Confesiones de invierno

Por: Nicolás Samper C. Periodista @udsnoexisten

Por Publimetro Colombia

Zapatos mojados y la casa lejos. Es duro vivir con semejante desgracia cotidiana encima de los hombros o, para ser más precisos, encima de los pies. Usted sale de su hogar con la consigna de esquivar el agua que cae en invierno, pero no siempre es posible conseguirlo. Siempre aparece un charco más profundo que se encarga de echar a perder toda la felicidad que hay dentro de un zapato a buena temperatura.

Si el diluvio lo agarró sin paraguas todo tiende a empeorar.

Los pies concentrarán todo el frío del cuerpo y usted, por más esfuerzos que realice, tendrá que tiritar sin parar hasta que llegue a su hogar y pueda cambiarse por fin de ropa, luego de un día lleno de contrariedades, porque hay que aclarar que si usted terminó debajo de la ducha de Dios, el día no lo ayudó mucho. No conozco la primera persona que llegue a su casa pletórico de dicha luego de haberse pegado una lavada de película. Ni Gene Kelly en ‘Singing in the rain’. La escena la tuvo que repetir varias veces y no suele ser divertido bailar con la ropa encharcada simulando estar feliz mientras el cuerpo pide a gritos un doctor: Kelly, tan sonriente, estaba con 39 grados de fiebre en esa toma.

Pensaba en todo eso mientras iba hacia al parqueadero del estadio al finalizar el partido entre Millonarios y Pasto, porque no recuerdo momento más borrascoso que el de los pastusos en la última semana: cuatro jugadores de la institución fueron separados del plantel profesional debido a que reclamaban con justa causa el pago de las obligaciones que el club tenía con ellos en el mes de octubre y parte de noviembre. Así es este país: los botaron por pedir lo que a ellos les corresponde. Julián Lalinde, David González, Marlon Piedrahíta y Fram Pacheco les pasaron la carta. Aunque sus compañeros en pleno dijeron que serían solidarios con la causa, pasó la que pasa acá en Colombia siempre que hay que unirse en pos de algo: muchos arrugaron. Triste la falta de solidaridad porque tengo entendido que todos los jugadores del club tienen doble contrato. Uno para “cumplir” con la ley y otro por honorarios. Allá ellos.

Sumado a esto, uno de sus jugadores, René Rosero, debió ser llevado a urgencias porque sufrió una encefalitis viral de la que se está recuperando. Con ese panorama tormentoso José Flabio Torres debió salir a jugar contra los azules en Bogotá. Y estuvo cerca de sacar un buen resultado a pesar de tanto absurdo a su alrededor. Sin embargo Millonarios al final se impuso con justicia.

Para rematar esta semana negra en Pasto, el buen José Flabio fue excusado en la rueda de prensa: no dio declaraciones porque mientras daba indicaciones se había lavado por el aguacero bogotano y no tenía otro juego de ropa. Es la primera vez, no recuerdo antecedente, que un DT no sale a hablar porque carecía de ropa seca.

Yo de Torres hubiera hecho lo mismo. Sentarse a hablar con los zapatos mojados es inhumano.

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.

Por: Nicolás Samper C. Periodista @udsnoexisten

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo