Cerca de 10.000 caracoles africanos se han recogido esta semana en Cali

Aunque las autoridades ambientales aseguran que la amenaza está bajo control, en época de lluvias es común que incremente la proliferación de caracoles africanos en distintos puntos de la ciudad. El año pasado, la cifra total de moluscos recolectados superó los 200.000.

Por Lina Uribe

Imagine que usted vive tranquilo en su país de origen. Imagine que este sitio es, por ejemplo, África. Allá nació y ha vivido por cientos de años en armonía con toda la comunidad. Imagine ahora que por un error o por intereses comerciales usted llega a otro continente, a América. Ahí encuentra unas condiciones favorables para darse la buena vida: calor y humedad. Pero ahora imagine que la gente de este nuevo lugar empieza a verlo como una amenaza y quiere deshacerse de usted a como dé lugar. Esta ha sido, en breve, la triste historia del caracol africano.

Portador de un parásito que contrae de las heces de las ratas y que en los humanos es causante de meningitis, este molusco de caparazón veteado se ha convertido en un constante enemigo de los caleños y habitantes de otras ciudades del país en las que se reproduce velozmente.

Nada más el pasado martes, en las instalaciones del Ancianato San Miguel, el grupo de Flora y Fauna del Dagma recolectó un total de 8702 caracoles que habitaban en los árboles y en medio de hojarascas. El jueves en la mañana, en el parque del barrio Camino Real (sur de la ciudad), se recogieron otros 500.

Refuerzos en el equipo

Hasta el momento, los profesionales encargados de adelantar las labores de recolección del caracol africano son un grupo de aproximadamente 14 personas que deben atender las emergencias de toda la ciudad. No obstante, se espera que en las próximas semanas de concrete la contratación por parte del Dagma de 50 jóvenes que entrarán a apoyar estos procesos porque ahora, en época de lluvia, es probable que la plaga incremente.

Estos jóvenes hacen parte del grupo de 500 personas que integrarán las ‘Cuadrillas ambientales para la paz’, programa que adelanta la autoridad ambiental. El resto será distribuido en labores de limpiezas de ríos y canales y otras actividades que buscan preservar el ambiente.


En la actualidad, el Dagma tiene represadas cerca de 20 solicitudes de sectores de la ciudad en los que se ha identificado la presencia del caracol. Se espera que con el ingreso del nuevo grupo de apoyo puedan atenderse rápidamente.


¿Hasta cuándo, caracol africano?

Además de las labores de recolección, el Dagma y otras instituciones del país adelantan investigaciones para encontrar nuevas formas de mitigar la proliferación de esta especie exótica invasora. Para Juan Carlos Silva, biólogo coordinador de la recolección del caracol africano en Cali, “lo ideal sería encontrar una sustancia que ataque directamente los huevos, que en esta especie son más de 200 al año, pero que no afecte las posturas de huevos de otras especies. Se necesita una investigación de control biológico que no sea con productos químicos. Por ahora la única solución es seguir recolectando”.

Una vez recogidos, los caracoles son introducidos en bolsas plásticas para luego incinerarlos en los hornos crematorios de Zoonosis. Sus cenizas, que ya no representan ningún peligro, son arrojadas a un relleno sanitario para residuos biológicos.

Quienes encuentren caracoles africanos en su entorno, sobre todo si es un espacio público, deben comunicarse a la línea de atención (2) 65308-869, escribir al correo contactenos@cali.gov.co o radicar la solicitud en las oficinas del Dagma (Av. 5AN # 20N – 08).


Haga esto para que el caracol no crezca en sus alrededores

  1. Si tiene jardines, evite la acumulación de vegetación seca.
  2. Limpie bien el excremento de sus mascotas, pues el caracol africano se alimenta de este.
  3. En las zonas verdes, no arroje desechos inorgánicos como colillas de cigarrillos. Ellos también se las comen.

Qué hacer si se encuentra un caracol africano

Recuerde que estos animales no se pueden manipular sin protección, pues a través de su baba transmiten el parásito mortal. Si encuentra uno debe ponerse guantes de látex, agarrarlo por el caparazón y depositarlo en una bolsa plástica. El grupo de Flora y Fauna del Dagma se encargará de ir a recogerlo para llevarlo a Zoonosis, o usted mismo puede dirigirse a este lugar. Si está en una zona rural, otra solución es enterrar los caracoles a unos 50 centímetros de profundidad con una capa de cal.

 

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