Identidad

Carolina Jaramillo, @carojaselig

Por Publimetro Colombia

Aunque el fútbol es un deporte de equipo y es el funcionamiento de todos sus jugadores lo que define el éxito o el fracaso, existen algunos futbolistas que son quienes le dan identidad a un grupo determinado, son quienes los guían, marcan la pauta y hacen que un conjunto funcione mejor o no. Un muy buen grupo de jugadores sin un líder puede morir en el intento, en contraste un muy buen líder puede poner a marchar perfectamente una máquina no tan ajustada.

Millonarios 2011 fue un equipo que, aunque como se dice popularmente “le falto el centavo para el peso”, tuvo presentaciones épicas, por momentos puso a soñar a una de las hinchadas más grandes del país, y estuvo muy cerca de conseguir la tan ansiada estrella 14 que le ha sido esquiva desde el año 88. Y para nadie es un secreto que el estandarte de esta campaña fue el bogotano Rafael Robayo. No solo se entregó 100% al proceso, le puso toda la valentía y la clase a su equipo sino que le imprimió identidad, personalidad, carácter… levantaba sus brazos y saludaba a la hinchada y hacía que el gigante de mil cabezas levantara al equipo en medio de las dificultades, y celebrara a rabiar en las victorias. Hace años no se veía a un jugador de la capital que le diera tal semblante al conjunto embajador, hace mucho tiempo que no sentía esa complicidad en las filas azules.

Por eso su reciente salida de Millonarios entristece y sorprende. Más allá de las razones económicas o no, de si fueron o no suficientes los esfuerzos de los dirigentes del club; por encima de si sus razones fueron económicas, familiares, deportivas, etc. Creo que aunque ningún jugador es irreemplazable, va a pasar algún tiempo antes de que el equipo, y sobretodo su entorno, encuentre un jugador que llene sus zapatos. Una lástima. Así comienza el año para Millonarios, a la búsqueda de un líder, a la permanente búsqueda de la 14.

Otra de las salidas que dejarán una huella, es la de Carlos Bacca quien no sólo era goleador del torneo, sino ídolo del Junior de Barranquilla. El Brujas de Bélgica es su próximo destino y la oferta de 2,5 millones de euros fue suficiente razón para que los Char lo dejaran ir. La idea era que se hubiera quedado otros seis meses para disputar la Copa Libertadores, aunque el sueño del jugador era llegar a sus 25 años jugando en el fútbol de Europa y lo cumplió.

El otro que se prepara con toda la artillería para enfrentar la Liga Postobón y la Copa Libertadores en el 2012 es el campeón del torneo apertura del 2011, Atlético Nacional, quien luego de ganar en el primer semestre, tuvo un segunda mitad de año bastante floja e irregular, en la que se quedó fuera de los 8 finalistas y mostró un nivel de juego bastante lejano al que esperan sus aficionados. Por eso sus directivas decidieron reforzar al equipo de forma contundente. Las nuevas caras en el combinado verdolaga son: Johan Fano, Oscar Murillo, Jerson Córdoba, Farid Díaz, Wilder Guisao, John Valoy, Alex Mejía, Elkin Calle, Alexis Henríquez, Juan Fernando Quintero, Alejandro Bernal, Juan David Valencia, y Luis Fernando Mosquera.

El argentino Cristian Tula, procedente de San Lorenzo de Almagro, llegó el pasado  fin de semana a Medellín y se oficializó su contratación con el cuadro verde. Pero sin duda el jugador insignia que llegó a reforzar el medio campo fue Macnelly Torres, que luego de salir campeón en el apertura de 2011 fue fichado por el San Luis de México. El Barranquillero vestirá la camiseta No. 10 y formará un tridente ofensivo muy poderoso al lado de Luis Fernando Mosquera y Dorlan Pabón. El reto más grande es ahora es para el técnico Santiago Escobar, quien con tantas caras nuevas tiene la obligación de poner a marchar bien la maquinaria y responder a la afición y las directivas que tienen mucha ilusión en este Atlético Nacional versión renovada 2012.

Así las cosas, nos disponemos a una nueva edición de la Liga Postobón con la sentida y gran ausencia de uno de los más grandes equipos de la historia de Colombia, el América de Cali, quien por primera vez bajó de división, y ahora desde la B tiene la obligación de regresar, en lo futbolístico y organizacional, no solo a la categoría sino a un lugar prominente en el fútbol colombiano del cual nunca debió haber salido.
 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo