Mire cuál es su postura sexual según la energía que tiene en el día

Por Publimetro Colombia

No solo tiene que ver con los gustos, porque también influye en tus preferencias sexuales, el ánimo que tengas y las energías con las que llegue en la noche a la casa o al momento amoroso, sea donde sea.

Es por eso que le mostramos la lista que hizo el sitio ivillage.com donde muestran cómo para elegir la postura sexual perfecta, hay que tener en cuenta el nivel de energía de la pareja. Acá le mostramos unos ejemplos.

“Estoy para escalar una montaña”. Su postura: la mujer invertida.
Empiezan los dos parados, uno frente al otro. Salte y envuelve sus piernas alrededor de su cintura y sus brazos alrededor de su cuello. Avancen, muy despacio y con cuidado, deje que la parte superior de tu cuerpo caiga hacia atrás, llevando la cabeza hacia el piso. Para mantener el equilibrio, apoye sus manos en el suelo.

Lo mejor: genera sensaciones que le llevan al orgasmo y, de paso, entrena sus abdominales.

“Tengo más pilas que la mayoría de los días”. Su postura: la sillita.
Él se acuesta de espaldas y lleva las piernas hacia su cara, como si hiciera el antiguo ejercicio de “bicicleta”. Se pone de espaldas a él y se sienta sobre la parte trasera de sus muslos. Él debe mantener las piernas un poco abiertas para poder avanzar en la relación sexual.
Lo mejor: Menaja los tiempos y las intensidades.

“Trabajé todo el día, pero tengo fuerzas para el amor”. Su postura: TAC (Técnica de Alineación Coital).
Se acuestan los dos, tú abajo y él arriba. Él sostiene su cuerpo sobre sus codos y se deja caer hacia uno de sus costados, con la cadera un poco más arriba que la suya. Entonces comienza suavemente la penetración. Lo importante es el movimiento: no es el típico “entra y sale”, sino un desplazamiento sincronizado: la mujer hacia arriba y delante, él hacia atrás. Así siempre, de forma constante y rítmica.

Lo mejor: ayuda a alcanzar el orgasmo simultáneo.

* “Estoy exhausta; sólo quiero algo tranquilo”. Su postura: estrella de mar.
Los dos se acuestan en la cama, boca arriba, con las cabezas en direcciones opuestas. Pone tus piernas como tijeras: una por debajo de su cuerpo y la otra por arriba. Así, facilita la penetración. Los dos agarran de las manos y se ayudan para ir haciendo presión. Acá tampoco hay que “entrar y salir”; el objetivo es que juntos muevan las caderas hacia delante y hacia atrás.

 

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo