La más hermosa del mundo

Por Metro

Se celebra en Panamá el Foro Económico Mundial para Latinoamérica al que asisten líderes de la región y empresarios interesados en invertir o con ejemplos exitosos de negocio. Hay conferencias, paneles y reuniones para hablar de lo qué se puede hacer en esta zona del mundo.

Asistiendo a este foro y a muchos eventos de la misma magnitud en diferentes países, he tenido la oportunidad de conocer grandes empresarios y ministros, pasando por periodistas hasta taxistas y meseros, y todos apuntan a lo mismo: qué linda es Colombia.

Y recuerdo lo que mi gran jefe de radio, Jota Fernando Quintero, director de Rumba Estéreo, me decía cuando trabajamos juntos: “Marcela, levantá el helicóptero, mirá el bosque desde arriba ¡así no te perdés!”.

Entonces, levantó mi helicóptero y veo ese maravilloso bosque llamado Cono Sur que tiene la atención de las grandes multinacionales,  lleno de oportunidades, con bondades de la naturaleza que cualquier país quisiera tener y con gente que se levanta cada mañana a trabajar por su familia, por sus sueños.
Pero a tiempo de ver ese paisaje veo como se desbasta Latinoamérica con sus propios ciudadanos que se sienten identificados con Estados Unidos,respetan a Europa y admiran a Asia.

Cuando nos ponemos una camiseta con la bandera de Estados Unidos, con una estatua de la libertad o con sus héroes estamos apoyando una cultura que no es la nuestra.
Cuando vemos a un europeo llegar y atenderlo mejor, los estamos poniendo a un nivel máximo con respecto a nosotros.

Dar una buena imagen no es eso solamente.

Cuando vemos a los tigres asiáticos actuar y pensamos: ¡es que allá es diferente! estamos negando que nosotros podemos, que nuestra tierra es rica y que el poder esta en cada uno.

Es verdad que Estados Unidos, Europa y Asia merecen nuestra admiración, pero merecen más, como que aprendamos de ellos. Ellos han tenido un proceso fracturado como el nuestro, y han salido adelante por una sola razón: han creído en su tierra.

Es deber nuestro cuidar el suelo, la tierra, el aire el agua y la vida de Colombia. Es lo que tenemos, es nuestra gran casa. Pero también deberíamos sentir orgullo no solo por las celebridades que triunfan en el exterior, debemos tener sentido de apropiación y exigirles a los que elegimos que nos cumplan y desde el poder que les dimos al ser elegidos cumplan con cuidar nuestra casa.

No subestimemos nuestro país. Colombia puede ser mejor si todos un día, por fin, estemos convencidos que somos de verdad el mejor país, con fallas que arreglaremos, multicultural, lo que nos da ventajas sobre los demás. Somos tan grandiosos que aquí llegan los grandes. De ese nivel somos. Esta es su casa y es la más hermosa del mundo. Sentir amor por lo propio es hacer país.

Por: Marcela Alarcón/ @marcelaalarcon

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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