Tragedias en Colombia y Perú encienden alerta sobre deforestación en Latinoamérica

Se encienden las alarmas a propósito del Día de la Tierra.

Por EFE

Las tragedias por las inundaciones en Perú y los deslaves en Colombia, que han causado cientos de muertos y miles de damnificados, representan una alerta sobre los efectos de la deforestación y las fallas en planeación urbana en Latinoamérica, dijeron expertos con motivo del Día de laTierra.

"En Mocoa (Colombia) y Perú, el cambio climático y la deforestación han sido embajadores desafortunados, chepitos (cobradores) de la mala gestión ambiental", aseguró a Efe Adriana Soto, directora regional de la ONG The Nature Conservancy (TNC), en la víspera del Día Internacional de la Madre Tierra.

La experta se refirió a las fuertes lluvias en Perú, que causaron más de cien muertes y miles de damnificados, y a los dos desastres que sacudieron a Colombia en menos de un mes: esta semana en Manizales (centro) deslizamientos de tierra dejaron 17 víctimas mortales y a inicios de mes en Mocoa (sur) unas 320 personas fallecieron por una avalancha.

Mocoa, que según Soto ya era considerado un "punto caliente de riesgo", fue afectada el 1 de abril por el desbordamiento de los ríos Mocoa, Sangoyaco y Mulatos, que pasan por la ciudad y que arrasaron varios barrios tras un fuerte aguacero.


Las lluvias también han azotado este año a Uruguay, donde a mediados de este mes se reportaron 1.675 desplazados por las inundaciones, a Argentina, donde fueron evacuadas alrededor de mil personas, y a Bolivia, país en el que desde noviembre pasado han muerto 28 personas y 15.800 familias han resultado afectadas.

"Lo que pasa es porque las cabeceras, en los ríos, han sido deforestadas. Con seguridad no habríamos tenido esa cantidad de muertos ni afectaciones si las coberturas naturales estuvieran bien", sostuvo.

Clara Solano, subdirectora de Investigación y Conservación de la fundación colombiana Natura, explicó a Efe que precisamente la región Amazónica, donde está Mocoa, reportó la mayor tasa de deforestación del país (46 %) en 2015 y la Andina, donde se localiza Manizales, fue la segunda, con el 24 %.

"Es necesario ir más allá del imaginario de que se trata solo de talar", afirmó la bióloga, porque "la deforestación afecta a un sistema vivo" y son los bosques los que "retienen y drenan" el agua cuando las lluvias son muy fuertes, son reguladores en las cuencas y evitan la sedimentación.

Cuando se deforesta, el agua baja directamente a la "base de las cuencas, arrastrando la tierra y todo a su paso", agregó.

Datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) muestran que la pérdida anual neta de bosques en América del Sur fue de dos millones de hectáreas entre 2010 y 2015, la segunda más elevada, solo precedida por África, donde fue de 2,8 millones de hectáreas.

MÁS NOTICIAS DEL MUNDO AQUÍ

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo