Los beneficios de la música en el aprendizaje de los niños

Estimulación temprana, lectura postergada y escucha constante, son solo algunos de los beneficios que tiene la música en el aprendizaje de los niños.

Por Monica Garzón

Con un concurso que busca al próximo Rockstar colombiano, FAB promueve el aprendizaje a través de la música y premia la creatividad de los niños, convirtiendo al mejor en una estrella del rock por un día.

En los últimos años han surgido distintos métodos enfocados a la enseñanza de la música, que plantean propuestas innovadoras en el aprendizaje para los niños en edades preescolares, debido a la importancia que representa en su desarrollo intelectual, auditivo, sensorial y motriz.

Un ejemplo de estos métodos es el Suzuki, un programa de enseñanza creado por el pedagogo y violinista japonés Shinichi Suzuki que se basa en la premisa de que la música es un lenguaje que cualquier niño puede incorporar del mismo modo en que adquiere su lengua materna. Los niños se entregan a partir de los dos años a la apasionante aventura de tocar el piano, el violonchelo, la flauta o el violín. 

Además de generar estímulos a través del sonido y despertar el oído, es uno de los primeros sentidos que desarrolla el bebé en el vientre materno, está comprobado que la música no sólo activa algunas células cerebrales que favorecen la socialización y  elevan los niveles de atención y concentración del niño, sino que estimula áreas del cerebro que impulsan el aprendizaje, garantizando habilidades como la articulación y pronunciación que más adelante facilitarán su proceso de lectoescritura.

Sandra Alejo, Psicóloga especialista en desarrollo infantil de FAB, agrega que:una voz clara, segura, y bien pronunciada de los padres; la musicalidad adecuada en la lectura de cuentos; el ambiente que acompaña la música, y en general, la claridad de los sonidos a los que se exponen los niños   refuerzan la base musical que garantiza la habilidad para el desarrollo de la articulación y la pronunciación que más adelante facilitará el aprendizaje, tanto de lectura, como de escritura”.

Así, la música, los sonidos y la voz se convierten en herramientas fundamentales que se deben incorporar desde las primeras etapas de la infancia para asegurar el desarrollo de la inteligencia, entendiendo inteligencia como la forma en que un ser humano se adapta y aprende fácilmente.

“Como en otras actividades experienciales, incluir la  música en el desarrollo del niño implica una conexión vincular con los padres, es decir, no solamente es que el niño escuche música, sino que desde el vientre se incorporen sonidos; que al bebé lo estimulen con sonidos básicos como el de las semillas y los tambores que asemejan los latidos del corazón y responden de manera afectiva a su vida extrauterina. Posteriormente,   la música se lleva a la relación ambiente para que el niño haga un trabajo de atención, de fijación de concentración y de socialización, porque cada vez que la madre o el padre le hablen o le canten el niño lo percibe mejor. Más adelante, si los padres tienen la posibilidad,   pueden introducirlo en el aprendizaje de un instrumento como una disciplina”, resaltó la Psicóloga.

A lo largo de este recorrido sensorial de la estimulación y desarrollo del niño a través de sus sentidos, el oído es fundamental, por lo cual promover el movimiento acompañado de música, ya sea por el   baile o la interpretación de un instrumento, lo prepara, no sólo para el aprendizaje de la lectura y la escritura, sino que le proporciona habilidades como el equilibrio, la coordinación y la estabilidad que le permiten tener mayor control de su cuerpo y ayudan al reconocimiento de las emociones y la forma como las canaliza, interpreta y relaciona con el mundo.

Lea también

Estas son las zonas de Colombia que tienen la mejor educación

Cinco países donde las mujeres tiene mayores oportunidades

MÁS DE VIDA CON ESTILO ACÁ

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo