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Noticias 16/07/2012

La lenta muerte de las tablas de buses

Los colores fluorescentes que  no combinan, las letras gigantes e incluso los nombres de almacenes de cadena por donde pasa el bus serán cuestión del pasado. Con la entrada en vigencia del Sistema Integrado de Transporte de Bogotá, SITP, las tablas que indican la ruta de los buses van a ser todas del mismo color, tamaño y con la misma tipografía. Incluso algunos buses tendrán páneles digitales tipo TransMilenio.

De esa forma, las cerca de 20 empresas que hacen letreros para buses en Bogotá están destinadas a desaparecer y las vistosas tablas serán un artículo de museo. Eso lo saben expertos, con 15 años de experiencia en el negocio, como Alexánder Daza, hombre de overol manchado de pintura y 37 años de nacido. “Si fuera un bus ya me habrían chatarrizado”, bromea.

Es propietario de Álex, una de las tres empresas del barrio Fátima, en el sur de Bogotá, donde hacen estas tablas. El negocio rentable con varios empleados a cargo que era hace unos años, se ha visto reducido a dos encargados, él y su hermano. Todo porque los conductores ya no quieren gastar dinero en tablas nuevas, si el Sitp puede empezar a funcionar en cualquier momento y les va a proveer las tablas, aunque con rutas casi idénticas, según confirmó TransMilenio.

Han sido tres años, desde que se habla de integrar el transporte público, en los que Álex ha visto cómo su negocio va perdiendo clientes. Desde el momento en que anunciaron el cambio, pasó de hacer entre 30 y 40 tablas diarias, a hacer unas cinco en promedio. Y también de rechazar trabajos por tener demasiados, a ir hasta los paraderos a ofrecer su arte a los conductores.

Aunque Sitp no tiene claro el tema de las tablas, Alexánder sabe que es más barato para ellos comprar un plóter y contratar empleados para que los hagan. Su trabajo y el de muchos carpinteros, además de más de 6450 personas que tienen trabajos relacionados con el transporte, está destinado a desaparecer.

Katherine Loaiza