Nada es casual

Por: Zalman Ben-Chaim [email protected] Koach personal y empresarial. Conferencista, autor, radio host y panelista en LunaBLU de BLURadio

Por Zalman Ben-Chaim

¿Les ha pasado que cuando miran el reloj o tal vez cuando van por la calle ven un montón de secuencias de números repetidas? Algo así como 11:11, 5:55 o 333 ¿y que sin querer empiezan a captar toda tu atención?

Bueno, a mí me pasa mucho y creo por alguna extraña razón hay cosas en la vida que precisamente llaman nuestra atención para que podamos empezar a verlas de otra forma, con una perspectiva más clara.

En los últimos días he estado muy reflexivo porque una de esas secuencias llega a mi vida (cumplo 33 años para el momento de la publicación de esta columna; sí, de nuevo los números, jeje) y es que siempre viene bien tomar una pausa para hacer un balance de todo lo que se vivió, lo que pasó y también lo que nos espera.

Y en ese análisis resulta demasiado claro que nada pasa por casualidad en la vida, todo tiene una razón de ser y un momento justo y perfecto, aun cuando no lo parezca a primera vista.

La vida se trata de aceptar y reconocer que somos felices, no de distraernos con miedos e inseguridades; de entender que nuestro tiempo es limitado y que lo que no se aprovecha se pierde porque las oportunidades, precisamente, son de quien las quiere tomar; de disfrutar los pequeños momentos y poder convertirlos en grandes cosas y de descubrir que es nuestra pasión la que da sentido a nuestras vidas.

Y precisamente por esas razones muchas de las cosas que nos pasan día tras día no necesitan explicación ni tampoco ser entendidas, solo vividas. Quien busca vivir la vida aprende de ella, sea como sea que esa lección venga, pero quien no, simplemente toma por costumbre victimizarse y quejarse.

Claro, no siempre es fácil simplemente vivir y tratar de no pensar, o verlo todo como una lección, particularmente cuando implica retar nuestros miedos, hacer grandes cambios o sencillamente enfrentar momentos muy fuertes. Sin embargo, el tiempo también enseña que todo, absolutamente todo, es para bien, que cada cambio trae algo bueno y que si estamos lo suficientemente dispuestos a ser felices, cada día trae una sorpresa más por descubrir y disfrutar.

En este justo momento de la vida estamos exactamente donde debemos estar, y que eso sea diferente no depende de nadie más que de nosotros mismos. Basta con aplicar lo que ya hemos aprendido y así definir una nueva realidad para nosotros, ¡esa que nos merecemos y nos hace plenamente felices!

No importa si la noche es oscura, siempre hay un nuevo amanecer, y nada, absolutamente nada, es casual.

¡Feliz semana!

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.

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