El viacrucis de ser un afiliado a Cafesalud

Tanto los prestadores de salud como los usuarios viven un calvario con una crisis que no termina y a la que aún no se le vislumbra una solución.

Por Ariadne Agamez Lombana

Hace años  Erika Castaño fue diagnosticada con Lupus, una enfermedad conocida en el mundo como la de las mil caras, porque justamente se manifiesta en cada persona de manera diferente y la diversidad de síntomas se asemejan a muchas otras patologías  que generalmente retrasa un diagnóstico adecuado y oportuno.

Erika tiene 36 años, es Ingeniera Industrial de la Universidad Nacional y hace 16 años fue diagnosticada. Ha tenido que vivir la mayor parte de su enfermedad entre los hospitales y su casa, particularmente desde que tuvo la primera trombosis, con la que le detectaron problemas de coagulación de la sangre.

Desde ese entonces recibió una atención completa, la Eps que le prestaba los servicios era Saludcoop, ya desaparecida. En ese entonces recibía oportunamente sus medicamentos anticoagulantes, tenía sus controles con especialistas como el hematólogo, el reumatólogo y el oncólogo, y estaba muy controlada. Hoy la historia es completamente diferente.

Con la crisis de Saludcoop, los afiliados pasaron a ser atendidos por Cafesalud Eps. Desde ese momento Erika empezó a tener recaídas, las estadías en los hospitales empezaron a ser cada vez más frecuentes y lo que se temía sucedió, volvió a tener una trombosis que la dejó en la Unidad de Cuidados Intensivos por cerca de un mes.

La falta del suministro de los medicamentos anticoagulantes, en diciembre del 2015, nuevamente le provocó a Erika otra trombosis por la que debió ser hospitalizada de urgencia en la Clínica Esimed de la 80. Sin embargo, eso poco sirvió pues al llegar al hospital no había médicos especialistas que la pudieran atender oportunamente.

Atrás había quedado el recuerdo de la atención y el control médico para Erika. La crisis de la salud se estaba agudizando. Los problemas en la atención y en el suministro de sus medicamentos eran la prueba, entonces, había empezado para ella y su familia un calvario más.

Un nuevo episodio se desató, en esta oportunidad Erika fue diagnosticada con el síndrome de Cushing, que se produce por el alto consumo de medicamentos glucocorticoides, que son aquellos que imitan la función de la hormona natural que produce el cuerpo, el cortisol. Esta situación la enfrentó a un aumento inesperado de peso, por lo que ahora se debía sumar a sus enfermedades la depresión.

El caos se apoderó de la situación y su madre decidió sacarla de la clínica, y buscó atención de especialistas particulares y eso fue peor. Las citas fueron muy difíciles de conseguir, por ejemplo, había un psiquiatra para atender a cientos de personas y había que esperar mucho tiempo a que llegara su turno.

La realidad de Erika es la misma que viven muchos antioqueños y se convierte en solo un ejemplo de lo que pacientes con enfermedades complejas tienen que soportar para acceder a los servicios de salud que requieren. Lo peor es que cuando no lo logran sus enfermedades empeoran.

"El problema es a nivel nacional porque Cafesalud desde la intervención de Saludcoop por parte del Gobierno recibió todo el flujo de afiliados y por consiguiente colapsó", Dora Meza, presidenta de la asociación de usuarios de Cafesalud Eps.

Dora Meza, presidenta de la asociación de usuarios de Cafesalud Eps, explicó que “el problema es a nivel nacional porque Cafesalud desde la intervención de Saludcoop por parte del Gobierno recibió todo el flujo de afiliados y por consiguiente colapsó”.

Cerca de 7 millones de afiliados de Saludcoop pasaron a Cafesalud, por lo que Meza dice que es comprensible, porque ningún prestador lograría tener la capacidad de atención.

“Laboratorios y todo colapsaron porque no daban la capacidad. Fuera de eso, es que el Gobierno quiere vender Cafesalud, pero no llegan a ningún acuerdo con los posibles compradores y nos han mantenido todo este tiempo diciendo que se va a vender, que las cosas van a mejorar y nada”, explicó la presidenta.

Por otro lado, Meza denunció que la IPS Génesis, antes la Corporación Comfamiliar Camacol – Coodan, también está incumpliendo. “Ellos dicen que es porque Cafesalud les incumple y Cafesalud dice que les ha ido abonando, entonces uno no encuentra donde está la verdad”.

“El problema es grande, todos los usuarios sin medicamentos, tanto de alto costo como de POS. Médicos y contrataciones para exámenes casi no hay, porque hacen contratación con una y al mes o dos meses ya no está. Esto es un caos total”, comentó Meza.

Por su parte Fabián Ibarra Ruíz, líder del programa de aseguramiento de la Secretaría de Salud de Medellín, explicó que “es un problema de vieja data en el que el sistema de salud muestra una ineficiencia de recursos para atender las crecientes necesidades. En general las Eps en Medellín han tenido un desempeño con grandes dificultades, un gasto médico elevado y eso ha comprometido en gran medida la oportunidad de los pagos, por lo cual las redes de prestadores, las IPS públicas y privadas, han tenido que soportar enormes problemas de desfinanciamiento y por lo tanto el incremento en los costos de operación”.

Ibarra reconoció que esta situación afecta principalmente a las personas con enfermedades complejas ya que deben permanecer en listas de espera por largos periodos de tiempo para recibir la atención especializada que requieren.

“A pesar de que nosotros no somos el buzón de las Eps, la secretaría cumple con la función de acercar al usuario a estas entidades cuando están viendo amenazados sus derechos o con imposibilidades de comunicación con la misma. Nosotros vamos en segunda instancia, puenteamos un poquito, generamos ese entendimiento y comunicación que a veces los usuarios no logran percibir en sus aseguradores”, explicó Ibarra.

La principal conclusión es que el futuro del sistema de la salud es incierto, el panorama es muy oscuro porque la solución no está aquí. “Dependemos de la mano que puede gestionar y modificar el curso de ese panorama tan difícil, desde el punto de vista financiero, que es estrictamente Nacional. Quiere decir que la intervención del Ministerio y de la Superintendencia Nacional de Salud es definitiva, en la medida en que ellos realmente se propongan hacer un salvamento a estas entidades para no perjudicar a los afiliados”, puntualizó Ibarra.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo