¿Kim Kardashian destruyó a la revista Vogue?

Por Luz Lancheros

Más allá de lo que implica tener la figura de Kim Kardashian, o lo que representa su fama, debido a su portada en Vogue han surgido voces indignadas alrededor del mundo ante lo que consideran un ‘sacrilegio’.

Si bien Anna Wintour, su legendaria editora, explicó que la pareja conformada por la estrella televisiva y el rapero Kanye West “representaba el espíritu de su tiempo”, y que por ello la revista debía darles la portada, no todos están tan contentos. Menos al ver que Wintour convirtió la Vogue en un árbitro de estilo de vida y moda que se daba el lujo de ser elitista si quería y que veía a Kim Kardashian como un ícono de ‘mal gusto’.

Muchos,como la actriz Sarah Michelle Gellar, dejaron su suscripción hacia la revista y figuras como Naomi Campbell opinaron en términos políticamente correctos que “muchos trabajamos duro por estar ahí”, afirmó.

La periodista de moda y creadora del portal de moda latinoamericana, Fashion Radicals News, Catherine Villota, piensa que muchos la critican por “ser más un ícono pop que un ícono de moda. Es una referencia en cuanto al mundo del espectáculo, más no lo es en cuanto a términos de estilo. Está inclinada a comprar ropa, y ven lo que tienen puesto, pero jamás ha puesto un interés tan grande en la moda”, afirma.

Desde su fundación en 1892, Vogue se ha considerado como el reflejo del estilo y de los tiempos. A través de la moda ha hablado con sus imágenes, y han pasado los rostros que han representado el espíritu de una época, y han pasado grandes artistas y Pulitzers por sus páginas. Pero a su vez, su editora Anna Wintour, le confirió un aire de elitismo a la publicación. Fue criticada al no sacar en portada a Hillary Clinton por su modo de vestir, o a Oprah Winfrey por su sobrepeso. Pero de cierto modo, representaba el ‘Olimpo’ de las revistas de moda, entre otras muchas cosas.

Pero no todos lo ven de la misma manera: “Es un tema netamente comercial. Así es todo en Vogue, porque venden lifestyle, no hacen nada distinto. Ahora, todo radica en el ojo que mira, pero a mí me parece divertido que juegen con íconos fuera de lo establecido”, afirma Carolina Agudelo, Coordinadora de Textiles y Moda de la cátedra de Diseño de la Universidad de Los Andes, en contraposición hacia esta opinión. ¿Qué motivó a una revista que consideraba a la Kardashian como ícono de vulgaridad para sacarla en sus páginas? Quien sabe, pero se vendió.

En esto coincide Catherine Villota, que solo puede explicar así el fenómeno : ” Vogue saca íconos que para la gente representan mucho, y esas son las portadas más vendedoras, porque la gente quiere saber más de estos. No quieren decir que Kim sea un ícono de moda, sino solo un símbolo del momento. Y al contrario, Vogue le dará estatus”, concluye.

Kim Kardashian es vulgar

Asidua figura para criticar en ‘Fashion Police’ por sus vestidos pegados, sus pumps o sus smokey eyes, para muchos amantes y conocedores de moda Kim   Kardashian es un ícono de la vulgaridad y de lo que se conoce como mal gusto. Es un pecado referirse a ella como ícono de moda, ya que este trasciende los tiempos (como Audrey Hepburn), y muchos también se burlan de lo que representa.

Realmente, Kim Kardashian, niña rica de Beverly Hills, no dista de vestirse como todos aquellos que ostentan en   Los Ángeles y que tienen con qué. Los ‘niños ricos de Instagram’, o los muchachitos privilegiados que robaron a Paris Hilton tienen esa misma estética: el brillo y la marca como atractivo.

El problema es que todo lo que ha girado en torno a la moda viene de la Costa Este de Estados Unidos, con influencias más europeas, y con la sobriedad como sello clásico.   En la Costa Este y en el Sur de Estados Unidos mostrar más significa más. Para los neoyorquinos y los estadounidenses habituados a la moda europea, eso es símbolo de vulgaridad.

Sea como sea, Kim Kardashian vende una figura a la que muchos no están acostumbrados. Ahora bien, ¿creen que ella sea de mal gusto?

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