Ssangyong New Korando C: Estilo y poderío

La marca coreana renueva uno de sus modelos más exitosos a nivel mundial, el cual actualiza en estética y acabados, conservando intactas sus virtudes mecánicas.

Por Elkin Chávez

Equipamiento de serie:
Aire acondicionado, dirección hidráulica, sistema de audio Better con controles en el timón, cámara de reversa, GPS, vidrios eléctricos, bloqueo central con sensor de velocidad, timón regulable en altura, espejos exteriores eléctricos con iluminación, asiento del conductor con regulación lumbar y de altura, rines de aluminio, doble exhosto y control crucero, entre otros.

Tras superar una crisis que lo afectó a finales de la década pasada, Ssangyong se propuso crear una nueva línea de modelos en la que prevalecieran las reconocidas capacidades dinámicas de sus utilitarios tradicionales, pero que añadiera una propuesta estética más llamativa y un refinamiento que le permitiera competir sin miramientos en el creciente mercado de los SUV compactos. Bajo esa premisa nació el Korando C, vehículo que retomó el nombre de su antepasado, comercializado por mucho tiempo en Colombia, pero que se distancia años luz del mismo en términos de diseño, equipamiento y bienestar.

El Korando C parte de un concepto poco usual en el fabricante coreano, pues es su primer SUV que no está construido sobre un chasís de largueros, a cambio se emplea una estructura monocasco con sub-chasis delantero y trasero que ayuda a prevenir la deformación de la carrocería y eleva la protección de los ocupantes en caso de colisión. Otro aspecto llamativo de este modelo es que su diseño exterior fue obra de la reconocida casa Italdesign, por lo que su estética nada tiene que ver con las irreverentes y polémicas carrocerías que son características de otros modelos Ssangyong. 

Casi tres años después de arribar al país se presenta el primer facelift del Korando C, el cual no afectó la propuesta mecánica ni otros aspectos técnicos, sino que se enfocó en actualizar su estética, debido a la avalancha de competidores que pululan en el segmento y la seria amenaza que representan los pequeños crossover, cuyo diseño, tamaño y rendimiento los hacen ideales para la conducción urbana.

Aire de familia

Con la llegada de nuevos dueños (Mahindra) a la casa coreana, se pensó en desarrollar una imagen de producto más sólida, por ello la renovación del Korando C implicó el rediseño del frontal, que ahora luce más sobrio, con una parrilla de mayor tamaño y sin cromo; el conjunto lo complementa un grupo óptico nuevo que ahora incorpora luces LED diurnas. Otro cambio relevante es la forma del parachoques delantero, que aloja faros antiniebla circulares.

Las líneas laterales del modelo se conservan, solo que se han modificado los rines de 16 pulgadas y se añadieron indicadores luminosos bajos los espejos retrovisores, cuya luz de cortesía resulta muy provechosa cuando se deja el vehículo en estacionamientos oscuros. En la parte trasera la mayor novedad es la nueva disposición de los stops y una sutil modificación del parachoques. La versión probada también estaba decorada con dos salidas de escape cromadas, que aportan un aire deportivo al conjunto.

La nueva cabina evidencia una completa remodelación y ahora ofrece un ambiente más moderno y refinado que el del modelo anterior; en general, los acabados y materiales lucen de mejor calidad, incluidos plásticos de tacto blando en la parte superior del trim. También se destacan los insertos imitación madera que decoran el tablero y cuyo tono oscuro hace juego con las molduras negras que soportan los controles de los elevavidrios. Así mismo, el ajuste de las piezas es bueno y corrobora el buen ensamble que es típico de estos SUV coreanos.

En las plazas posteriores se conserva la buena habitabilidad característica de este modelo, con un piso completamente plano y una banca capaz de alojar hasta tres ocupantes, con la única salvedad que la plaza central carece de cinturón de tres puntos. Como se espera en un vehículo de vocación familiar, los respaldos de las sillas se pueden abatir por completo para optimizar el área de carga y también se reclinan hasta 17,5 grados, sin que ello reste espacio al baúl, cuyos 486 litros de capacidad son superiores a la oferta de los modelos que le compiten en su segmento, como el Hyundai iX35 o el Ford Escape.

Aunque el equipamiento de comodidad de este modelo está acorde con su perfil, en las versiones 4×2 se echan de menos el airbag del pasajero y el sistema ABS + EBD, este último reservado a los modelos con tracción 4×4; sin embargo, existe una versión full que incorpora dichos elementos de seguridad, junto con el techo corredizo y unos vistosos rines de 18 pulgadas.

Vocación rutera

Cuando se ocupa el puesto del conductor se aprecia lo fácil que es encontrar una óptima posición de manejo, gracias al buen criterio ergonómico y los adecuados reglajes a disposición. Se tiene una excelente visibilidad perimétrica, favorecida por los enormes espejos retrovisores y la cámara de reversa que incorpora de serie el nuevo sistema de audio Better, con comandos satelitales. Desde el timón (de tacto algo rudo, frente al resto de acabados) se gobierna sin problema una dirección de asistencia hidráulica, que se percibe ligera a velocidades medias. Los frenos de disco no tienen reproche y considerando que la unidad a prueba no tenía ABS, resultaron muy efectivos para contener los 1.537 kilos de peso de este SUV.

El motor probado fue el conocido turbodiesel e-XDi de dos litros, cuya principal virtud es que su generoso torque le confiere gran desempeño dinámico y ofrece una marcha reposada sin que implique ejercer mayor presión sobre el acelerador, por lo que resulta adecuado mantenerlo en el rango entre las 1.800 rpm y las 2.000 rpm. Lo anterior se agradece, pues aunque se efectuaron mejoras en los soportes para reducir las vibraciones, esta planta de poder se hace sentir al interior de la cabina. El buen escalonamiento de la caja mecánica de seis cambios también favorece las buenas maneras de este todoterreno, que incluso en su esquema 4×2 tiene argumentos para sortear sin problema obstáculos urbanos o superar el escarpado poco exigente.

Por su parte, el esquema de suspensión (McPherson, adelante, y multilink, atrás) opera en forma adecuada en autopistas y caminos bien pavimentados, pero si se rueda rápido en destapado tiende a rebotar más de la cuenta, comprometiendo la comodidad de los pasajeros del área posterior. En todo caso, los asientos ofrecen buen apoyo y permiten que los tramos sinuosos se aborden con mayor tranquilidad.

Ssangyong mejora a tiempo su pequeño SUV, dotándolo con acabados más vistosos y una moderna carrocería, la cual acoge una eficiente mecánica, que se comporta a la altura de las circunstancias y le permite desenvolverse con decoro en ciudad o carretera, ambientes para los que fue concebido. La marca coreana especializada en todoterrenos acierta con una propuesta bien ejecutada que, de seguro, mantendrá el éxito conseguido por su antecesor.

FICHA TÉCNICA

Ssangyong New Korando C – Diésel

Precio
Desde $ 63.900.000 (mec. 4×2)

Motor
turbo con intercooler, 2,0 L, 16 válvulas, DOHC●
Potencia
173 hp a 4.000 rpm

Torque
36,7 kg-m entre 2.000 y 3.000 rpm

Transmisión
Manual o automática de 6 marchas

Largo / ancho / alto (m)
4,41/1,83/1,71

 

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