El primer examen de Lillo

Por: Nicolás Samper C. Periodista @udsnoexisten

Por Publimetro Colombia

La cosa salió mejor de lo que se esperaba. Y eso da alegría. Una alegría que tendrá que irse ratificando a medida de que pasen los partidos porque justamente lo más peligroso que puede pasar en la vida es quedarse solamente con una alegría cuando falta mucho tiempo para que acabe esa contrarreloj colectiva llamada campeonato de fútbol colombiano.

Envigado siempre fue uno de esos estadios convertidos en una especie de Mohán que metía miedo cuando Millonarios lo visitaba. Pues este sábado pasó todo lo contrario: el trauma que genera el fantasmagórico Parque Estadio, al menos por un fin de semana, pudo ser superado. La apuesta de Lillo salió bien, en especial en el primer tiempo. Es difícil saber cuánto tiempo tuvo el balón Envigado porque Millonarios se lo robó durante los 45 minutos iniciales. Presionó arriba para embolatar la salida envigadeña y el sacrificio, sumado al buen y riguroso toque de pelota, fueron las armas planteadas desde el inicio.

Si hasta Mayer Candelo, crack aplaudido por su cerebral destino de la bola pero criticado porque a veces pareciera carecer de empeño en ciertas jugadas, se dio a la tarea de la recuperación y gracias a un efectivo robo de balón armó el primer gol de Millonarios. Estaba todo el equipo compenetrado en una sola idea: defenderse con el balón y hacer daño a partir de esa premisa muy efectiva. En la segunda parte se vio un Millonarios más parecido al del semestre pasado, con deficiencias de marca en el medio, con pestañeos y con largas siestas en momentos que no se pueden permitir.

La defensa, tremendo talón de Aquiles, estuvo bien. Si hasta a Cadavid, tan cuestionado y tan limitado, dieron ganas de aplaudirlo. Henríquez, su compañero de zaga, estuvo solvente pero le hizo sacar unas canas más a Lillo porque fue el jugador que más rifó la pelota a la hora de la salida en defensa. El ataque volvió a contar con un Dayro Moreno lleno de ganas y con la pierna derecha lista para martillar porterías como el semestre anterior.

En temas futbolísticos la primera presentación de Lillo valió para darle un aprobado en el examen. Pero hubo una materia extra en la que el español se destacó: el viernes, cuando había incertidumbre por culpa del papel que la Dimayor quería hacerles firmar a los futbolistas para que renunciaran a pelear por sus derechos laborales ante la justicia ordinaria, Juan Manuel Lillo dio un guiño de apoyo a su plantel: si los futbolistas no querían firmar ese documento maligno, él los apoyaba. Tanto que dicen que estuvo a punto de no viajar a Envigado por ese motivo. Bien por Lillo.

P.D.: esta tarde se reúnen miembros de Acolfutpro, Ministerio de Trabajo, Federación de Fútbol y Dimayor para discutir sobre el documento que les hace renunciar a los futbolistas a pelear por sus derechos ante los tribunales. El viceministro José Noé Ríos exigirá que se destruya ese documento ipso facto. De nuevo las pifias de la Dimayor nos hacen ver como un fútbol amateur. Los únicos amateurs en este escenario son sus dirigentes.

Por: Nicolás Samper C. Periodista @udsnoexisten

Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.

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