Opinión: Por qué no me gusta "Guerra de las Galaxias"

Por Juan Manuel Reyes

Desde el miércoles por la noche, las redes sociales se han llenado de mensajes de fanáticos con postes azules y rojos en sus fotos de perfil. Para los fanáticos de “Guerra de las Galaxias”, la navidad, el año nuevo y hasta la segunda venida de Jesucristo llegaron temprano.

No puedo contar los mensajes de hombres y mujeres maduros, con responsabilidades y que sin ningún recato han reconocido que lloraron viendo la película. También he visto casos de personas que han pretendido armar escándalos de redes sociales porque el cine no les tiene las gafas 3D de la Fuerza que compraron por anticipado dos meses atrás. ¡Unas gafas 3D!

Y no endiendo por qué.

No me gusta “Guerra de las Galaxias”. He intentado ver por lo menos tres veces la saga y no he podido. Los motivos son variados.

Empecemos por lo sensorial: los efectos especiales de las primeras películas son espectaculares… para los años 80. Claramente ya se ven envejecidos, no son algo para paralizar el mundo porque ya están normalizados (y los intentos de adaptarlos en las versiones remasterizadas la hicieron peor). La producción es muy fina y detallada, y la banda sonora es espectacular: mis disgustos no son técnicos.

Los argumentos se ven muy enredados, a mi modo de ver. Es una historia “épica” como muchas otras historias épicas, envuelta en un mundo demasiado complejo para el observador casual: que los clones, que la familia de Jabba el Hutt, que los osos de peluche que acaban a flechazos con un imperio que crea satélites destructores de planetas… no sé, se me hace poco creíble.

Sobre todo si uno considera el diálogo. Y esos momentos icónicos que, seamos honestos, tienen algo de ridículos si uno los analiza fríamente. Por ejemplo, el momento en que Darth Vader revela que es padre de Luke. Es clásico argumento de novela mexicana:

– Carlos Roberto, no puedes matarme para evitar que me apodere de la hacienda. Porque ya es mía. Yo… soy tu padre.

– ¡NOOOOOOOOO!

Y que Luke y Leia son hermanos y no lo sabían es una historia sacada de una canción de salsa. María Teresa y Danilo, son ellos dos personajes…

Un gran amigo trató de explicarme que el gusto por “Guerra de las Galaxias”, como el fanatismo a un equipo de fútbol o el gusto por madrugar, se coge cuando uno es niño. Puede ser: la primera vez que intenté ver alguna película la saga fue en Episodio II, que salió cuando tenía 17 años.

Pero eso no debería ser excusa. Si la saga de George Lucas es una cosa de cultura popular, si en realidad los que no nos gusta “Guerra de las Galaxias” somos un 1% como muchos memes aseguran, uno debería poder ver cosas atractivas. No las encuentro.

Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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