La tradición de volar cometas existe desde hace por lo menos 2400 años. Comenzó en Grecia, y desde entonces se esparció por todo el planeta, llegando hasta China y a las Américas cuando personas de todas las edades quisieron unirse a la diversión de llevar sus cometas a lo más alto.

Desde entonces, muchos han trabajado en perfeccionar el arte de fabricar cometas. Distintos materiales se han puesto a prueba, y una mezcla perfecta de ligereza y una construcción sólida han demostrado ser suficientes para que muchos disfruten de esta actividad en familia.

En nuestro país, padres e hijos conservan la costumbre de aprovechar los vientos de agosto para elevar cometas en lugares despejados. Las hay de todos los tamaños, formas y colores, y tal es el amor de los colombianos por las cometas que incluso en Villa de Leyva (Boyacá) se celebra el Festival del Viento y las Cometas. Allí, los profesionales se reúnen a competir con algunas de las cometas más grandes para ver quién puede hacer volar la cometa más cerca de las nubes.

Las mejores cometas, en muchos casos, son aquellas que se fabrican en casa. Se necesitan dos palos finos de madera ligera, cuerda, cinta y algún material plástico liviano (puede ser reciclado).

El paso siguiente es unir los palos en forma de cruz, atarlos, y pegar el plástico en las esquinas de la cruz. Se ata un hilo o una cuerda delgada de algodón lo suficientemente larga, y listo. Con un poco de suerte y buen clima la cometa se elevará alto.

Los que más saben de cometas aseguran que el secreto para volarlas es que una persona sostenga la cometa mientras otra desenrolla la cuerda mientras toma distancia. Una vez llegue una ráfaga de viento, se debe sostener la cometa hacia arriba para soltarla cuando la presión del aire comience a empujarla. Las personas deben acomodarse de tal manera que el viento venga de espaldas a quien sostiene la cuerda, soplando en dirección a quien la soltó, así la cometa se mantendrá más tiempo en el cielo.

Recomendaciones para disfrutar al máximo la temporada cometera

  • Las cometas se deben volar en parques abiertos lo más lejos posible de torres de electricidad o cables.
  • De acuerdo con la anterior sugerencia, se debe evitar volar cometas en zonas urbanas como terrazas o azoteas.
  • Los días soleados, sin lluvia ni lloviznas (donde un rayo podría alcanzarnos) son los más indicados para esta actividad.
  • ¡Evitemos accidentes! No corramos de espaldas al elevar la cometa.
  • Las cometas deben tener hilos de algodón. No se recomiendan las cuerdas de nailon u otros materiales que puedan tener conductividad eléctrica.
  • Si la cometa se llegase a enredar en un cable de energía hay que evitar bajarla por nuestra cuenta. Esta se debe dejar allí, y contactar al equipo de Enel-Codensa en la línea fija 7115115 opción 5 para Bogotá o marcar desde celular 115 opción 3. Solo ellos pueden retirar las cometas de manera segura para todos.

 ¿Dónde salir a volar cometa?

En ciudades como Bogotá hay diferentes espacios de #VueloSeguro donde se sabe que el terreno es suficientemente amplio como para volar cometa con riesgos reducidos. Algunos de ellos son parques abiertos a todo público, donde la entrada es totalmente gratis. Estos son algunos de los recomendados:

Parque Simón Bolívar (Calle 63 # 57)

Parque El Tunal (Cra. 19 # 52B-15)

Parque Carmen de la Laguna (Diagonal 16B # 104)

Parque La Florida (Km. 3 vía Engativá-Cota)

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