El derecho a chatear

Por: Adolfo Zableh Durán/ @azableh

Por Adolfo Zableh Durán

Yo no quiero que castiguen a estos dos policías por estar chateando, de corazón. Les tomé la foto porque se veían chistosos, parecían adolescentes en un centro comercial esperando a que llegaran los amigos. Ya sé que están para cuidarnos y no para andar hablando con quién sabe quién, pero qué se le va a hacer, si así es la vida moderna. Hoy a la gente le puedes quitar lo que sea, bajar el sueldo incluso, pero no la puedes dejar sin internet porque se chifla. Y eso es lo que ha decidido la Policía Nacional: sancionar a los agentes que chateen en horas laborales.
 
Que no los sancionen, que no les quiten el celular siquiera, que eso lo necesitamos todos. Odiamos a los operadores de celular, pero seguimos ahí porque nos han vuelto adictos, creándonos la necesidad de pasar del iPhone 4 al 5 y del 5 al 6 como si de eso dependiera la armonía del universo.
 
Ahora es casi una corriente filosófica eso de censurar el uso de celular, ya sea por casos como el de la foto, o en un banco, o en un salón de clases, pero también se ha empezado a aplicar por gusto. Hay campañas para que la gente hable más con el que tiene al frente y chatee menos en cualquier situación de la vida, en restaurantes y cosas así, pero yo digo que es una pendejada. Chatear es lo que nos gusta porque de alguna manera seguimos en contacto con el otro, pero nos ahorramos intercambiar fluidos y sentir una respiración o una presencia cercana, que es de lo más desagradable que hay. Encima podemos cortar la conversación cuando queramos, que en persona sería imposible. Por chat podemos evadir cualquier frase que mande el otro, poner el celular en silencio, apagarlo o decir que el mensaje nunca llegó; en fin. En persona, en cambio, sería imposible estar hablando con alguien y levantarnos e irnos cuando nos aburriéramos. Bello sería, pero nos quedaríamos sin amigos y sin empleo en cuestión de semanas.
 
Por eso le pido al general Palomino que no sancione a estos dos personajes de la foto, que al momento de tomarla no había crimen por resolver ni delincuentes por perseguir. Y se lo pido a Palomino directamente porque él mismo ha puesto su correo personal a disposición de la ciudadanía para denunciar estos casos.
 
A la Policía le pedimos que nos cuide, que no nos dé bolillazos, que no abuse de su autoridad y que no le dé por delinquir en paralelo mientras ejerce también su oficio. Le pedimos todo tipo de cosas, y entre esas no está no chatear, que chatear no es crimen, aunque muchos se empeñen en hacernos pensar que sí.

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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