Ninguno de los candidatos a la Presidencia de Italia logró suficientes votos

Por Publimetro Colombia

Roma, 29 ene (EFE).- Ninguno de los candidatos a la presidencia de la República italiana alcanzó hoy los apoyos suficientes para ser elegido jefe del Estado en la primera votación celebrada en el Parlamento, por lo que será necesario proceder a una segunda mañana.

La votación, que duró cerca de dos horas y media, finalizó con 538 papeletas en blanco y con el político y magistrado italiano Ferdinando Imposimato, candidato del Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo, como el más votado, con 120 apoyos.

El jurista y varias veces ministro Sergio Mattarella, de 73 años, que había propuesto el primer ministro, Matteo Renzi, momentos antes de comenzar la votación, solo obtuvo cinco votos.

Los miembros del socialdemócrata Partido Democrático (PD, en el Gobierno) no secundaron al candidato de Renzi aunque esto no significa que no decidan hacerlo en las próximas votaciones.

Según establece la Constitución italiana, de 1947, para la elección del Jefe de Estado se requieren dos tercios de los votos durante las tres primeras votaciones, que suponen 673 diputados, mientras que en la cuarta bastará la mayoría absoluta, es decir, 505.

Renzi confía en que su candidato sea el nuevo jefe de Estado en el cuarto escrutinio que se celebrará el sábado por la mañana, cuando sólo necesite los apoyos de su coalición gubernamental, formada por el PD y otras fuerzas de centroderecha.

Durante la reunión mantenida este jueves con los miembros de su formación que fue televisada en directo, el exalcalde de Florencia pidió el acuerdo unitario para apoyar a Mattarella.

“Tenemos la ocasión de borrar lo que pasó en el 2013. Si se elige un candidato, este es el candidato del PD y no hay otro. Con esto nos jugamos la credibilidad”, explicó Renzi al recordar como en 2013 no se consiguió elegir a Romano Prodi por la falta de votos de su propio partido.

Quien tampoco votó por Mattarella fue la fuerza que lidera el ex primer ministro Silvio Berlusconi, Forza Italia (FI).

Berlusconi acusó a Renzi de no respetar la alianza entre ambos, nacida en enero de 2013 y conocida con el nombre del “Pacto del Nazareno” (por el nombre de la calle donde tiene su sede el PD), y llamó a los miembros de su partido a votar en blanco.

Mattarella no cuenta con la simpatía del “exCavaliere” pues dimitió en 1990 como ministro de Educación en el Gobierno de Giulio Andreotti, en protesta a la aprobación de la ley Mammì, que reorganizaba los canales televisivos y otorgaba tres de ellos a Mediaset, el imperio mediático de Berlusconi.

Roma, 29 ene (EFE).- El presidente del Gobierno italiano, Matteo Renzi, mantiene hoy reuniones para pactar el nombre de un candidato a presidente de la República que pueda unir a su formación, el Partido Demócrata (PD), y que convenza a Silvio Berlusconi para que le apoye.

Aunque la primera votación en el Parlamento para elegir al sustituto de Giorgio Napolitano como Jefe de Estado se producirá a las 15:00 hora italiana (14:00 GMT), el resultado final no se conocerá casi con seguridad antes de la cuarta votación, cuando sólo se necesita la mayoría absoluta.

Renzi tiene programadas durante el día varias reuniones y la primera será con los miembros del PD en la que se cree será el encuentro definitivo para elegir el nombre del candidato.

Después, el primer ministro volverá a hablar con el ex primer ministro Berlusconi, se desconoce si por teléfono o en una nueva reunión como la de ayer, para comunicarle su decisión final.

Según explica hoy la prensa italiana, Renzi quiere insistir en la candidatura de Sergio Mattarella, de 73 años, jurista y con una importante carrera política desde la Democracia Cristiana (DC) al Partido Demócrata (PD) y que le ha llevado a ser varias veces ministro.

Mattarella es el gran protagonista hoy de la prensa italiana, que le da como principal favorito si consigue superar el veto de Berlusconi, quien no le perdonaría su oposición en el pasado.

Al exponente de la “vieja” política italiana le ha salido, según la prensa, un directo competidor: el exalcalde de Roma Walter Veltroni y candidato a la presidencia del Gobierno en 2008 y que encarnó una nueva manera de hacer campaña electoral.

Renzi se reunió esta mañana con el presidente de la recién nacida Autoridad anticorrupción, Raffaele Cantone, lo que hizo disparar las hipótesis de que pudiera ser este magistrado la sorpresa que prepara el primer ministro.

Pocas posibilidades parece tener otro nombre que aparece en las quinielas para ocupar el Quirinale, la senadora del PD Anna Finocchiaro.

Lo mismo ocurre con el expresidente del Gobierno y de la Comisión Europea, Romano Prodi, quien hoy declaró no estar interesado para no crear divisiones.

Mientras tanto, el Movimiento 5 Estrellas, liderado por el cómico Beppe Grillo, inició ayer una votación en Internet entre sus electores para elegir entre diez candidatos a Jefe de Estado.

En las primeras votaciones en el Parlamento, una hoy y mañana otras dos, prevalecerá la táctica política para evitar que se “queme” la candidatura, y por ello se cree que los parlamentarios del PD y de Forza Italia optarán por depositar una papeleta en blanco.

Hay un total de 1009 electores. En las tres primeras el candidato debe sacar 673 y, en la cuarta, 505.

Roma, 29 ene (EFE).- Una urna conocida como “ensaladera” y una cabina, situados en el Parlamento italiano, serán los dos únicos testigos del voto secreto de los 1.009 grandes electores que votarán, desde hoy, al nuevo presidente de la República de Italia.

Tras la renuncia el pasado 14 de enero de Giorgio Napolitano, de 89 años, por motivos de edad, hoy comenzará un proceso que es casi un ritual y en el que se velará por salvaguardar el secreto del sufragio.

Los diputados, senadores, representantes de la regiones y senadores vitalicios convocados a votar serán llamados, uno por uno y por orden alfabético, por la presidenta de la Cámara, Laura Boldrini.

Ocultos dentro de esa característica cabina y tras haber dejado fuera su teléfono móvil, deberán escribir en la papeleta, que habrá entregado sellada un secretario, un único nombre ya que en caso contrario el voto quedará anulado.

Tras salir del habitáculo, tapado completamente con cortinas para evitar miradas indiscretas y fotografías, el elector introducirá la papeleta en la urna ante la atenta mirada vigilante de un secretario de la presidencia.

La “ensaladera”, fabricada con mimbre y raso verde con decoraciones doradas estará situada bajo el banco de la presidencia, regido por la vicepresidenta del Senado, Valeria Fedeli, que sustituye a Pietro Grasso -presidente de la República en funciones- y por Boldrini.

El tan protegido voto secreto es muy temido entre los electores, quienes se enfrentarán a los llamados “francotiradores”, integrantes de una determinada fuerza política que primero dicen sí a su líder y después votan lo que quieren o acuerdan.

Su decisión, aunque no su autor, quedará desenmascarada cuando Boldrini lea en voz alta, terminada la votación, los nombres que salgan de la urna, que serán contabilizados en una intensa jornada que puede durar unas cuatro horas.

Todo un ceremonial que, sin embargo, verá en esta jornada solo la primera de las votaciones, porque la Constitución italiana, de 1947, estipula que la elección del jefe de Estado requiere dos tercios de los votos durante las tres primeras votaciones, que son 673, mientras que en la cuarta bastará la mayoría simple, es decir, 505.

El primer ministro, Matteo Renzi, ha manifestado en varias ocasiones su intención de alcanzar el quórum requerido en esta cuarta votación, que se celebraría previsiblemente durante la mañana del próximo sábado.

Una vez elegido el jefe de Estado, el día de la toma de posesión sonará la campana del Montecitorio hasta su llegada a la Cámara, una campana forjada en bronce y decorada con el emblema papal, reminiscencia de la antigua propiedad del edificio de la Santa Sede, y decorada con las figuras de Cristo y San Antonio.

El lema que lleva escrito, “Honrad la justicia vosotros que gobernáis la tierra”, recordará al nuevo presidente de la República la importancia de su responsabilidad.

Dejará de sonar cuando entre en la Cámara, donde jurará su cargo y pronunciará el discurso de investidura en la misma sala donde fue elegido, aunque engalanada para la ocasión con 21 grandes banderas y elegantes cortinas rojas con adornos de oro.

Veintiún cañonazos provenientes de la colina del Gianicolo serán disparados al aire en el momento exacto en el que el jefe de Estado pronuncie la fórmula “Juro ser fiel a la República y cumplir lealmente la Constitución”.

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