Navidad en la plaza

Por: Eduardo Arias @Ariasvilla Escritor y periodista

Por Eduardo Arias

Cada año es lo mismo. La Navidad llega y la ciudad se llena de bombillos, y el corazón de la ciudad, es decir, la Plaza de Bolívar, también se engalana. Esta vez con un árbol de Navidad rojo coronado por una gran estrella blanca y una sencilla y austera iluminación navideña que resalta algunos detalles de las fachadas de los edificios que la rodean.

Antes de que arranque en firme el estrés y el agite navideño, es un buen pretexto para recorrer la Plaza, donde está escrita buena parte de la historia extensa de la ciudad. En las cuatro manzanas que la rodean están presentes varios de los poderes públicos. Ejecutivo, en la Alcaldía Mayor; legislativo, en el Capitolio; judicial, en el Palacio de Justicia, y eclesiástico, en la Catedral y la Capilla del Sagrario.

Pero también están representadas varias épocas de la historia de la ciudad, desde los primeros días de su fundación. En 1538 la futura catedral era una modesta capilla con techo de paja. 15 años después ya era templo en ladrillo y una década más tarde se inició la construcción de una tercera catedral, obra que culminó en 1678. El terremoto de 1785 la afectó considerablemente y se demolió parcialmente en 1805.

Dos años después se reinició su reconstrucción, que culminó en 1823. El templo fue remodelado un par de veces en el siglo XX. La Capilla del Sagrario comenzó a construirse en 1660, se terminó en 1700, pero un terremoto la afectó seriamente en 1827. Fue restaurada ese mismo año y en diversos momentos de los años cincuenta y sesenta, y en 1981 le pusieron la última cereza al ponqué: una espantosa puerta de vidrio polarizado.

Las obras del Capitolio comenzaron en 1848 y recién pudo inaugurarse en 1926. Por su parte, el Palacio Liévano, gran ejemplo de arquitectura republicana, se construyó en los primeros años del siglo XX sobre las ruinas de las galerías Arrubla, que habían sido edificadas a mediados del siglo XIX y se incendiaron en 1900. La obra del nuevo edificio se inició casi inmediatamente y el palacio quedó listo en 1907. La era contemporánea la representa el Palacio de Justicia. En los años sesenta se construyó un edificio de corte neoclásico que se quemó en noviembre de 1985 durante la toma del M-19 y el contraataque del Ejército. Tras estar cuatro años en ruinas, en su lugar se construyó la actual edificación.

Y la plaza propiamente dicha, que también ha sufrido varias modificaciones a lo largo de su historia, durante siglos fue una típica plaza de pueblo donde se hacía el mercado, se celebraban corridas de toros y se hacían castigos públicos. En 1846 se erigió la estatua de Simón Bolívar, obra del escultor Pietro Tenerani. En 1927 la ornamentaron con cuatro grandes fuentes de agua, y su actual diseño, del gran arquitecto Fernando Martínez Sanabria, data de 1960. Así que el plan navideño de ver alumbrados servirá de excusa para visitar la Plaza de Bolívar y admirar sus edificaciones emblemáticas que desde ya celebran la Navidad.
 

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