El joven que está logrando abastecer de agua a la comunidad Wayúu más grande de La Guajira

Nestlé y Ashoka premiaron por su proyecto al joven wayúu para que pueda construir el tercer sistema de bombeo automatizado en la comunidad indígena Kanaan, en Manaure.

Por María Paula Suárez Navas

Lemnec Tiller es un joven de 28 años de edad, nacido en el municipio de Mogotes, Santander. Es de descendencia Wayúu porque su padre era un indígena del clan Ipuana, quien conoció a su madre en Santander. El joven que está logrando abastecer de agua a la comunidad Wayúu más grande de La Guajira.

Es ingeniero mecatrónico de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Apenas se graduó el año pasado, pero ya lleva cinco años trabajando para la comunidad Wayúu, aportando con sus conocimientos.

“En 2016 conocí de primera mano y en carne propia cual era la realidad y todo lo que acontece en las comunidades tan humildes de La Guajira”, comenta Lemnec, quien desde entonces se dio a la tarea de conformar la Fundación Wayuuda, que co-creó con otros cinco miembros.

“Desde el primer día que la instituimos construimos una escuela en Uribia, en la Alta Guajira, que es muy desértico, puro bosque tropical seco, y es donde existe más pobreza y desnutrición. Con la escuela brindamos etnoeducación y alimentación a más de 100 niños y niñas anualmente. Esta fue construida en un cien por ciento por las personas de la comunidad con los materiales que se encuentran en la región”, comenta el joven.

Desde entonces todo ha sido un proceso de mutuo aprendizaje. “Debo admitir que al principio éramos muy asistencialistas y solo donábamos alimentos no perecederos, ropa y juguetes, pero nos dimos cuenta de que esto generaba mucha dependencia en las comunidades, que están aisladas. En 2017 nos enfocamos en generar proyectos con viabilidad en el tiempo y que tuvieran el valor agregado de empoderar a las comunidades”, dice Tiller.

Para lograrlo implementaron la estrategia de vincular proyectos de pregrado que muchas universidades exigen a los estudiantes para graduarse, empezando por el de Lemnec, que hasta convenció a su universidad para que donara el primer sistema de bombeo.

En 2017 aplicó su propio proyecto de pregrado que fue el sistema de bombeo solar automatizado en la comunidad de Alakat (Maicao). Se llama Wüin Wayaa y significa en wayunaiki “somos agua”.

“El valor agregado de este proyecto es que se trabaja con energías renovables (radiación solar) y que integramos a la comunidad desde la construcción del pozo, que fue hecho a mano por miembros de la comunidad”, comenta Lemnec.

“La prospección es interesante porque la hacen las mujeres de la comunidad. Ellas son las que sueñan donde está el agua. Entonces desde la ciencia nosotros aportamos haciendo estudios geoeléctricos para determinar si efectivamente hay acuíferos y hacer excavación. Así se fusionan los conocimientos ancestrales con la ciencia y la tecnología”, afirma el joven.

El joven que está logrando abastecer de agua a la comunidad Wayúu más grande de La Guajira

La escuela y la comunidad donde está el segundo sistema de bombeo, en Uribia, se llama Majayütpana, que significa “Tierra de señoritas” y fue construido gracias a Stanley Black and Decker, el premio PAVCO del agua 2019 y gente solidaria de Santander.

Ambos sistemas proveen cerca de 4.000 litos diarios de agua no tratada a más de 400 personas, y en tiempos de sequía, a más de 600.

La Fundación Wayuuda se encarga de enseñar a instalar el sistema de bombeo y a hacer mantenimientos preventivos y correctivos a los miembros de la comunidad.

Lemnec se enteró de la convocatoria del premio Desafío Comprometidos, de las empresas Nestlé y Ashoka, a través de una convocatoria de Social Lab. Dicho concurso, en el que se incribieron más de 700 p royectos de toda Latinoamérica y el Carib, reconoce a equipos de jóvenes latinoamericanos que estén liderando proyectos que aporten a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

“Pasamos un largo proceso y quedamos como uno de los 10 finalistas a nivel Latinoamérica. En Buenos Aires fuimos capacitados, en una semana de aceleración, para hacer su pitch con el que presentamos el proyecto a los jurados de Nestlé en Suiza para convencerlos de por qué llevar agua a una comunidad que está en aislamiento y en un ambiente tosco genera impacto social. Así fue como nos hicimos acreedores de ese primer puesto”, comenta Lemnec.

Gracias a eso la fundación ahora tiene en sus manos 10.000 francos suizos con el que construirán un nuevo sistema de bombeo, que se suma a los dos ya construidos, que beneficiará a más de 1.800 personas.

“Nos llena de orgullo que uno de los chicos de la comunidad, de 17 años, terminó su bachillerato y sacó un excelente Icfes, por lo que fue becado para estudiar ingeniería mecatrónica en la Universidad de Pamplona”, comenta Lemnec, orgulloso de los progra,as que han implementado en las escuelas, que apuntan a los Obetivos de Desarrollo del Milenio. “En paralelo, muchos miembros de la comunidad llegan a sus 30 años y ni siquiera han salido del pueblo, ni tienen cédula de ciudadanía”, comenta.

Ahora, ya que la comunidad contará con agua de manera continua podrá comenzar a elaborar proyectos productivos en la agricultura, garantizando así su seguridad alimentaria y abriendo la posibilidad a comercializar productos.

La siguiente fase que se debe implementar es la de la potabilización y desalinización del agua, por lo que este joven pide ayuda a los entes gubernamentales y no gubernamentales para lograr añadir estos módulos.

“Llamo a los jóvenes a la acción. Muchas veces tenemos la trabas pero hay que motivarse a buscar soluciones para las personas que viven en nuestros mismos municipios. Llamo a los jóvenes a que se integren y salgan adelante con procesos productivos, porque creo firmemente que la educación y la cultura son las que mueven una comunidad”, concluye Lemnec.

 

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