Copiloto de avión accidentado padecía una "grave depresión"

Por PUBLIMETRO - AFP

La Fiscalía de Düsseldorf aseguró que el copiloto que habría ocasionado el accidente del avión de Germanwings tenía un certificado médico de baja por enfermedad, el cual había sido ocultado a la empresa.

Los pedazos de papel fueron recuperados de una papelera, según confirmó la investigación por homicidio que lleva a cabo la Fiscalía.

Entre sus documentos han encontrado recetas y pruebas que comprueban un amplio historial de depresión debido a una “crisis existencial” y demuestran que estaba en tratamiento hasta el mismo día que estrelló el avión.

Varios medios alemanes han asegurado que Lubitz hacía algunas semanas que había roto con su novia con la que llevaba siete años.

Además, se conoció que en 2008 tuvo que dejar su formación como piloto por una “depresión severa” de la que también fue tratado durante año y medio.

La aerolínea Lufthansa, propietaria de Germanwings, explicó que el piloto sí se encontraba en condiciones para volar, pues había pasado todas las pruebas.

Búsqueda de la segunda caja negra

En Francia, la gendarmería reanudó este viernes a partir de la localidad de Seyne-les-Alpes (sudeste) las operaciones de recuperación de los cuerpos de las víctimas y la búsqueda de la segunda caja negra del avión.

En total, 37 socorristas y 11 gendarmes de la policía científica fueron trasladados en helicópteros al lugar donde se estrelló el avión desde la localidad de Seyne les Alpes, situada a diez km.

La investigación, dirigida por la justicia francesa, se extendió el jueves a Alemania después de que el fiscal francés Brice Robin revelara que la catástrofe se debió probablemente a un acto voluntario del copiloto.

Según el fiscal, Lubitz aprovechó la ausencia por unos minutos del comandante del vuelo para encerrarse en la cabina de pilotaje y proceder a las maniobras para estrellar el avión. Según el diario Bild, el comandante del vuelo intentó derribar la puerta con un hacha pero sin lograrlo.

A las 10h53 locales del martes, el avión se estrelló provocando la muerte de las 150 personas que iban a bordo, entre ellas 75 alemanes y 51 españoles.

La policía alemana registró el jueves un apartamento de Lubitz en Dusseldorf y se incautó de documentos. “Durante la inspección del apartamento del copiloto, hemos recogido pistas. Se trata de diferentes objetos y papeles”, afirmó un portavoz de la policía de Dusseldorf, Marcel Fiebig.

El portavoz precisó que hasta ahora no se había encontrado ningún “indicio clave”. Los investigadores se incautaron de un ordenador y dos grandes bolsas azules y una caja, tras inspeccionar los dos domicilios del copiloto, en Dusseldorf y en Montabaur, en el estado de Renania-Palatinado (oeste del país).

El viernes por la mañana, la policía protegía el domicilio de los padres del copiloto en Montabaur. El jueves, las familias de las víctimas españolas y alemanas y de algunos tripulantes estuvieron en Seyne-les-Alpes.

Un grupo de unos diez españoles decidió quedarse en los alrededores, indicó Julio Gómez-Pomar, secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda.

Las revelaciones sobre las circunstancias de la tragedia han hecho que compañías como Norwegian Air Schuttle e EasyJet hayan decidido que en las cabinas de pilotaje siempre tiene que haber dos personas.

Por su parte, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) reiteró la necesidad de que los pilotos pasen exámenes psicológicos y físicos regularmente.

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