De pasaje a parque

Por Publimetro Colombia

En abril de 1976 (ya 40 años) se inauguró el centro comercial Unicentro y muy pronto se convirtió en eso que llaman “un polo de desarrollo”. A las espaldas de su entrada principal, en el costado oriental, se construyeron grandes proyectos de vivienda y a ese sector se le dio el nombre de Multicentro. Este es un barrio que se ha caracterizado, desde que existe, por sus amplios espacios verdes, sus vías peatonales y un sistema de parques que se comunican entre sí.

La 121, una calle peatonal en el límite sur de Multicentro, que comunica las varias cuadras que separan la carrera 11 con la 15 en un sector plagado de calles A, B, B-bis y C, fue durante mucho tiempo un agradable pero angosto pasaje en el cual los peatones veían desde afuera la amplia zona verde del costado norte, que da contra los muros y patrios traseros de unas muy largas cuadras de edificios. Una calle peatonal que nace exactamente en la carrera 11B y termina en la carrera 15.

Entre la 11B y la carrera 13, la que pasa por el costado oriental de Unicentro, este largo pasaje, demarcado por una reja negra no muy alta pero que marcaba la noción de límite, le generaba al peatón la idea de formar parte y, a la vez, no formar parte de esa zona verde. El ya tradicional “mirar y no tocar” de los museos.

Hace algo así como año y medio desapareció la reja y la ciudad ganó un nuevo parque lineal al cual pueden entrar no solo los habitantes de los edificios sino también quienes caminan por ahí. El efecto psicológico es total. Al desaparecer la reja, que no era alta ni agresiva, la sensación al pasar por allí es completamente distinta.

A partir de la carrera 13 aparece la reja que la separa del parqueadero de Unicentro y llega a la carrera 15 por un angosto pasadizo en el que predomina el concreto. De nuevo, la sensación de “mirar y no tocar”, de caminar más bien rápido por un sitio donde no vale la pena detenerse.

¿Cuántas zonas verdes que podrían ser parte del disfrute de la ciudadanía no están enrejadas o han sido privatizadas con rejas para evitar los robos o, sencillamente, para generar una sensación de confianza? Es el precio que debe pagarse por vivir en una ciudad donde la sensación de inseguridad siempre ha sido muy alta.

Pero bueno, en Multicentro se dio el paso contrario y ganó la ciudadanía. Esperemos que no sea a costa de la seguridad de los habitantes del barrio.

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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