Quien no valora lo que tiene

Por: Schneur ZALMAN Ben-Chaim, Koach personal y empresarial. Conferencista, autor, radio host y panelista en LunaBLU de BLURadio @ZALMAN5K

Por Schneur ZALMAN Ben-Chaim

Sentirnos inconformes hace parte de nuestra naturaleza, y eso es algo que en algunos casos suma y en otros resta. Suma cuando la inconformidad es por vivir mejor, ya que nos conduce inevitablemente a la innovación y al progreso, estimulando nuestra creatividad y haciendo que de la nada podamos crear grandes ideas, grandes cambios y sustanciales avances en nuestro camino, ya que si nos quedamos estrictamente con lo que vemos o creemos como real, evidentemente nos estancaríamos en cualquier campo de la vida.

Pero por otro lado, resta cuando esa inconformidad es parte de un sentimiento malsano de amargura en el que a esa persona todo le fastidia, todo le molesta, nada le gusta, nada le complace por completo, pero a la vez hace de su crítica y amargura su único eje porque tampoco es capaz de proponer absolutamente nada.

Estos son los dos extremos de la moneda, y aunque hay quienes se sitúan en uno u otro, lo más normal es que estemos moviéndonos en diferentes momentos o circunstancias entre estos dos puntos. El tema esta en que acercarnos demasiado al extremo que resta puede conducirnos a una espiral de negatividad, pesimismo y frustración tan grande que lo único que vamos a poder tener en nuestra vida es un absoluto vacío.

Tal vez no siempre podamos tener una actitud totalmente positiva, pero cuesta el mismo esfuerzo ser positivo a ser negativo, y el resultado es totalmente diferente para tu vida.

Precisamente por esto es que tratar de evitar caer en esa espiral de negatividad y evitar actitudes que le resten a tu vida es absolutamente clave para vivir feliz. Lo mejor para poder llegar a este punto es ser realmente agradecido con lo que tenemos y valorar todo lo que nos rodea.

Cuando empezamos a valorar a quienes nos rodean empezamos a entendernos mejor con todo nuestro entorno; cuando empezamos a valorar lo que hacemos le tomamos mas amor y pasa de ser una obligación a un placer; cuando empezamos a valorar aquel lugar donde vivimos (casa, ciudad, etcétera…) empezamos a cuidar más nuestro entorno y a la vez a sentirnos más a gusto con ello.

Pero quien no valora lo que tiene lamenta lo que pierde. De allí que muchas personas vivan en constante estado de queja y frustración, ya que empiezan por quejarse de todo, quedando inmóviles ante la vida sin poder disfrutar nada mientras se quejan, y cuando pierden aquello de lo que se quejaban, empiezan a lamentarse por lo que pudo haber sido y jamás fue.

Cada día es una nueva oportunidad para disfrutar de todo lo que nos rodea, o quejarnos por todo lo que nos rodea, es un chance para contar nuestras bendiciones o nuestros problemas, es una oportunidad para valorar lo que tenemos o lamentarnos por lo que perdemos: ¿cuál es tu elección?

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.


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