El profe que ‘hará la diferencia’ en Alemania

Su experiencia de trabajo con niños discapacitados lo llevó a formular este proyecto.

Por Lina Uribe
Óscar Campo nació en Pasto, pero ha hecho su carrera en Cali. - Foto: Hroy Chávez
El profe que ‘hará la diferencia’ en Alemania

Una idea para apoyar el aprendizaje de niños ciegos fue lo que hizo que Óscar Campo, profesor de la facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Occidente, fuera seleccionado entre más de 170 postulantes del mundo para ser parte del grupo de nueve embajadores que desarrollarán sus proyectos en Hamburgo, Alemania.

En Europa, Campo participará en el desafío ‘Make a difference’ (haz la diferencia) entre el 6 y el 10 de noviembre. Este evento es organizado por el OpenLab de Hamburgo, un laboratorio de fabricación e innovación que convocó ideas que propusieran soluciones a necesidades de salud, de educación y de sustentabilidad económica en países en desarrollo.

“El FabLab (laboratorio de fabricación) que tenemos en la Universidad Autónoma hace parte de la red mundial de FabLabs, entonces me llegó la convocatoria y mandé la propuesta con la que quedé seleccionado. Lo bonito es que todo se va a desarrollar sobre principios ‘open source’, es decir que queda abierto y disponible para el público. Cualquier persona, en cualquier lugar del mundo, podrá replicar la idea y poner en práctica las metodologías que vamos a desarrollar para los niños invidentes”, cuenta Óscar.

Su proyecto se llama ‘Touch&Learn’ (toca y aprende) y consiste en fabricar material didáctico mediante corte láser e impresión en 3D para que la población invidente pueda aprender conceptos básicos de matemáticas, ciencia, geografía y otras áreas del conocimiento. Estas figuras estarán apoyadas por una metodología que fortalecerá el proceso de aprendizaje a través de la exploración táctil.

Y aunque todavía no ha realizado pruebas de su idea en Colombia, la experiencia de trabajo con población discapacitada le ayudó al profe a plantear esta nueva propuesta de enseñanza. En el FabLab de la Universidad Autónoma y en otros laboratorios asociados ha estado en talleres con niños sordomudos y pequeñines con discapacidad motriz, así como también con población de la tercera edad, pasando por adolescentes, jóvenes y adultos.

“El centro del trabajo del FabLab de la Universidad Autónoma han sido las personas con discapacidad, entonces por eso propuse algo para los niños ciegos. ‘Make a difference’ es un concurso propuesto para atender este tipo de necesidades, entonces el reto es justamente fabricar, desarrollar la técnica y poderlo presentar. Dios quiera que ganemos para poder desarrollar esta idea en una escala más amplia”, dice el profe.

La cuna de las nuevas ideas

Desde hace cuatro años, el FabLab de la Universidad Autónoma de Occidente ha estado disponible para que personas de la ciudad desarrollen sus ideas y compartan conocimientos. Con el fin de integrar aún más a la comunidad en temas de desarrollo digital e innovación, se han abierto otros FabLabs comunitarios que reciben el nombre de MakerLabs y que se ubican en lugares estratégicos como la Biblioteca Departamental, la Comuna 20 y la Escuela-Taller de Buenaventura.

“Al FabLab venían niños de colegio, madres cabeza de hogar y muchas personas más, pero todo se quedaba en la visita y  ellos se iban con la ilusión de poder hacer algo… Ahora, con los MakerLabs, buscamos que la gente se empodere y se anime a diseñar, a fabricar y a aprender“, añade Óscar.

En diciembre del año pasado, por ejemplo, madres de familia de la Comuna 20 fabricaron el alumbrado navideño e iluminaron gran parte de Siloé. En la Biblioteca Departamental, los niños pueden asistir a talleres de robótica. Otras personas le han sacado provecho a la tecnología de estos laboratorios de fabricación y han hecho bolsos y correas con botellas plásticas, que luego sacan a la venta para ganar el sustento diario.

“Esto es algo bien interesante porque la tecnología, usada de esta manera, se convierte también en una alternativa para que los muchachos ocupen su tiempo libre en actividades productivas y aprendan más cosas de las que les enseñan en el salón de clases. En las comunidades vulnerables se logra que se alejen de las pandillas o que no se les ocurra hacer parte de ellas. Funciona como una especie de cohesionador social que va rompiendo esas fronteras invisibles”, dice el profe.

Óscar Campo es ingeniero mecánico de la Universidad Autónoma de Occidente y ha cursado estudios de posgrado en la Universidad de Los Andes y en la Universidad del Valle. Desde 1998 está vinculado a la UAO como docente. “Para mí es un honor viajar a Hamburgo e interactuar con gente de otras partes del mundo para conocer sus experiencias en los FabLabs. Vamos a mostrar que con nuestro trabajo podemos apoyar a otras personas”, puntualiza.

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