Hoy por ti mañana por mí

Por: Camila Chaín @camilachain / www.camilachain.com/ Directora de Contenidos del Sistema W Radio Colombia y Mujeres W

Por Publimetro Colombia

Hoy se me acercó al carro un señor, de esos que trabajan parqueando carros, bueno, al menos eso parecía.

Me dijo que si le regalaba mil pesos y cerró con la frase: “Es que hoy hay hambre, pero mañana no sabemos”. No pensé mucho antes de darle la plata, porque me hizo recordar un momento muy difícil que tuve que vivir cuando me fui a perseguir el sueño americano con apenas 16 años.
Vivía en casa de mi tía y aunque ella hacía todo lo posible por darme lo que necesitaba, tener a cargo a una persona más en un país como Estados Unidos no era nada fácil y menos cuando mi papá no mandaba ni un dólar para ayudarme.

Confieso que muchas veces ese sueño de conquistar otros territorios se me convirtió en pesadilla, pero aprendí tanto que no me arrepiento de nada. Como el día en el que salí a mi clase intensiva de inglés, al otro lado de la ciudad, con lo justo para el bus de ida y regreso.

Eran las 4:00 p.m. y yo salí caminando de la escuela hacia la calle por donde pasaba mi ruta. Todo estaba bien hasta que me di cuenta de que me faltaba una moneda de 25 centavos; lo que hoy serían unos 500 pesos colombianos. No me preocupé mucho, porque pensé que cualquier persona podría regalarme una simple moneda que en ese país se usa para todo, incluso para hacer una llamada en un teléfono público.

Comencé a caminar hacia mi destino final, buscando a alguien que me ayudara, pero la gente pasaba por mi lado sin mirarme, concentrada en sus cosas. Por un momento pensé en desistir de la idea e irme caminando, pero estaba tan lejos que sabía que me tardaría horas.

De repente vi a una señora, respiré profundo y me decidí, paré justo al frente de ella y le conté que había perdido unos centavos y que así era imposible llegar a casa. Ella me miró de tal manera que me sentí humillada, poca cosa y hasta sentí lástima por mí. Sacó la moneda y me la dio, me monté al bus y llegué a casa a pensar y pensar en lo que me pasó.

Desde entonces yo escucho historias en la calle de personas que necesitan algo y si puedo les doy. Ustedes me van a decir que no debo darles plata a los que piden, porque seguramente van a usarla para cualquier cosa menos para el motivo que expresaron, pero yo les puedo decir que aprendí que a cualquiera le puede pasar lo mismo que a mí y que prefiero quedarme con la duda que dejar de ayudar.

Finalmente, mi amigo de hoy se fue con sus mil pesos y yo pensando en lo que dijo, que no es más que “¡hoy por ti, mañana por mí!”.

Por: Camila Chaín @camilachain / www.camilachain.com/ Directora de Contenidos del Sistema W Radio Colombia y Mujeres W

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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