Serj Tankian: “El genocidio armenio es algo personal, no político”

Por Dmitry Beryaev - MWN

Este 24 de abril, los armenios alrededor del mundo conmemorarán el centésimo aniversario del llamado “genocidio armenio”, en el cual 1,5 millones de sus compatriotas murieron por masacres o hambre a manos del Imperio Otomano, actualmente Turquía. Entre los armenios honrando a sus muertos está Serj Tankian, vocalista de la banda de metal estadounidense-armenia System of a Down (SOAD).

Este mes, los galardonados rockeros están realizando una gira especial llamada “Wake Up the Souls” en reconocimiento de este centenario. PUBLIMETRO alcanzó a Tankian en el estreno de “1915” en Moscú, un thriller psicológico sobre el genocidio, para el cual el vocalista de SOAD compuso la música.

¿Por qué se involucró en la película “1915”?

Hace un tiempo [el codirector] Garin Hovannisian me envió un guión. Yo realmente me enamoré de él. Pensé que era uno de los mejores guiones que había leído en mi vida. Bien escrito, inteligente, creativo y haciendo frente a un tema muy importante que pensé debería estar en las pantallas. Así que por eso comencé a involucrarme, gracias al guión.

¿Cree que la película “1915” y su gira “Wake Up the Souls” pueden marcar una diferencia?

Sí, sé que de hecho la película y las actividades de SOAD marcan la diferencia, debido a los fans de la banda. Recibimos miles de e-mails de fans en todo el mundo diciendo que no tenían idea sobre el genocidio y ahora quieren escribir un ensayo sobre el tema, enseñárselo a sus amigos o incluso sus profesores… Contamos con bastante evidencia de que el trabajo que hemos hecho ha creado un fuerte impacto de conciencia. Lo que es importante para mí ahora es dar un paso más allá del reconocimiento, para obtener justicia. Y también tomar un segundo paso más allá y tratar de que el genocidio siga sucediendo hoy en día.

¿Qué clase de justicia?

Algún tipo de reparación, posiblemente restitución. Mira, uno no puede perseguir a alguien durante 100 años y luego que éste se aburra de ti, se dé vuelta y diga: “Está bien, no más, lo hice. ¿A quién le importa?”. ¡Eso no es suficiente! El reconocimiento del genocidio no es suficiente. En una situación normal, cuando alguien comete un delito, mata a toda tu familia, tira tu casa abajo… tienen que ser llevados ante la justicia. Y el Imperio le hizo eso a mi pueblo. Hasta que sean llevados ante la justicia estas cosas seguirán ocurriendo. De hecho, Hitler pensó que podía salirse con el Holocausto porque [el genocidio armenio] no vio a la justicia. Eso está muy claro en sus declaraciones en 1939, cuando estaba a punto de invadir Polonia.

Entonces, ¿la sociedad en general no aprendió las lecciones del genocidio?

El asesinato de personas, basados en la raza o la cultura, al igual que los yazidis [en Irak]. Ya sea que lo llamemos “genocidio” o no, hay una gran cantidad de estas matanzas indiscriminadas basadas en la religión o la raza hoy en día, lo que significa que no hemos aprendido la lección del genocidio, incluso después del Holocausto y de los juicios de Nuremberg. Es decir, la película trata de lo que trata, pero estoy aquí por la gira, estoy diciendo que todavía estamos presentes. Y es un paso para ganar la justicia por el primer genocidio que ocurrió en el siglo XX.

¿Por qué es importante para usted?

Mis cuatro abuelos fueron sobrevivientes del genocidio. Las horribles historias de ellos fueron contadas hace años; yo participé en la película llamada “Screamers” (N. del T.: un documental del 2006 sobre genocidios de hoy en día), que mostró a mi abuelo y un poco de su vida. Así que, es una cosa muy inquietante y poderosa. Para nosotros es personal. No es política. Estas son historias de nuestras familias.

Ustedes tienen fans en Turquía. ¿Qué piensan al respecto?

Tenemos fans increíbles en Turquía. Apoyan la banda y nuestro mensaje. Y nuestros fans en Turquía son de los más valientes en el mundo. Hace años, en los medios de comunicación turcos hubo desinformación sobre SOAD, tratando de difamarnos delante de nuestros fans. Y los que nos protegieron fueron ellos, les escribieron a cada uno de estos diarios, diciendo que SOAD acababa de publicar algo en su sitio web diciendo que todo esto es falso. Debemos estar conectando con nuestros fans en Turquía, para que ellos nos defiendan.


En una entrevista usted dijo “la cultura Armenia tiene que dejar de hablar del genocidio”…

Después de que haya justicia. No creo que podamos avanzar sin eso. Si alguien llega y mata a tus padres, hermano, hermana o hermanos, por supuesto, uno quiere pasar de ese dolor, de ese trauma. Tienes que. Pero, ¿se puede olvidar? ¿Puedes perdonar sin que esa persona vaya a la cárcel?

Las autoridades turcas por mucho tiempo se han negado a llamarlo “genocidio”. ¿Cuáles son sus pensamientos sobre ellos?

Es la desinformación, la negación, la difamación. Hay muchas definiciones para ello. Han gastado millones y millones de dólares en la calle K [N. del T.: una calle principal en Washington, DC, donde se basan los principales think tanks y los grupos de lobistas], que tienen senadores y congresistas muy influyentes que entran en el Congreso y convencen a sus amigos de que Turquía es un buen aliado de la OTAN, que no debemos meternos con ellos sobre la resolución del genocidio armenio y esas cosas.

Han gastado millones de dólares en las universidades de E.E.U.U., por ejemplo, como Princeton, la Universidad de Washington, etc., para establecer fondos que los académicos pueden usar si niegan el genocidio en sus trabajos. Han gastado millones en desinformar a la prensa, contratando empresas de publicidad y think tanks de política exterior en E.E.U.U. Básicamente, es un ataque completo usando dinero como una manera de conseguir influencia en países extranjeros. No ha funcionado en su mayoría, pero todavía pone mucha presión en los E.E.U.U. y el Reino Unido.

Usted alienta a sus fans a difundir la conciencia sobre el genocidio. ¿Qué es exactamente lo que deben hacer?

Tenemos un sitio web, por ejemplo, que tiene lo que llamamos un “mapa de calor”; es como un mapa del mundo con cada uno de los países que han reconocido el genocidio. No es sólo acerca de la sensibilización, pero es sobre la firma de la gente para ir y decir: “Yo no voy a aguantar más esto”. Y si millones de personas lo hacen, eso afecta a los gobiernos donde viven, siendo los EEUU, el Reino Unido o cualquier lugar, y ejerce presión diplomática indirecta sobre Turquía.

Hay que reconocer también que Turquía no es unipolar, hay muchas cosas que suceden. Hay un fuerte movimiento de la sociedad civil que quiere una mayor democratización, más libertad de expresión, más derechos, incluido el reconocimiento del Genocidio Armenio. Una gran cantidad de intelectuales, artistas, músicos han hablado de ello y a veces es un paralelo con su propia libertad, porque Turquía pone a la gente en la cárcel por el sólo hecho de usar la palabra “genocidio”. Se están relajando más ahora, por suerte.

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