Revocatoria de Enrique Peñalosa: Entre la falta de control político y la inestabilidad institucional

La revocatoria de Enrique Peñalosa genera un debate álgido en la ciudadanía, ¿debe hacerse? ¿es conveniente? ¿es la única alternativa?.

Por Ximena Arias

EL 2 de enero de 2017, se inscribieron cuatro comités para revocar al Alcalde de Bogotá en la Registraduría de Bogotá. Por una Bogotá Mejor sin Peñalosa, Revoquemos a Peñalosa, Recuperemos a Bogotá y Unidos Revocamos a Peñalosa, son los grupos que lideran la iniciativa en contra del dirigente.

En total, los promotores deberán recoger 271.818 firmas, que corresponden al 30% de la votación obtenida. En las urnas, deberán votar como mínimo 1.092.229 personas, de las cuales 546.115 tendrían que apoyar la revocatoria.

Aunque muchos ciudadanos están en contra de la gestión de Enrique Peñalosa, no están de acuerdo con la realización de la revocatoria por temas como la inestabilidad política o los costos que podría causarle a la ciudad. Otros en cambio, defienden el trabajo realizado por el Alcalde. Publimetro entrevistó a los voceros de las diferentes posturas sobre este tema.

La falta de control político genera la Revocatoria

Carlos Carrillo es uno de los voceros de Unidos Revocamos a Peñalosa (URP) y considera que las iniciativas de revocatoria “no son el ideal del control político porque éste debe realizarlo el Concejo o los medios de comunicación. Lamentablemente, en el Gobierno de Peñalosa, el concejo le ha aprobado todo. Además, la discusión no se da porque se convirtió en un comité de aplausos.

"Los medios de comunicación como El Tiempo, Revista Semana o Caracol Radio no han tenido el más mínimo rigor periodístico al cubrir las noticias referentes al Alcalde. Igualmente, es impresentable que ni la Procuraduría ni la Fiscalía se hayan manifestado. Por esto, es la única alternativa para frenar a Peñalosa”, agrega Carrillo.

En su página web, el comité URP presenta la exposición de motivos por los que quiere revocar al Alcalde. Carrillo explica que hay tres razones principales. “La primera es la movilidad porque Enrique Peñalosa tiene un conflicto de intereses con Transmilenio. La segunda es la Reserva forestal Thomas Van der Hammen porque es un daño a largo plazo que será irreparable y es la última oportunidad para preservar esa conexión entre los Cerros y el Río Bogotá, y Peñalosa quiere urbanizarla. La tercera es la venta de las empresas públicas por ejemplo la ETB. Es una obsesión ideológica del Alcalde frente a lo público que según él no sirve”.

En su exposición de motivos, URP hace un énfasis especial en el detrimento del sector público, que según ellos se ha visto afectado en diferentes áreas como la salud por los hospitales, la educación por los colegios en concesión y las alianzas público privadas, entre otros temas. Carrillo explica que “después de que se venda la ETB y se enajenen las acciones de la empresa de energía, no hay manera de recuperarlas”.

Frente a la Reserva, Carrillo afirma que “se hace en contra de toda la evidencia científica porque todos los profesionales han admitido su importancia. Pero, Peñalosa por su voracidad de urbanización y su afán de construir troncales de Transmilenio desconoce estos argumentos y se ha ganado enemigos.”.

Frente al tema del Metro, desde URP apoyan el subterráneo porque “es el que más estudios tiene y en estas investigaciones se gastaron 135 mil millones de pesos. Sin embargo, Peñalosa los tiró a la basura. Además, no debe ser una discusión de Metro sí Transmilenio, no. Deben ir ambos”.

La inestabilidad institucional

Diego Laserna, activista del Combo 2600, considera que independientemente de si se está de acuerdo o no con la gestión del Alcalde Enrique Peñalosa, “si la revocatoria es exitosa se provocaría una inestabilidad institucional que sería desastrosa incluso para las personas que no les gusta Peñalosa. Muchos creen que después de sacar al Alcalde, se harán elecciones. Pero no es así. Tienen que nombrar un Alcalde mientras se lleve a cabo el proceso electoral y luego, el que sea elegido se desempeñaría solo por un año y no haría nada. Por esto, yo también me opuse a la revocatoria de Gustavo Petro”.

Frente al tema del control político que debe realizar el Consejo, Laserna considera que “esta es una lección para que cuando se realicen las próximas elecciones, los ciudadanos voten por concejales que sean críticos con los proyectos planteados por los alcaldes”. Igualmente, considera que la revocatoria de Enrique Peñalosa es “el resultado de la gente que perdió las elecciones y sigue peleando. Muchos problemas de la ciudad como el SITP o el Bronx no se arreglan en un año, es necesario que termine para acabar su gestión”.

Una frustración contra Enrique Peñalosa

Camilo Reales, trabaja como asesor de la UAESP y ha hecho parte de diferentes asociaciones de vecinos como Amigos de la Montaña y Corposéptima con las que ha realizado siembras de árboles y campañas recuperación del espacio público.

Reales no apoya la revocatoria de Enrique Peñalosa porque “he visto una coherencia entre las propuestas a la candidatura y los proyectos que ha realizado como Alcalde. Yo siento que hay una gran frustración con la persona y no con el plan de Gobierno. Los ciudadanos deben llegar a un punto más neutral y ser críticos con sus proyectos”.

En caso de que triunfe la revocatoria, Reales considera que “estaremos en un limbo y una inestabilidad similar a la que se produjo en la Alcaldía de Petro, cuando tuvo que ser reemplazado por Rafael Pardo”. Por esto, Reales nunca apoyó la revocatoria de Petro durante su Gobierno, “en esa época le preguntábamos a la gente por tres cosas buenas y malas del Alcalde. Por eso, creo que quienes están recogiendo firmas, también deberían reconocer las cosas buenas de Peñalosa”.

Para Reales, ha habido muchos puntos positivos de la Alcaldía de Peñalosa porque por ejemplo, con respecto al tema del espacio público “se pudo recuperar un espacio que estaba en manos de unos pocos para todo el mundo”. Igualmente, para Reales se han fortalecido las ciclorutas y se le ha dado una importancia muy grande al uso de la bicicleta.

Igualmente, Reales les dice a quienes apoyan la revocatoria que “no deberían tener tanto recelo con el sector privado porque es un actor que quiere ayudar a la ciudad y no debería polarizarse entre bueno y malo, sino que debería tenerse en cuenta su participación”.

Con respecto a Transmilenio, Reales considera que “antes de su implementación, el pasajero no era digno. Los buses se embarcaban en la guerra del centavo y sólo les interesaba lucrarse. Cuando llegó Transmilenio, se dignificó el transporte, incluso los barrios por donde pasaba cambiaron. No obstante, es cierto que tenemos un retraso por el tema del carrusel de la contratación”.

Además, “si existen pruebas de que Transmilenio es el negocio personal del Alcalde, ¿dónde está el juez o el fallo que demuestra esta afirmación?”.

Otro de los problemas que existe actualmente es la discusión entre el metro subterráneo y elevado. Reales señala que “es importante superar este debate, lo importante es que se haga”.

Aún es incierto el futuro de la revocatoria. Hasta el momento los comités promotores han recogido aproximadamente 150.000 firmas, es decir, más de la mitad de la meta solicitada por la Registraduría.

Igualmente, el Consejo Nacional Electoral revisarán las solicitudes de revocatorias de mandato presentadas para revisar su legalidad, ya que de acuerdo a la Ley, estas iniciativas deben realizarse cuando el funcionario ha incumplido con el programa de Gobierno.

 

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