Mueren 11 milicianos pro Gobierno y 7 talibanes en un choque en Afganistán

Por Publimetro Colombia

Kabul, 29 ene (EFE).- Al menos once miembros de una milicia progubernamental y siete talibanes murieron hoy en un choque en la provincia de Ghazni, en el sureste de Afganistán, en el que también participaron las fuerzas de seguridad afganas.

Un comando insurgente se infiltró durante la madrugada en el interior de una casa donde se alojaban varios milicianos, acabando con la vida de once de ellos e hiriendo a otros seis, afirmó a Efe el portavoz del gobernador local, Shafiq Nang.

Según la fuente, los hombres armados que luchan voluntariamente contra la insurgencia recibieron el apoyo de las fuerzas de seguridad afganas, quienes tomaron el control de la zona tras matar a siete talibanes y herir a seis más.

Una fuerza de unos 200 milicianos ha estado activa de manera ininterrumpida durante los últimos cuatro años en el distrito de Andar, donde se produjo el enfrentamiento, aunque sus miembros, todos ellos voluntarios, ha variado durante ese período.

Uno de esos milicianos es Imran Khan, de 23 años, que aseguró a Efe que durante esos cuatro años unas 190 personas han muerto en el distrito a manos de los talibanes, entre miembros de la milicia y sus familiares.

“Los talibanes decapitaban a la gente del pueblo que iba a trabajar a las ciudades, sobre todo a Kabul. Nos acusaban de ser espías del Gobierno y de las fuerzas internacionales (de la OTAN). No tuvimos otra opción que armarnos contra ellos”, explicó Khan.

Además, de acuerdo con el miliciano, otros de los motivos por los que iniciaron la lucha contra los insurgentes -primero con armamento anticuado y luego con armas más modernas proporcionadas por el Gobierno afgano- fue que estos les obligaban a cerrar las escuelas y los proyectos de salud.

Los talibanes reivindicaron el ataque de anoche a través de un comunicado, aunque elevaron el número de milicianos muertos a 14.

El Gobierno afgano ha animado a lo largo de los años a los civiles a que tomen las armas contra los talibanes, que intentan retomar el poder en el país asiático desde que en 2001 fueron derrocados por las tropas estadounidenses.

A finales del año pasado las autoridades afganas convirtieron en un símbolo de heroísmo y valentía a Reza Gul, una mujer que cuando se enteró de que había perdido a un hijo en un ataque talibán, agarró un kalashnikov y supuestamente mató a 25 insurgentes. EFE

Kabul, 29 ene (EFE).- Al menos 17 personas murieron y otras 39 resultaron heridas hoy en un ataque suicida contra el funeral de un comandante de la Policía que falleció por la explosión de una mina en la provincia de Laghman (este de Afganistán), informó a Efe una fuente oficial.

El atentado tuvo lugar a las 15.00 hora local (10.30 GMT) cuando un terrorista suicida hizo explotar las bombas que portaba durante la celebración de un multitudinario acto para despedir al agente, en el que participaban centenares de personas en Mehtarlam, la capital provincial, dijo el portavoz del gobierno de Laghman, Sarhadi Zwak.

Doce de los fallecidos eran civiles y otros cuatro eran policías, entre ellos el jefe del Departamento Provincial de Investigación Criminal.

Los heridos, en su mayoría civiles, fueron trasladados a un hospital de la zona, explicó Zwak, quien añadió que el número de víctimas mortales podría aumentar dada la situación “crítica” en la que se encuentran al menos dos menores damnificados en el ataque.

El gobernador de Laghman, Fazlulá Mujadidi, condenó el ataque y lo calificó como un “acto anti-islámico” de los talibanes, si bien el grupo insurgente no ha reclamado su autoría hasta el momento.

Las fuerzas de seguridad afganas son de los blancos más comunes en los atentados insurgentes.

En uno de los últimos ocurridos, tres personas murieron y otras 16, incluyendo varios niños, resultaron heridas la semana pasada en un atentado suicida contra un convoy de la Policía en la provincia de Helmand (suroeste).

Afganistán atraviesa una etapa muy complicada tras la retirada de la misión de la OTAN en Afganistán, la ISAF, que ha sido sustituida por otra operación denominada “Apoyo decidido”, que mantendrá a entre 3.000 y 4.000 soldados junto a alrededor de 10.800 efectivos estadounidenses en tareas de asesoramiento y capacitación. EFE

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