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Noticias 13/02/2015

¿Amor para toda la vida? Se le tiene

Por : Mauricio Barrantes / Publimetro
Amor de película

Como en el séptimo arte, Isabella León desapareció de la vista de Ranieri Clerici, cuando ella tomó un autobús. Para Clerici este pudo haber sido el fin, pero esa misma noche tuvo una gran sorpresa.

Entre el cine, la música y la publicidad se le ha dañado la vida a media sociedad. No es para ser extremistas, pero si usted analiza por un día las letras de las canciones, el contenido de las películas o las telenovelas y los mensajes publicitarios se vende un mensaje general: la existencia de un único y verdadero amor, sumado a la forma heteronormativa de comportarse, en la que hasta los orgasmos parecieran estar enmarcados en un modelo único.

Otra era la vida en 1973, cuando todavía se escribían cartas y los celulares, las redes sociales y la publicidad no marcaban la parada del romance. Isabella León, una colombiana que estudiaba historia del arte en Europa, lejos estaba en imaginar que en una iglesia de Roma, Italia, un hombre se fijaría tanto en ella como para intentar seguirla en su recorrido, sin éxito, porque el autobus que ella tomó los separó sin aparente remedio.

Pero como no hay amor sin magia, la casualidad los volvería a juntar ese mismo día, en una cena a la que tuvo que asistir el ingeniero Ranieri Clerici y que permitió el encuentro que se transformaría tiempo después en matrimonio. Hoy, 42 años después de conocerse, el amor firma contrato cada día de sus vidas, con detalles que llevan a que su relación tenga el humor inocente de los niños y la intensidad de la primera vez en que se vieron a los ojos.

Aunque con menos años juntos, Jhon Sierra y Carlos Guerrero también son reflejo de amor verdadero. Seis años ya completan en el mismo camino, viviendo en una sociedad en la que todavía sienten temor de demostrar su amor en sitios públicos. Por el prejuicio social que aún existe, evitan hacer lo mismo que las parejas heterosexuales en los sitios públicos, con cosas tan simples como darse un beso o tomarse de la mano.

A ellos los enamoró una mirada, que hoy mantienen cada vez que llegan de trabajar o en cada aniversario que celebran. Jhon, de 23 años, asegura que aún le late el corazón y se le acelera la respiración cuando tiene a su pareja cerca, pero controla sus nervios con la seguridad que año tras año le proporciona la compañía Carlos.

Hace menos de un año le contó a su mamá que era gay, y pese a la resistencia que tuvo al comienzo, hoy se siente un hombre realizado por la confianza que ha construido, no solo con su pareja, sino con su entorno familiar.

Para ellos, en Colombia las relaciones homosexuales son vistas con mucho tabú, pero saben que será cuestión de tiempo para que la mentalidad algún día les permita celebrar San Valentín en público sin ser juzgados.

Johanna y Ferney también tienen una historia de amor a primera vista. El día en que conoció al que hoy es su marido, 12 años atrás, fue pura casualidad de la vida. Ella quería llegar a su casa y no asistir a un conversatorio en la Universidad Nacional. Tras un día agotador, solo planeaba estar en la comodidad de su cama, pero el destino le tenía preparado algo, y por eso solo le pasaban buses hacia la Nacional, por lo que tomó la decisión, a las malas, de ir para allá.

Desde ese día la vida misma los volvió a encontrar, y terminaron en una relación de amor que hasta el día de hoy se basa en complementar sus gustos en común con buenos detalles. 

Estas parejas coinciden en que lo más importante es la confianza y el no dejar perder la magia pese a la rutina y al paso de los años. El innovar cada día y el divertirse como si fueran niños es lo que lleva a que el amor no pase y, por el contrario, se fortalezca cada vez más.

Ambas parejas coinciden en que lo más importante es la confianza y el no dejar perder la magia pese a la rutina y al paso de los años. El innovar cada día y el divertirse como si fueran niños es lo que lleva a que el amor no pase y, por el contrario, se fortalezca cada vez más.

Más allá de estos ejemplos, son las experiencias personales las que llevan a construir un concepto personal y verdadero acerca del amor. Así, San Valentín, pese a ser un día para el comercio, también sirve para hacer reflexionar a más de uno acerca de un concepto que se tiene trillado en la ficción y que lo que necesita es una concepción propia y honesta.  

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