Autos eléctricos en Latinoamérica

Por Metro

Supongamos que tenemos diez autos y que a todos ellos le sacamos los estanques de combustible para hacer funcionar una fábrica. Nuestra pequeña empresa tendrá la misión de producir electricidad y lo hará quemando el petróleo de nuestros diez estanques de la misma forma que lo hace un vehículo tradicional. Bajo ese concepto, la electricidad total que logrará producir nuestra fábrica podrá cargar un total de 20 vehículos, es decir, la misma cantidad de combustible nos sirvió para llenar el doble de estanques. Mismo dinero, doble de kilómetros, ¿dónde perderse?

Juan Dixon, ingeniero eléctrico y profesor en la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica de Chile, explica que esta analogía fue el peor escenario que pudimos imaginar ya que “en este caso contaminamos exactamente lo mismo. Pero si sacamos nuestra fábrica fuera de la ciudad, o si cambiamos el petróleo por una central hidráulica o eólica, la contaminación disminuye inmediatamente a una cuarta parte, o incluso más”.

El eléctrico tiene innumerables beneficios: es una tecnología mucho más limpia, amigable con el medio ambiente, es eficiente con la energía que consume y no genera contaminación acústica. Además son mucho más livianos, pesan alrededor de 400 a 500 kilos y alcanzan una velocidad de 60 kilómetros por hora. Adicionalmente, gastaremos el equivalente de un estanque de petróleo para recorrer el doble de kilómetros. El escenario parece perfecto.

COLOMBIA. No solo las grandes marcas han que­rido acercar a los colombianos a esta moderna alternativa. Cansado de las congestiones en las vías de la ciudad y de gastar largas horas para desplazarse entre su trabajo y su casa, el ingeniero eléc­trico Fernando Camacho desarrolló un modelo de vehículo que funciona con electricidad, que se puede cargar en la misma toma en la que se carga el celular y que tiene un costo de 6000 dólares.

“Estos carros son ideales porque no ocupan espacio, son cerrados y si llueve el conductor no se moja, como les ocurre a los motociclistas”, explicó a PUBLIMETRO el ingeniero Camacho, creador del primer carro de este estilo netamente colombiano.

El modelo es para dos personas y sirve exclusivamente dentro de la ciudad.  Los niveles de ruido que producen son bastante bajos. Además, en un espacio diseñado para un carro convencional, se pueden acomodar hasta cuatro de estos vehículos ecológicos.

MÉXICO. Se han creado vehículos de accionamiento eléctrico, híbrido, gas natural o motores diésel más pequeños. Todos con el fin de aminorar las emisiones contaminantes que se encuentran en la atmósfera y mejorar la calidad de vida de los habitantes de las grandes ciudades.

Respecto a los vehículos eléctricos, la gama se reduce al Nissan Leaf, el cual solo se encuentra en el transporte público.

Su precio no será tan oneroso a inicios del próximo año, cuando sea comercializado en tierras aztecas.
Falta mucho por hacer en México. Lo primero que debe ocurrir es que se tenga un marco regulatorio adecuado y con los suficientes incentivos para que el consumidor sea atraído hacia estas alternativas de movilidad sustentable.

En segunda instancia, la infraestructura de estaciones de recarga debe generalizarse para que la asequibilidad del combustible sea la adecuada.

BRASIL.
El elevado precio de los automóviles eléctricos no es el único factor que limita su desarrollo en el mercado. Los desafíos incluyen cambios en la legislación y la instalación de puntos de carga. Algunos fabricantes de automóviles ya firmaron alianzas.

La concientización hace cada vez más necesaria la reducción de consumo de combustible y la protección del medio ambiente.

Para Pietro Erber, presidente de ABVE (Asociación Brasileña de Vehículos Eléctricos), esta será la única medida que hará que los automóviles eléctricos tengan un mercado significativo.

“Esto es lo que sucede en China, por ejemplo. Allí, el tema ambiental es prioritario, debido a la pésima calidad del aire”, señaló.

PERÚ. Mitsubishi proyecta incluir un primer modelo en el país en conjunto con una empresa eléctrica. Por ahora, los taxis apelan al uso del gas natural, menos contaminante y muy barato en el país. Los autos eléctricos, en tanto, siguen siendo desconocidos.

La llegada masiva del Mitsubishi-MiEV será toda una revolución ecológica para el país, especialmente para su capital, Lima, donde el 70% de la contaminación del aire procede de un anticuado parque automotor.

Por el momento, los que sí circulan por las vías peruanas –en un número muy limitado– son los autos híbridos. Lo hacen desde el año 2009, cuando al país llegó el primer modelo híbrido, el Prius de Toyota.

Fue todo un acontecimiento que hasta contó con la presencia del por aquel entonces presidente del Perú, Alan García.


GUATEMALA.
En Guatemala, la llegada de los autos eléctricos aún es muy lenta. Iniciativas como la de la Policía Municipal de Tránsito de Ciudad de Guatemala están impactando. Desde hace tres años se han implementado los Smart Eléctricos con el objetivo de disminuir los costos de combustibles.

Con esta iniciativa buscan dar el ejemplo en utilizar un vehículo que tiene una característica aerodinámica que lo hace más eficiente y que cuenta con un rendimiento de 120 kilómetros por carga.
Además no daña la capa de ozono y funciona al 100% con baterías recargables, sin producir ningún tipo de contaminación ambiental.

La PMT utiliza este transporte para realizar patrullajes dentro del perímetro de la ciudad, asistiendo a los vecinos en sus necesidades, y gracias a su diseño y tamaño, no ocasionan congestionamiento en el flujo vehicular.

Acerca de su velocidad, alcanzan una velocidad de más de 40km/h (25 MPH).


CHILE.
Chile sigue estancado en la etapa de descubrimiento, pero en los últimos años ha avanzado bastante. Ya son 10 unidades las que ha logrado vender Mitsubishi con su reciente eléctrico i-MiEV.

Pero el problema no solo son las estaciones de carga, sino que habría que desembolsar 30 millones de pesos para apoyar a la madre naturaleza. Y el precio anterior es bas­tante amigable, ya que según Carlos López, presi­dente del Club de Autos Eléctricos, los precios suben hasta incluso los 60 millo­nes.

Una de las posibles razones del alto costo se debió a la crisis de la industria auto­motriz durante 2008 y 2009, donde gran parte de las fábricas norteamericanas y europeas debieron dismi­nuir sus presupuestos destinados a investigación y nuevas tecnologías. Al mismo tiempo, aparecieron las alternativas chinas a un costo mucho menor, pero que no se caracterizan por tener alternativas eléctricas consolidadas.

Publimetro

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