Regresar en el tiempo a la música

Por: Carolina Venegas K. / @Colorentropy

Por Publimetro Colombia

Si usted vio Midnight in Paris de Woody Allen, seguramente se ha preguntado a qué época le gustaría volver o con qué figura histórica –artista, político, autor, etc.- le gustaría pasar una noche de fiesta o de tragos o de charla. Si es una reina de belleza seguro que también lo ha pensado, o se lo ha preguntado. Yo vi la película y jugué al reinado en el colegio, no voy a decir mentiras, y desde hace muchos años he pensado que nada me gustaría más que haber visto en vivo a los Beatles, a Nina Simone y a Django Reinhardt. A los Beatles porque son los Beatles; a Simone porque no puedo pensar en una mujer con más pasión, no es sino escuchar su versión de ‘Feeling Good’ para entender de qué estaba hecha y repensar en cómo hay que enfrentar el mundo, y a Reinhardt porque su música me hace extrañar una época y un lugar que no son los míos, si es que algo así es posible.

 

Reinhardt, que tiene una historia de esas que tienen las leyendas, nació en Bélgica en 1910 en un entorno de gitanos en el que aprendió desde pequeño a tocar el banjo y el violín. A los dieciocho, a causa de un incendio de su caravana, pierde la movilidad de una de sus piernas y de tres de sus dedos de la mano izquierda. Más de un año estuvo en recuperación y fue en este mismo tiempo en el que desarrolló un estilo completamente nuevo para tocar la guitarra. Durante este tiempo también se empezó a empapar del jazz norteamericano -Duke Ellington, Louis Armstrong, con quienes luego tocó durante su época norteamericana-, lo que resultó en un sonido vanguardista: el jazz gitano o manouche. Años más tarde, en 1934, funda con Stephane Grappelli el Quintette du Hot Club de France, con quienes grabó el clásico ‘Nuages’ (seguro lo ha escuchado por ahí, aunque crea que no).

 

Pero mi intención no es contarle toda la historia, porque es larga y sin música de fondo no vale la pena. La idea es provocarlos para que vayan a la exposición ‘Django Reinhardt, swing de París’, que se encuentra en este momento en Biblioteca Luis Ángel Arango. Allá le cuentan quién era hombre maravilloso que cambió la historia del jazz y así de la relación musical entre Estados Unidos y Europa. Hay fotos, videos, afiches, de todo, pero igual le recomiendo que si tiene un iPod, úselo para pasear por la biblioteca oyendo piezas como ‘Jeepers Creepers’, ‘Avalon’, ‘Vendreri 13’ y ‘Belleville’. Y si queda antojado de más música, más París y más ciclismo, como quedamos antojados todos el domingo, busque la película animada Las trillizas de Belleville y espere a que Django haga su aparición con “esa guitarra que se ríe y llora, guitarra con voz humana”, como dijo Jean Cocteau.

Por: Carolina Venegas K. / @Colorentropy

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