El traje de los doce millones

Por: Adolfo Zableh Durán/ @azableh

Por Adolfo Zableh

Cuando era niño veía El hombre nuclear después de llegar del colegio. Se trataba de una serie gringa en la que el protagonista, encarnado por Lee Majors, sufría un accidente de avión y le reemplazaban las dos piernas, un brazo y uno de sus ojos con partes biónicas. Su título original era El hombre de los seis millones de dólares y era precisamente eso, un tipo al que le metían una fortuna en el cuerpo y, además de salvarlo, lo volvían superdotado.

Esto que usted ve en la foto no es el hombre de los seis millones de dólares sino el traje de los doce millones de pesos y hace menos gracias que el hombre nuclear. Lo puede ver (y comprar, si se quiere gastar una fortuna) en el centro comercial Andino.  Es de Dolce & Gabanna, una marca italiana usada por famosos como Madonna, Britney Spears y Cristiano Ronaldo y cuyos fundadores, Domenico Dolce y Stefano Gabbana, estuvieron hace poco en líos con la justicia por no declararle al fisco italiano ingresos por 200 millones de euros. Al final fueron absueltos.

El hecho es que vendiendo ropa a doce millones de pesos (y no es la prenda más cara de la tienda), amasar una fortuna no es difícil. Bien por ellos y por el libre mercado de oferta y demanda, que es lo que nos ha traído hasta acá.  El punto es que no deja de parecer injusto y hasta sentirse un poco incómodo que la ropa alcance tales niveles en un país pobre y desigual como Colombia. Un reciente estudio informa que en el país existen cuatro billonarios, 51.000 millonarios y cerca de 32.000 personas con un patrimonio superior a mil millones de pesos. Y claro, ¿dónde van a comprar? Seguro no en Arturo Calle, con todo y lo bien que lo hace la marca colombiana. Por eso en los últimos años nos han llegado marcas de lujo como Cartier, Burberry, Armani, Façonnable, Bulgari y Longchamp.

Pega duro ver tanto lujo en el segundo país del mundo con más desplazados (solo nos gana Siria), pero es la ley de la vida; eso sí, no por eso tiene que gustarnos. Además, todos los que percibimos ingresos tenemos al menos un par de gustos en el que gastamos más de la cuenta, así que aquí nadie es inocente.  

Entonces, si le quedó gustando el traje, le informamos que le vale 9,9 millones de pesos la chaqueta, más millón y medio la camisa, más 520.000 pesos el corbatín, toda una ganga. Y como si fuera poco, le enciman el pantalón, que no sale en la foto. Tan queridos. 

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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