Los instructores de conducción, piden pista para volver a trabajar

La economía de 11.000 familias en el país está en riesgo

Por Natalia Martinez

El  1 de junio de este año muchas de las actividades económicas del país retornarán tras dos meses largos de cuarentena. Peluquerías, odontología, tratamientos estéticos y otras actividades volverán para reactivar la economía en el país. Sin embargo, nada se ha dicho de las academias de enseñanza de conducción.

Desde hace más de dos meses, cerca de 12.000 instructores de conducción se quedaron sin trabajo y hoy nadie les responde por lo que seguirá para una profesión, que ellos ven en declive con el pasar de los días.

La pandemia ha acrecentado una crisis económica que ha tocado fondo con el cierre de empresas y despido de personal, pero en el caso del sector de los independientes, la cosa es más complicada. Los ‘profes’, como les dicen los colombianos que acuden a las academias privadas para aprender a manejar carro o moto en el país, no cobran desde marzo y lo peor es que no hay luces sobre lo que pueda venir.

Los profesores Roberto Galindo y Hollman Torres, contactaron a PUBLIMETRO para que alguien los escuche, pues los ministerios de Educación, de Transporte y hasta la Presidencia, han hecho caso omiso a los llamados de los que se ganaban la vida enseñando y hoy no tienen nada.

“Yo tuve que ponerme a hacer tortas. Tengo una familia y un nivel que se mantenía con mis clases, pero desde hace dos meses no tengo nada, por la pandemia. Lo peor es que pasa el tiempo y nadie habla de nosotros”, cuenta Galindo de 36 años.

La situación de los instructores no es sencilla. Tras meses de no pago, porque casi ninguno tiene contrato indefinido o definido, sino que está como contratista, la situación se ha hecho compleja.

“Somos 11.000 familias que se quedan sin sustento. Y es que a nosotros nos pagan por horas. No somos tan ricos como para aguantar, ni tan pobres como para recibir subsidios del Estado. Nadie nos ha querido mirar y esto es grave”, cuenta Torres.

En meses pasados, el gremio de instructores pidió que les ayuden a regular su actividad, pero no han recibido respuestas. Torres y Galindo, que se han convertido en voceros de los instructores, piden que los dejen trabajar, pues está en riesgo la profesión.

“Nosotros no representamos a las academias, pero es inevitable que nos necesitamos mutuamente para subsistir. Si no hay trabajo, las academias pueden quebrar y ¿qué va a pasar con los que quieren aprender a conducir?”, pregunta Galindo.

Los instructores han planteado que hay formas de enseñar, pero que a este sector no se le ha permitido: “¿Por qué no nos dejan dar clases teóricas por internet de manera virtual? Incluso sería más sencillo para los estudiantes”, cuestiona Torres.

Y es que la forma de enseñar, que es 50% teórico y 50% presencial, podría ser un problema, pues En el caso de las horas prácticas, los instructores proponen que se lleven protocolos de sanidad en carros, y que solo irían dos personas, al contrario de sistemas de transporte.

“Es que nosotros tenemos establecidos los protocolos de salubridad. Solo serían dos personas en carros, protegidas… ¿Cuántas personas viajan en un TransMilenio y a ellos sí no les ponen problemas? ¿Por qué sí pueden circular taxis y nosotros no?”, pregunta Galindo.

Por ahora, no hay mensaje de parte de las autoridades, que no responden una carta de intenciones en donde los instructores de conducción de Colombia, buscan que los dejen trabajar, o al menos el Gobierno eche una mirada a la actividad y profesión que desempeñan, para no morir de hambre.

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