Verdad

Por: Nicolás Samper C. / @udsnoexisten

Por Publimetro Colombia

La pregunta es bien recurrente de quien funge como hincha y no como periodista. ¿Cómo hace un periodista para no perder el juicio y decir sin sesgos lo que está pasando en una cancha por culpa de los colores que lleva en el corazón?

Esa es una de las grandes dudas del que lee los deportes, del que oye los programas de radio y del que ve la TV. Y esas dudas, de extraña manera, se trasladaron a los que trabajamos en esto. Muchos –una decisión más que respetable– han decidido jamás revelar cuál es el club de sus amores. El escudo es simplemente afirmar que son “hinchas del buen fútbol”. Y con eso queda saldado cualquier inconveniente. Para ellos, porque el fanático siempre hará sus propias apuestas: que tal periodista es de Nacional, que tal otro de Millonarios, que mengano es del América y así.

Cuando estaba en la universidad y quería dedicarme a esto pensaba en ese asunto: ¿sería mejor revelar mi filiación –que es azul– o mejor pasar de agache y hablar de ser hincha de “la Selección Colombia y de nadie más” como hipócrita blindaje? En esos tiempos me encontré un magnífico texto de Julio César Pasquato. Su seudónimo era “Juvenal” y fue una institución en la revista ‘El Gráfico’, donde sus análisis tácticos marcaron a toda una generación. En un texto dice que no entiende cómo varios de sus colegas insisten en decir que no son hinchas de nadie. ¿Cómo le tomaron amor al fútbol? ¿Siendo tibios simpatizantes que no tomaban partido? Y ahí recuerda que se hizo fanático de River Plate cuando su papá lo llevó al estadio a ver a Adolfo Pedernera, a Ángel Labruna, a Félix Loustau… Pero no por eso iba a dejar de escribir lo que veía. Así fuera en detrimento de River o en beneficio de Boca.

Es así de simple: para aquellos que invocan a la manida “objetividad” periodística en estos temas habrá que recordarles la frase de Jaime Garzón: “Objetiva, la lluvia”. Basta con decir la verdad. Tan fácil como eso. Por más hincha de Millonarios que yo sea, sería imposible negar que Omar Pérez es un 10 que tiene claro el horizonte para mandar balones de genio a los delanteros de Santa Fe o que le pega muy bien en los tiros libres. Por más hincha de Millonarios que yo sea, no podré decir que es una histórica injusticia que nunca hubieran tenido en cuenta al ‘Cabezón’ Rodríguez para una convocatoria a la Selección Colombia. Tampoco podré decir que Miguel Calero era un tronco, ni mucho menos afirmar que Alexis García era un jugador de quinta. Eso sería mentir o no saber de fútbol. Así de sencillo.

Si se es crítico con su propio equipo, estará mal; si se le echan flores justas al equipo de los amores, también estará mal. Hay gente que ve las cosas así pero tienen una excusa: son hinchas y no periodistas, es decir, no tienen el deber de decir la verdad, sino el deber de, por más absurdo que sea el argumento, defender su propia verdad.

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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