La historia del asesinato que se resolvió gracias a una mecha de tejo

Por PUBLIMETRO

Hace nueve años ocurrió un grave asesinato en una cancha de tejo en Bogotá. A pesar de los esfuerzos de las autoridades y de los investigadores de Medicina Legal, no se pudieron reunir las pruebas contundentes para desenmascarar al asesino.

Pero un investigador de Medicina Legal no quiso dejar el caso en el pasado y empezó a unir las piezas para dar con el paradero del asesino. Las pruebas que tenía eran poco útiles y no podían ayudarlo a determinar quién era el autor del asesinato.

Las únicas pruebas que tenía el investigador era un grupo de 24 mechas, esas que explotan cuando usted está jugando tejo y que se repartían entre 10 que tenía el supuesto victimario y 14 de la víctima.

En un principio, la única unión que podrían tener víctima y asesino era una afición por el tejo, pero de ahí no más. Entonces, el investigador se puso una tarea titánica: unir las mechas para determinar si estas se habían fabricado el mismo día y con los mismos materiales.

Lo primero que se pudo establecer es que efectivamente, las mechas estaban hechas del mismo material, sin embargo, esto no determinaba si eran del mismo lugar. Entonces, el investigador descubrió que estas mechas tenían un material determinante: el papel periódico.

Uniendo cada una de las piezas del papel periódico se empezó a develar una publicidad del álbum del Mundial de Alemania 2006.

Luego, las piezas tomaron más y más forma; una tira cómica de Calvin y Hobbes de El Tiempo indicaba que las mechas de víctima y victimario estaban hechas exactamente igual.

De esta forma, y gracias a la mecha de tejo, se pudo esclarecer el asesinato que estuvo sin resolverse por más de nueve años.

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