Paco de Lucía: El ángel de la guitarra

Por Pablito Wilson

Y resulta que llegó el momento de partida para ese ángel que faltaba por subir. Ese que se mimetizaba en tarima con Camarón de la Isla (el otro ángel), ese que revolucionó el flamenco y lo impulsó a nivel mundial (sacrificando su pureza, dirán los fundamentalistas del género), ese que en su barrio de infancia conocían como ‘Paco, el de Lucía’ (precisamente por su madre Lucía Gómez, apodada ‘La portuguesa’). Ese Francisco Sánchez Gómez, que aunque difícilmente conocimos por su nombre de cédula, aprendimos a albergar en nuestros corazones por su carisma y talento. Se dice que murió tranquilo, en un hospital al que llegó con un fuerte dolor de pecho, tras estar jugando con sus hijos en una playa de Cancún.

Su padre Antonio Sánchez fue su primer profesor de guitarra y —quizás por ello— fue muy estricto en cuanto las horas que Paco tenía que destinar a sus ensayos. Misma férrea disciplina, también quiso transmitírsela al compañero artístico de su hijo, el cantaor José Monge Cruz (Camarón). Pero este último, malacostumbrado al trasnocho y siendo un fumador de marihuana empedernido, terminó alejándose de la familia que tanto lo admiraba y apoyaba. Francisco también peleó con él, pero por fortuna la rencilla no fue eterna y ambos titanes terminaron reuniéndose en los estudios y en los escenarios años más tarde.

Si bien los momentos de la dupla fueron inolvidables, ninguno de los dos necesitó al otro para ser revolucionario en su campo. Francisco Sánchez Gómez por su parte, es —actualmente— el gran responsable de incorporar el cajón peruano en la música flamenca y de lograr la popularización del mismo entre gitanos de toda España. Fue amor a primera vista. Paco estaba en un show de Chabuca Granda en la embajada española de Perú y vio a un hombre de raza negra interpretando el instrumento. Ofreció comprárselo y a la semana, uno de sus percusionistas ya lo tenía sonando.

Siempre vivió creyéndose una voz frustrada debido a su timidez, pero la historia supo ser generosa con él y lo destacó —debido a su impecable y personal técnica— como uno de los mejores guitarristas del mundo. El premio Nacional de Guitarra de Arte Flamenco, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, la distinción Honorífica de los Premios de la Música, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y ser nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz y por el Berklee College Of Music; son sólo algunos de sus múltiples galardones.

Luego de su consagración en la década de los setenta, Paco de Lucía editó discos como ‘Zyriab’, ‘Fuente y Caudal’, Almoraima, ‘Luzía’, ‘Live in América’ y ‘Cositas buenas’. Este último premiado con un Grammy en el año 2004 como mejor álbum flamenco y acompañado por el reconocido guitarrista Tomatito y por el productor, cantante y compositor Javier Limón. Aunque fue el último álbum de estudio del artista —sólo precedido por el concierto titulado llanamente ‘En vivo’ (2011)—, no significó su alejamiento total de los escenarios. Incluso, la última presentación que Francisco dio en nuestras tierras, fue el 24 de octubre de 2013 en el Palacio de los Deportes de Bogotá.
 

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