De E.T. a Mundo Jurásico

Por: Mauricio Barrantes / @Mauriciobch

Por Mauricio Barrantes @Mauriciobch

Más de una conversación se ha amenizado al recordar clásicos de televisión o de cine. Por eso es que es normal citar una escena de Friends, un capítulo de Los Simpson o el clásico sonido de Star Wars en un reencuentro con amigos. Lo mismo sucede con los reencauches del séptimo arte, que llevan a que Supermán, Batman, Spiderman y Jurassic Park no solo sean éxitos taquilleros del pasado, sino la oportunidad para que Hollywood mantenga al público cautivo con las historias de siempre.

Colombia se alista para recibir a Jurassic World, la cuarta entrega del Parque Jurásico, historia basada en la novela de Michael Crichton y que promete millones para sus productores (entre ellos Steven Spielberg). Aunque con un nuevo reparto, la película mantiene la esencia de sus antecesoras y no defrauda a los sedientos de escenas de suspenso que, mezcladas con la dosis justa de sentimentalismo gringo, dan la fórmula perfecta para que se pase bueno en el cine.  

Esta vez, la gran amenaza es un dinosaurio híbrido, que ha sido genéticamente modificado y que se les sale de control a los administradores de la isla. Pero para detenerlo está Owen, interpretado por Chris Pratt, que junto a Claire (Brice Dallas Howard), jefe de operaciones de Jurassic World, conforman la pareja perfecta para ser los héroes de la jornada en el parque. Casting acertado para el propósito de la cinta de juntar rudeza y acción, con drama y un poco de romance.  

Se puede disfrutar de Jurassic World, alejando cualquier postura mamerta, cuando se entiende que se está frente a una narración ya conocida en la que se vende la experiencia de suspenso y emoción gracias a los efectos especiales. Y allí no hay pierde, más si se hace en niveles que se desligan de la manera tradicional de ver cine y se aprovechan los avances tecnológicos, en salas que intensifican las sensaciones por medio de movimientos de sillas, nuevos sonidos, luces de sala y hasta la simulación de agua y brisa (4DX).

Puede que para los más puristas esto sea todo un atentado a la concepción de cine como arte y refleje el más básico interés de negocio en esta industria.   Sin embargo, recuerdo que hace un par de años le escuché decir a la reconocida productora argentina de cine Verónica Cura que a ella le gustaban todo tipo de películas, comerciales o independientes, mientras fueran bien hechas. Me costó un poco coincidir con su premisa, dado que mi idea de ‘abajo Hollywood, arriba la producción nacional’ evitaba que fuera receptivo hacia cualquier expresión audiovisual.

Pero se logra llegar a un punto en que se entiende que el cine también es entretenimiento y que apuestas como Jurassic World son formas válidas de ganar taquilla a punta de inversiones técnicas y no de esfuerzos creativos. Además, para los nostálgicos que aún hablamos de E.T., Chewbacca, el movimiento de Neo en Matrix y hasta el final de Sexto sentido, el regreso de los dinosaurios a la pantalla grande es, además de una forma de recordar las experiencias y los tiempos de infancia, la manera de entender el lugar que le damos a la ficción a la hora de relacionarnos con los otros.

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*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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