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Noticias 27/04/2021

Tips para disminuir el impacto ambiental producto de la pandemia

Los problemas ambientales causados por la COVID-19 no solo se reflejan en el aumento de tapabocas, guantes y caretas. El consumo de agua, energía y la disminución de residuos también están en nuestras manos.

El confinamiento presentado en el primer semestre del 2020 llevó a que el medio ambiente tuviera grandes cambios como la disminución de la contaminación, una mejora en la calidad del aire, reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, entre otros.

Sin embargo, la pandemia también ha provocado un importante aumento de la contaminación por el uso de tapabocas, guantes, caretas y demás productos que tienen grandes consecuencias ambientales, además del cambio de hábitos que han llevado a acelerar el consumo de agua y energía.

Según cifras proporcionadas por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo prevén que las ventas mundiales de tapabocas ascendieron a unos 166.000 millones de dólares en 2020, frente a unos 800 millones de dólares en 2019, lo que lleva a plantear soluciones inmediatas para evitar que a futuro exista un problema ambiental más serio, producto de la situación que vivimos actualmente.

Con el fin de conocer cuáles son las buenas prácticas que se pueden emplear para disminuir el impacto ambiental, PUBLIMETRO habló con Natalia Velásquez, docente del Programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad El Bosque, quien reveló cómo se han venido presentando cambios desde que se comenzó a emplear el modelo de alternancia y, de qué manera podemos enfrentarnos a la nueva realidad que vivimos.

Desde el segundo semestre de 2020 empezó a dispararse la generación de emisiones efecto invernadero, porque los vehículos comenzaron a ser más utilizados por las personas para transportarse en pequeñas y largas distancias, sin compartirlo con nadie como método de prevención. Aparece también el incremento de consumo de agua como vía de limpieza, tanto en lavado de manos, como de ropa. Además, aumentó el consumo energético por las actividades de teletrabajo, llevando a tener dispositivos conectados y encendidos por jornadas hasta de más de 8 horas al día”, aseguró.

El cambio comienza por nuestros hábitos

El tapabocas: Si bien, se ha convertido en una herramienta de primera necesidad para evitar la propagación del virus y no podemos dejar de usarlo, sí es posible darle un buen empleo a cada uno de ellos. Es recomendable acudir a los tapabocas reutilizables, los cuales pueden lavarse después de cada salida y así evitamos desechar uno cada vez que lleguemos de la calle. Con este hábito nos estamos protegiendo y al mismo tiempo, tratando de dilatar la generación de este residuo.

Ahorro de agua: La OMS aclaró que no es necesario ducharse cada vez que se salga a la calle y, en este caso, se puede realizar la desinfección necesaria de la ropa mediante la aspersión de alcohol, lo que también lleva a disminuir el consumo de agua por el uso de la lavadora. El lavado de manos sí es obligatorio y continúa siendo una medida primaria para la prevención del virus.

Consumo de energía: Está comprobado que al encender el computador en la mañana y apagarlo una vez se termine la jornada laboral, se consume menos energía que si se apaga durante varias veces al día. Además, se ha convertido en una buena práctica utilizar el WhatsaApp Web mientras el computador esté prendido, para obtener un consumo de energía menor en el celular y así no cargar tan seguido el móvil.

Reducir la basura: Se recomienda el consumo de alimentos orgánicos y biodegradables, como frutas y verduras. Además, evitar al máximo alimentos que contengan envases plásticos, paquetes o de vidrio, así se logrará reducir el nivel de basura. En este punto no hay que dejar de lado los hábitos de separación de residuos.

Hacer ejercicio: Muchos se preguntarán qué tiene que ver esto con el medio ambiente y la respuesta es mucho. El ejercicio disminuye los niveles de ansiedad y evita consumir más alimentos. Eso, a su vez ayudará también a que se generen menos residuos.

Evitar el uso del carro: Es entendible que cada vez se quiera usar más el carro para evitar el contacto con personas en el transporte público, pero en la medida de lo posible se puede emplear el uso de la bicicleta como método de movilidad. Además de ser amigable con el medio ambiente, esta herramienta trae grandes beneficios para la salud.