La verdadera historia de Belisario Betancur y el Mundial de Colombia 1986

Todos creen que el Mundial de Colombia 1986 no se hizo por culpa de Belisario Betancur. Tras su muerte, la culpa parece correr a otros aspectos.

Por Juan Manuel Reyes Fajardo

"El Mundial de Fútbol de 1986 no se hará en Colombia". Con esta frase, Belisario Betancur pasó a la historia del deporte mundial. Con esta frase, el mandatario que falleció este viernes en Bogotá oficializó que Colombia fuera el primer y hasta ahora único país en rechazar la organización de un Mundial de la FIFA. Pero la historia del Mundial de Colombia 1986 no se queda, únicamente, en este discurso.

El Mundial de Colombia 1986 empezó en 1974. Alfonso Senior, el directivo de Millonarios que 25 años atrás había traído a los cracks argentinos de la época de El Dorado, llevaba varios años convenciendo a la FIFA de que se podría realizar una Copa del Mundo en nuestro país. Su presidente, Stanley Rous, dio la sede luego de disputada la Copa del 74.

Aunque esta designación contaba con el apoyo del presidente Misael Pastrana, y el presidente electo Alfonso López Michelsen, no se hizo mayor cosa. Durante varios años el proyecto fue olvidado, mantenido como una simple ilusión. Solo hasta 1978 inició el debate de lo que sería necesario para hacer el Mundial de Colombia 1986. Se anunció un concurso para ampliar el Estadio El Campín, y para reemplazar los estadios Romelio Martínez de Barranquilla, San José de Armenia y Eduardo Santos de Santa Marta.

Dos años después, en 1980, el presidente Julio César Turbay envió al Congreso un mensaje en el que se desligaba del Mundial. Los recursos del presupuesto nacional no serían usados para este hecho. Los interesados propusieron la corporación Colombia 86, en la que la empresa privada reemplazaría al Estado para su financiación. Pero ni siquiera se había confirmado a la FIFA si se haría el campeonato en Colombia.

Para entonces, el torneo había cambiado. La disputa del Mundial de España 1982 fue la primera oportunidad en la que se jugó con 24 equipos. Los grandes estadios como el Santiago Bernabéu, el Camp Nou y el Ramón Sánchez Pizjuán dieron nuevas expectativas. Además, desde Estados Unidos y Brasil se presionaba para que la FIFA dejara a un país que no quería hacer la Copa. Todo esto causó lo que se llamó una 'extorsión'.

Los pedidos de la FIFA para el Mundial de Colombia 1986

La FIFA exigió a Colombia ocho estadios para 40.000 espectadores, dos para 60.000 y dos para 80.000. Además, las doce sedes debían tener aeropuertos con capacidad para estacionar jets, conectadas por redes de ferrocarril y carretera. Otras exigencias como tránsito libre de divisas, flotas de limusinas, congelamiento de tarifas hoteleras y tasas máximas fueron frutillas del postre. Colombia tenía 120 días para aceptar.

Como una comparación, el Mundial de Rusia 2018 contó con doce estadios en 11 sedes. El estadio con más capacidad, el Luzhniki de Moscú, tiene capacidad para 78.000 espectadores. Dos estadios (Kaliningrado y Ekaterimburgo) tienen capacidades inferiores a 35.000 asientos.

Cuando Belisario Betancur dijo no al Mundial de Colombia 1986, el 25 de octubre de 1982, no solo rechazó la Copa. También rechazó la desidia sobre la sede que había tomado a los dos gobiernos anteriores. "El discurso de Belisario, simple y directo, le puso punto final a una discusión que ninguno de los gobiernos anteriores definió y que, a estas alturas, era imposible encarar con una mediana posibilidad de éxito.", escribió en esa oportunidad Semana.

La versión más común indica que Belisario Betancur rechazó el Mundial por falta de visión. Si a alguien se pudiera culpar de esto, sería a los presidentes anteriores. Ni siquiera se iniciaron obras para ampliar estadios como El Campín o el Atanasio Girardot. Las únicas obras tangibles que quedaron por esta obra fueron el Estadio Metropolitano de Barranquilla y el Centenario de Armenia.

Más noticias deportivas aquí

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo