Aruba: un rincón del paraíso en medio del Caribe

Destino. Por su aire, playas, cocina, gente, fiesta y mil motivos más, le auguramos que se enamorará de esta pequeña isla de ensueño

Por lukas tenjo

Cuando la gente escucha sobre una pequeña isla llamada Aruba se imagina un paraíso terrenal, piensa en soka y calipso, en fiestas, cocteles, mujeres y hombres hermosos, hoteles de lujo, carnavales, gente amable con una energía desbordante, gastronomía exquisita y unas vacaciones placenteras… ¡pues tenemos que decirle que tienen toda la razón!

Ubicada en el mar Caribe al extremo norte de Venezuela, esta isla, que hace parte de las Antillas Holandesas, tiene 112 kilómetros cuadrados de superficie, pero su tamaño no es una limitante, ya que tiene tantas cosas por ver y para hacer que no alcanzaría una vida para disfrutar de sus aguas azul-verde cristalinas, su maravillosa topografía con fauna y flora poco común para la región, además de un clima perfecto para toda clase de actividades deportivas, de descanso o de ocio.

Sus playas de arena blanca, consideradas como unas de las más bellas del mundo, son la cama perfecta para un día de bronceo y un buen coctel Aruba Arriba –especialidad de la isla–. Su noche estrellada y llena de luz es la fiesta perfecta para que sus vacaciones se conviertan en una experiencia inolvidable de insomnio y alegría.

Pero empecemos por el principio. Desde el momento en el que se aterriza en este mágico lugar ya se empiezan a ver sonrisas y saludos. Los arubianos o arubianos son personas extremadamente cálidas que parecieran no tener problemas, y es entendible porque viven en el que ellos consideran el lugar más feliz del planeta. Después de salir del aeropuerto Reina Beatrix, lo primero que hay que hacer es alquilar un carro y dedicarse a recorrer la isla. Este plan le puede tomar todo el día porque hay tantos lugares por explorar que querrá ir a todos. Por eso le aconsejamos quedarse los días que más pueda para disfrutar de todos los rincones de ‘la isla feliz’.

En dicho recorrido existen paradas obligadas, que no solo representan la historia del lugar sino algunos de sus símbolos más importantes y atractivos a nivel turístico. Al noroeste de Aruba puede encontrar un faro en medio de un paisaje desértico lleno de cactus. Desde este punto puede apreciar la majestuosidad de la isla y continuar su recorrido a la ruinas de un antiguo fuerte en donde una vez existió una mina de oro. No lejos de allí se encuentra Alto Vista, una pequeña capilla que resulta un gran atractivo para los turistas por ser la primera iglesia católica construida allí.

El mejor plan después de una mañana de historia, viento y sol es visitar Baby Beach, una pequeña playa de poca profundidad y con las aguas más cristalinas que haya visto. Allí también podrá disfrutar de una arena tan suave que pensará que es terapéutica o que está caminando sobre nubes.
 
Platos de todo el mundo

Tal vez entre tantas cosas por hacer le dé hambre, pero no se preocupe porque la oferta gastronómica es tan amplia que también le tomará varios días decidir qué plato es mejor. El pescado y varios platos típicos caribeños con una marcada influencia europea le darán a su paladar el gusto de probar lo mejor de ambos continentes. Desde cocina italiana hasta tailandesa, lo mejor de la carne argentina y los mariscos más frescos de ambos océanos. No se vaya sin probar un buen ‘scavehi’, el arroz con frijoles negros o si no le gusta que le recomienden, asista a un exquisito bufé en Old Man and the Sea. Si quiere un lugar en la playa en donde pueda ver el atardecer, tomarse un coctel y ordenar los platos más típicos de la isla, vaya a Moomba, lugar en donde puede empezar la fiesta o, si lo prefiere, una productiva noche en el casino.
Una de las apuestas turísticas más fuertes de Aruba son los hoteles con casino, por lo que le aconsejamos lleve una buena cantidad dinero, porque aunque no es una isla costosa y se acomoda a los precios de todos, sí es cierto que querrá hacer lo más que pueda en lo que dure su estadía.

Holanda en una isla

Oranjestad es lo que se consideraría el centro de Aruba, allí es donde atracan los cruceros y donde encontrará todos los souvenirs para llevarle a la tía, a la abuela, a la mamá, etcétera. También es el lugar en donde están las mejores fiestas, a excepción del carnaval, en donde cada rincón de la isla es una rumba completa 24/7.

Con una arquitectura europea, es la oportunidad de ver los grandes hoteles, los centros comerciales y hasta ir a cine. Allá sí verá la mezcla de culturas y seguro aprenderá algo de la lengua local llamada papiamento, un mezcla entre portugués, español y holandés.

Sus costas llenas de yates harán que desee tener uno, pero para aquellos que no, existe una experiencia mucho mejor: el catamarán es un bote en el que podría quedarse semanas y hasta meses. Imagínese disfrutar del coctel que desee mientras recorre la costa y en puntos específicos puede bucear para apreciar la riqueza de los arrecifes e incluso uno que otro barco hundido.

Solo el reconocido Carnaval de Aruba puede superar cualquier otro plan que tenga previsto. Desde hace más de 60 años el baile, la alegría, las comparsas, las trompetas y tambores metálicos con ese inconfundible sonido a caribe se toman las calles y playas para disfrutar de uno de los carnavales más grandes del mundo.

Hay mucho que decir de este lugar de ensueño, pero le dejamos unas imágenes que lo harán salir corriendo a comprar pasajes para conocer este hermoso lugar y estamos seguros de que nadie tendrá que devolverle su dinero, porque seguro se quedará a vivir allá.

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