El acceso al agua segura continúa siendo uno de los mayores desafíos para las comunidades rurales del departamento de La Guajira, una de las regiones más afectadas por la escasez hídrica en Colombia. Factores como las condiciones climáticas extremas, los prolongados periodos de sequía y la limitada infraestructura han obligado a muchas poblaciones a depender de fuentes temporales como los jagüeyes, reservorios que almacenan agua de lluvia, pero que con el tiempo pierden capacidad debido a la sedimentación y el deterioro de su estructura.
La situación es especialmente crítica en el municipio de Uribia, donde la pobreza multidimensional alcanza el 92,2 %, la cifra más alta del país. Este panorama incrementa la vulnerabilidad de las comunidades y reduce su capacidad para sostener sistemas de abastecimiento de agua, lo que hace urgente la implementación de soluciones integrales que combinen infraestructura, organización comunitaria y sostenibilidad a largo plazo.
Crisis de agua en La Guajira: comunidades Wayúu avanzan con soluciones sostenibles en medio de la sequía
En este contexto, y en el marco del Mes Mundial del Agua, la Fundación Alpina lidera proyectos en las comunidades indígenas Wayúu de Wüin Jepa y Joupanachón, enfocados en fortalecer la gobernanza comunitaria del agua y mejorar la seguridad hídrica.
Las intervenciones, que se encuentran en fase piloto, incluyen la construcción y mantenimiento de pozos artesanales, la rehabilitación de jagüeyes y la instalación de sistemas de bombeo fotovoltaico mediante paneles solares. Además, se han implementado huertas agroecológicas con sistemas de riego por goteo, una estrategia clave para el uso eficiente del agua en un territorio marcado por la sequía.
Estas huertas permiten el cultivo de alimentos resistentes como la moringa, el fríjol y la ahuyama, mejorando la alimentación de las familias y generando ingresos a través de la venta de excedentes. Parte de estos recursos se destina al mantenimiento de los sistemas de agua, fortaleciendo su sostenibilidad.
El impacto del proyecto es significativo. En la comunidad de Wüin Jepa, la iniciativa beneficia directamente a 150 familias, es decir, cerca de 600 personas distribuidas en seis comunidades, mientras que en Joupanachón alcanza a 20 familias.
“Cuando las comunidades lideran la gestión del agua, con apoyo y acompañamiento, se construyen soluciones duraderas que no solo garantizan el acceso al recurso, sino que también fortalecen la vida cotidiana de las familias y su relación con el territorio”, afirmó Camila Aguilar, directora ejecutiva de la Fundación Alpina.
Uno de los pilares del proyecto es la participación activa de la comunidad. Para ello se han conformado Comités de Gobernanza del Agua, con un fuerte liderazgo de mujeres, quienes se encargan de administrar y velar por el uso adecuado del recurso. Estos comités también reciben capacitación en mantenimiento de infraestructura, gestión hídrica y fortalecimiento de habilidades organizativas.
“Nosotras aprendemos a cuidar el agua y a organizarnos para que alcance para todos. Ya no dependemos solo de la lluvia, ahora tenemos herramientas para sostenernos”, expresó una lideresa Wayúu de la comunidad.
A través de esta iniciativa, la Fundación Alpina busca demostrar que enfrentar la crisis hídrica en La Guajira requiere integrar tecnología, organización comunitaria y saberes ancestrales, promoviendo un modelo en el que las comunidades sean protagonistas en la gestión y protección del agua en su territorio.
