Consejos para que en 2015 su vida sexual sea "orgásmica"

Sexólogos como Alessandra Rampolla dan estrategias para potenciar su goce sexual en el año que comienza.

Por Colprensa

La imaginación: El sexto sentido
Es indispensable para lograr un buen orgasmo potenciar el sexto sentido, es decir la imaginación. Se requiere de variedad y cambio para mantener el interés, despertar el deseo y evolucionar. Si no hay fantasías, creatividad e ingenio, no habrá deseo sexual, y sin deseo, no hay acción. La imaginación y los pensamientos eróticos ayudan a ser más ingeniosos en el sexo e impiden caer en la rutina. No tiene que ser algo súper salvaje y estrambótico. Siempre y cuando el pensamiento provoque placer o deseo sexual, puede considerarlo erótico. No hay reglas. Quien fantasea es el director de una película y el guión le pertenece a él.

Durante la excitación sexual, servirán mucho las siguientes estrategia para aumentar el orgasmo: Contraiga deliberadamente los músculos de sus piernas, brazos, abdomen y pies. La tensión corporal a veces es una respuesta automática y el aumento voluntario de ella a menudo facilita el orgasmo. Contraiga además sus músculos vaginales. Dicho movimiento enaltece la excitación y la mantendrá enfocada en las sensaciones genitales, proporcionándole mayor placer.

El G: El punto máximo

Para encontrar el Punto G, es necesario que la mujer esté en su punto máximo de placer. La estimulación sobre esta zona debe darse hacia el final del juego sexual previo, no al principio, de lo contrario, no se notaría diferencia sensorial alguna y no será una experiencia placentera. Para descubrirlo disfrute de los juegos sexuales de su agrado, como caricias, besos, mordiscos, sexo oral, masajes, fantasías.
Una vez la excitación esté alta, se puede empezar la estimulación en el Punto G (zona de especial sensibilidad erógena situada en la superficie suburetral del muro vaginal anterior).

Nada más excitante que convertirse en su propio voyeur:
Procure mirarse en el espejo durante la relación sexual, esta práctica estimula su mente, y produce mayor excitación tanto para usted como para su pareja, los ayudará a desinhibirse más. Piérdase en una fantasía. Lea previo a su encuentro sexual un pasaje de algún libro erótico y recuérdelo como si usted fuera el protagonista en el mismo instante en que ve su reflejo en el espejo.

Ritmo: Juegue con la respiración

Jugar con la respiración resulta una gran ayuda para conseguir el orgasmo en su grado máximo. Intente aguantar la respiración por un momento. Respire profunda, rápida o llanamente. Déjese ir, no piense, vuele. Actúe su orgasmo. Mueva la pelvis. Diga palabras sexys en voz alta, que usted misma escuche y que la eleven a un grado de excitación total. En un estudio realizado sobre la experiencia en 600 mujeres, los ejercicios de respiración y relajación elevaron los niveles de DHEA, la hormona que estimula el deseo sexual. El orgasmo, a su vez, libera tensiones.

Múltiples beneficios:
Los orgasmos son un gran aliado para combatir el insomnio gracias a la relajación muscular y a los químicos liberados durante el acto.Gracias a la oxitocina, los orgasmos pueden ayudar a aliviar el dolor de la artritis, dolores post quirúrgicos e incluso cólicos. Un estudio de la Universidad de Rutgers concluyó que los orgasmos pueden ayudar a la concentración, gracias al flujo de sangre que aumenta en el cuerpo.

Enemigos: Estudios indican que las mujeres que abandonan el cigarrillo tienen más orgasmos que cuando fumaban. El estrés puede bajar la testosterona y la DHEA. Después de un día tenso en el trabajo, la libido sufre las consecuencias. Sin embargo, un orgasmo libera tensiones y ayuda a manejar el estrés. Según investigaciones las mujeres que abandonan el cigarrillo tienen más orgasmos que cuando fumaban.
Al momento de quitarse la ropa, deje caer sus complejos junto con ella, ya sea por los kilitos de más, las estrías, las imperfecciones de la piel y demás situaciones.

Dejar actuar: Si su pareja usa ropa interior sexy para la ocasión, no se la arranque de un tirón, disfrute mirarla con ella puesta. Sea un poco más lento en ese momento de conquista y deléitese con los detalles de la seducción. Los hombres y las mujeres, en pleno acto sexual, suelen preguntar ¿dónde aprendiste? o, ¿quién te enseñó?
Ese tipo de preguntas matan la pasión. El pasado debe ser historia. Lo que importa es disfrutar el momento.

Explore diferentes zonas: No se concentre solo en las partes íntimas,. Explore diferentes zonas erógenas, que pueden producir incluso mayor excitación, como los senos, el pecho, el cuello, los costados, los muslos, los testículos, el vientre bajo, entre otras. Se trata de buscar en el otro sus disparadores orgásmicos. Es válido incursionar en prácticas de sexo tántrico, para lograr un mayor autoconocimiento de su propio cuerpo y poder llegar al orgasmo más fácilmente.
Anotarse en unas clases de yoga, también puede servir para lograr una mayor concentración y fuerza en el momento clave del encuentro sexual.

Estimulación: Placer en cadena
Una mujer promedio, logrando una excitación óptima, generalmente se sentirá satisfecha con 3-5 orgasmos inducidos manualmente. Pero la estimulación mecánica, con un vibrador, por ejemplo, cansa menos, y puede inducirla a tener sesiones estimulantes prolongadas de una hora o más, durante las cuales puede tener cuantos orgasmos guste. La cantidad de orgasmos secuenciales múltiples reales que pueden darse, inducidos manualmente, depende del método de masturbación de la mujer, sus necesidades sexuales, su persistencia, su capacidad y deseo para llegar al agotamiento.

Punto G Masculino: no solo las mujeres tienen el punto G, los hombres también lo tienen y, cuando lo encuentran, los resultados son explosivos. La mayoría de la gente no conoce este punto secreto porque está en un sitio al que no todo el mundo está dispuesto a ir, la cola.

Las Palabras:
muchas mujeres coinciden en que el punto G está en los oídos. A las mujeres les gusta escuchar que sus parejas están excitadas, que les fascinan, o que las quieren hacer suyas. Ese tipo de ‘sexo oral’, o mejor verbal, también es una fuente de orgasmos.

Hacer ejercicio con frecuencia incrementa la testosterona: ensancha los vasos sanguíneos y aumenta el volumen de la sangre, sensibilizando más el tejido vaginal. 30 minutos de ejercicios, tres o cuatro veces por semana, eleva la capacidad de alcanzar el clímax.

Comer sano, por puro placer:
los alimentos bajos en grasas pueden prepararse para el orgasmo. Mientras menos grasa corporal se tenga, mayor será el nivel de DHEA, una hormona que estimula el deseo sexual. Los bajos niveles de colesterol reducen la acumulación de placas en las arterias y facilitan la circulación y el flujo de sangre a los genitales.  Otra sana estrategia es dormir bien. Acostarse más tarde que lo usual afecta la libido a la noche siguiente. Durante el sueño bajan los niveles de cortisol, una hormona relacionada con el estrés. La falta de sueño genera la acumulación de dicha hormona y eso afecta el apetito sexual.

El momento propicio: A mitad de ciclo menstrual, la testosterona aumenta y desata el impulso sexual. Las mujeres tienden a masturbarse más, iniciar el coito, y lograr el orgasmo con frecuencia. El estrógeno y la oxitocina aumentan en los cuatro días posteriores a la ovulación, incrementando el impulso sexual. En cambio cuando la progesterona premenstrual aumenta, la semana anterior al período, se merma el deseo. En la lactancia, la prolactina, responsable de la producción de leche, ahoga el impulso sexual. Pero la oxitocina que libera la leche materna estimula contracciones uterinas y puede hacer llegar al climax.

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