Dios y el aborto

Mar Candela reflexiona sobre el derecho al libre albedrío de la mujer frente a su cuerpo. ¿Abortar o no abortar? La decisión está en la mujer, no en la sociedad.

Por Mar Candela

Que ninguna mujer, sea cual sea, por amiga mía que sea, cuente conmigo para perseguir el derecho a decidir de las mujeres. NINGUNA.

Yo no les comento, yo les CONFIESO que fui pro-vida. Les confieso, como si se tratara de un delito de lesa humanidad, porque así lo siento. Y me pesa. Mi voz no siempre ha estado en el lado justo. Y siempre he tenido la capacidad de reconocerlo y de reivindicar mis pasos. Donde me pare.

Por eso tengo a no pocas personas pro-vida jodiéndome la vida. Porque alguna vez fui parte de su club de insensatez.

Y todos los días de mi vida les pido perdón a las mujeres por cada firma que recolecté en contra del aborto. Y lo confieso avergonzada. Cuando hablo con ex amistades sobre el aborto es muy difícil hacerles entender las razones de mi cambio de pensar. Son personas católicas, otras cristianas y algunas líderes de esas corrientes espirituales. Puedo comprender su manera de verme, su incapacidad de entender mis argumentos, ya que alguna vez también creía fervientemente en sus argumentos en contra del aborto.

Mi sistema de creencias fue reprogramado por las circunstancias dadas. Yo abrí la mente y el corazón a las prisiones de las mujeres y a las diversas realidades; así comprendí que no se trata de mi ética, de mis valores o de las cosas que yo crea sobre el aborto. Se trata del libre albedrío o lo que yo reconozco como el innegociable derecho a decidir.

Quiero compartir contigo, que me lees, parte de mis argumentos en esta discusión álgida. Como hablar de aborto siempre termina en un asunto de Dios y de la misericordia de Dios y su bondad y, sobre todo, del poder y los milagros de Dios, suelo terminar siendo rotulada mínimo de "pecadora", pasando por "apostata" y máximo de "hija de Satanás". Yo no sufro por eso. No tengo problema alguno con que existan iglesias que me vean de esa manera.

No obstante, para mí es importante hablar en el mismo lenguaje y si la razón para oponerse al aborto seguro es Dios, entonces yo asumo el reto de hablar sobre Dios; sobre su amor y misericordia; sobre su gran poder para hacer milagros y, sobre todo, sobre su bondad.

Mi lógica dice que un Dios milagroso puede hacer que en un estado donde el aborto es legal NINGUNA mujer decida abortar. Según todo lo que he escuchado sobre el poder sobrenatural de Dios, por lógica él puede hacer que, aún cuando el derecho al aborto sea libre y existan clínicas seguras en cada sector de cada ciudad para la práctica, las mujeres desistan por voluntad de su decisión ya que una de las cosas que se enseña es que Dios “pone el querer como el hacer por su buena voluntad”, y que “ni las hojas de los árboles se mueven si no es por su voluntad”.

Para mí es incoherente creer que Dios puede resucitar muertos y no creer que Dios puede hacer que ninguna clínica legal de aborto tenga pacientes. Dudar de la capacidad de Dios para hacer esto es entonces pensar que no es tan milagroso.

Para mí la cosa es sencilla: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, eso lo dijo Jesucristo. En ese orden de ideas lo lógico sería que el derecho a decidir sea libre, que el estado permita clínicas seguras para el aborto ya que es su deber político garantizar el derecho, y así permitan que los milagros de Dios se manifiesten.

Dejen que el Dios que pregonan haga que ninguna mujer decida abortar aún teniendo la opción libre. Es a Dios a quien le corresponden los milagros; al estado le corresponde garantizar DDHH. Ni Jesucristo quiso intervenir en las labores del estado. Que yo sepa, Jesucristo llamaba, exponía ideas, argumentaba… NUNCA impuso algo.

Hablemos en bíblico: "Dios respeta el libre albedrío". A una mujer que decide abortar debe respetársele su albedrío. Disminuir las tasas de muertes por aborto es deber político y humanitario. Ya estoy hasta las tetas de que me acusen de "promover el aborto”: hipócritas; si alguien promueve la muerte son las personas "pro-vida", así, entre comillas, porque no puedo creer que alguien que ame la vida diga que prefiera dos muertos a uno.

Lo hablo desde la lógica cristiana que insiste en que un zigoto es un bebe. Desde esa lógica, cuando dicen con tanta crueldad “¡que se muera esa mujer abortando por asesina! ¿Quién la manda?”, afirman que prefieren dos muertes a una. ¿Qué pro-vida es alguien así? Yo no soy pro-aborto. Pro-aborto es que yo les diga a las mujeres que deben abortar, que yo promueva la idea de que abortar es lo máximo. Lo único que sé es que exista o no un Dios, cada mujer debe responder ante la vida por sus actos y que su derecho a decidir se respeta. Yo no soy "pro-aborto"; yo soy " pro-derecho a decidir" y sí hay una diferencia RADICAL.

Tengo la certeza de que si hay un Dios, lo que sea que sea Dios y como sea que sea ese Dios de amor que pregonan, no me odia por no querer dos muertes en vez de una. Y me sostengo. Las personas perseguidoras del derecho a decidir de las mujeres referente al parto son asesinas de mujeres.

¿Aborto sí? ¿Aborto no? Eso lo decido yo.

Por: Mar Candela – Ideóloga Feminismo Artesanal // @femi_artesanal

 

 

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