¡Farra en la Buena!, una estrategia para vivir la rumba de una forma diferente

La campaña tiene como objetivo promover nuevas formas de interacción entre los asistentes a las rumbas para evitar las riñas.

Por Ximena Arias

Juan Valderrama ha trabajado como barman, es decir, la persona que atiende a los asistentes en los bares, desde hace nueve años. Su último trabajo fue en Chelsea, ubicado en las terrazas del Hotel Bioxury. “Las riñas normalmente son en la 84 con 14. Allá la gente se vuelve loca a las 3:00 AM. En esa zona van muchos jóvenes porque allí están los sitios más baratos. De resto, son muy aisladas dentro de algunos bares. Por lo general, las peleas se presentan cuando dos grupos grandes de amigos se encuentran”.

Por testimonios como el de Juan Valderrama, la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia, y la ONG Corpovisionarios lanzaron la campaña ¡Farra en la Buena! El director de la organización, Henry Murrain explica que el objetivo de esta estrategia es promover nuevas formas de interacción entre las personas que van a rumbear para que no justifiquen ni crean que en este espacio hay que ser violentos.

Las riñas en Bogotá

El Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativa (SIEDCO) y el Número Único de Seguridad y Emergencias (NUSE) 123 mostraron que el 94% de las lesiones personales y el 86% de los homicidios empiezan como riñas. Además, demostraron que 37% de las peleas se presentan los fines de semana cuando la gente sale a rumbear o a tomarse unos tragos con sus amigos.

Igualmente, el SIEDCO y NUSE demostraron que el 57% de los involucrados en las lesiones personales son hombres. Corpovisionarios realizó la Encuesta de Cultura Ciudadana del 2016. Una parte consistió en conocer los imaginarios sobre hombres y mujeres en diferentes contextos. Por ejemplo, el 87% de los bogotanos no cree que un hombre que llora es débil, el 79% de los hombres no reaccionaría de forma violenta si alguien agrede a un amigo y el 72% de las mujeres no cree que su pareja debe ponerse agresiva si alguien la ofende.

Dentro de la Encuesta, Corpovisionarios encontró que el 32% de los bogotanos presenció riñas entre borrachos en su barrio y un 20% observó peleas en zonas de rumba en una semana.

El director de proyectos de Corpovisionarios, Andrés Casas, afirmó que “uno de los retos del posconflicto es reducir las riñas en las ciudades principales en donde no ha disminuido la violencia. Las causas de las riñas no están ligadas solamente al consumo de alcohol, también se debe a la intolerancia, a los celos de pareja y a los actos de honor, es decir, de la necesidad de defender mi dignidad o a un amigo cuando es agredido por otra persona. Además, en muchos entornos los observadores incitan a la violencia o a las peleas entre los grupos”.

¿En qué consiste la estrategia?

La campaña ¡Farra en la Buena! se llevará a cabo en cinco zonas. Bosa Central, Américas en Kennedy, Venecia en Tunjuelito, Gran Chapinero y Chicó – Lago en Chapinero. Las entidades escogieron estas áreas urbanas porque hay una alta concentración de lugares de rumba que son frecuentados por mujeres y hombres con edades entre los 18 y 45 años. De estos lugares, Venecia es el único al que asisten mayores entre 30 y 45 años.

En total se harán cuatro intervenciones los días viernes y sábados,  en las que se aplicarán las cuatro acciones concretas de la estrategia que funcionarán como flashmobs, es decir, acciones teatrales inusuales que rompen la dinámica cotidiana de las zonas de rumba. La primera se llama ‘El Cuidaparches’ y consiste en realizar juegos con los grupos de amigos para que cada uno escoja al amigo que se encargará de cuidar y parar a los otros en caso de peleas o ataques de ira. Casas explica que esto es importante porque “cuando alguien cruza un umbral de rabia, no se autorregula. Por esto, necesita a un tercero que lo ayude a salir de este estado”.

La segunda estrategia consiste en entregar las cartillas llamadas “Manual para que su amigo y/o novio no se dé en la jeta” que incluyen diferentes recomendaciones como:

  • Chao Pescao: Aleje a su migo del lugar de la pelea.
  • Vamo’ a calmarno’: Invite a su amigo a respirar profundo.
  • Endulce su vida: Dele un dulce o colombina a su amigo peleador.
  • Dígalo Cantando: Anime a los que están alrededor de la pelea para que juntos griten “¡abrazo, abrazo!”

 

Para la tercera, se realizará un concurso entre las zonas en las que se llevará a cabo la estrategia. El área que logre reducir las riñas durante el período de aplicación de la campaña, se le extenderá el horario de rumba como premio al buen comportamiento de los ciudadanos y los comerciantes. Para seleccionar al ganador, se tendrán en cuenta el número de riñas que registró en el 2016 y se compararán con las cifras que se generen en el 2017 tras la estrategia.

Y la cuarta consiste en la realización de unos talleres de Transformación de Saberes que tendrán como finalidad empoderar a los comerciantes, a los que se les explicará más aspectos que generan la problemática de riñas para darle continuidad a la estrategia.

El barman Juan Valderrama afirma que “es una buena medida y es importante que se apliquen todas las estrategias necesarias. También, se debe comunicar muy bien por las redes sociales”.

Para Casas es importante que se deje de pensar que los colombianos somos violentos por naturaleza. “Las sociedades no se pueden definir bajo explicaciones deterministas, es decir, no hay una solo factor que defina nuestros comportamientos. La mente humana tiene la capacidad de aprender cosas nuevas, de cambiar. La idea de las políticas públicas es cambiar los imaginarios y plantear nuevas reglas de juego”.

Frente al tema del Nuevo Código de Policía, que penaliza las riñas y los altos volúmenes de las fiestas, Casas afirma “las sanciones están y en casos extremos habrá que aplicarlas, pero la idea es que la gente no necesite a un policía al lado en los espacios de rumba. Además, tampoco queremos que se tomen medidas como apagar la luz o cerrar los bares”.

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