¡Bogotá de plan!

Por: Camilo Achury/ @CamiloAchury

Por Camilo Achury

En mis años de estudio y trabajo me han invadido totalmente las ansias por analizar y entender los hábitos de consumo, inicialmente en la música, que es mi materia prima de trabajo, pero con el tiempo, los medios y la cultura en general se han convertido en una miel difícil de dejar.

Precisamente escaneando las páginas de venta de boletería, encontré que no hay solo música como consumo cultural en Bogotá, ni en el país. Portales web enormes dedicados a la distribución legal de las entradas están cundidas de planes por hacer con presupuestos de todos los colores y tamaños. Infortunadamente una polución enorme de jefes de prensa de la misma variedad hacen que los medios convencionales como este, hagan un filtro y solo publiquen un porcentaje de lo programado.

Para solucionar eso, demos un recorrido por las posibilidades que abarcan desde ópera hasta una nueva edición del Circo del Sol. En temas de familia, la fantasía se toma las tablas y es fundamental instruir a nuestras generaciones menores sobre La novicia rebelde, un clásico que se renueva y en voces majestuosas vuelve a vivir en las tablas del Teatro Colsubsidio. Rapunzel y El mago Merlín completan un tridente mágico para disfrutar en familia.

La comedia también tiene su espacio y por unos días se seguirá presentando un señor Piter Albeiro en el Teatro del Gimnasio Moderno. Primo Rojas y el Teatro Libre imparten horas de risas y episodios hilarantes. De mis recomendadas, La cabeza del pato, en la Casa Ensamble, simplemente magistral, es una obligación con el alma asistir a esta puesta en escena de profesionales que, por el precio de cinco cervezas en la Zona T, lo harán volar a un universo paralelo.

En música el abanico de posibilidades es tan diverso como nuestras gentes. Salsa con La 33, Bomba Estéreo frente al nuevo soul inglés, Jungle en el Multiparque, el tercer Festival de Música de Cámara en el Teatro Libre y la gira de los 30 años de Kraken. Es más, hay hasta una presentación de la banda Coroner, de Suiza, en Cali y en su afán de mostrarse rudos y apocalípticos, bautizaron su fiesta como ‘Total Desaster’, mientras los maestros de la lengua anglosajona se revuelcan en su tumba con ese ‘Disaster’ de error.

Surfeando las redes sociales puede encontrar al maestro del techno alemán Lee Burridge este fin de semana en BAUM y puede llegar a encontrarse con el quinto Festival de Vallenato y Despecho, que al parecer trae a las luminarias de dichos géneros musicales. Desde Islandia, la tarima del Metropol estará invadida por la banda GusGus en su primera presentación en Colombia.

Así pues, mi invitación de nuevo va dirigida a que deje de ver tanto enlatado, tanta novela y evite ingerir cerveza como alemán, o vodka como cosaco, ahorre y apoye una industria que brinda cantidades de empleos formales e informales, que hace de cada evento una ventana abierta al mundo exterior y de cada semana el momento perfecto para que su cuerpo y alma vuelen a mejores parajes que el tráfico y la inseguridad capitalina.

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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