La ONU advierte 70 años después del Holocausto que "todavía no hay antídoto"

Por Publimetro Colombia

Naciones Unidas, 28 ene (EFE).- Las Naciones Unidas celebraron hoy el Día del Holocausto con un acto en el que su secretario general, Ban Ki-moon, recordó que “todavía no hay antídoto” para evitar los genocidios y en el que el presidente de Israel, Reuven Rivlin, puso en duda la efectividad del organismo internacional.

“Todavía no hemos encontrado el antídoto para el veneno que llevó al genocidio hace 70 años. Mientras recordamos lo que se perdió en el pasado y reconocemos los riesgos del presente, sabemos lo que hay que hacer y que tenemos que hacerlo juntos”, dijo el máximo responsable de la ONU.

El Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto fue declarado en 2005 por las Naciones Unidas y se celebra cada 27 de enero, por ser el día en el que las tropas soviéticas liberaron el campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau al fin de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo la celebración, a la que acudieron varias víctimas del Holocausto y soldados del Ejército Rojo que participaron en la operación, fue pospuesta a la jornada de hoy tras el cierre de la sede de Naciones Unidas ayer por la tormenta que afectó al noreste de Estados Unidos.

Ban, encargado de abrir el acto, recordó que “el antisemitismo sigue siendo una violenta realidad. Los judíos siguen siendo asesinados solo por el hecho de ser judíos. El extremismo y la deshumanización están presentes en todo el mundo”. “Las víctimas potenciales son tan diversas como la humanidad misma”, añadió.

El secretario general lamentó “el fanatismo en manos de oportunistas políticos y ultranacionalistas” y llamó a la comunidad internacional a “responder al terrorismo y la provocación de forma que se resuelva el problema, no que se multiplique”.

Tras la participación del diplomático coreano, los presentes recibieron en pie al presidente de Israel, Reuven Rivlin, quien, tras unas palabras en inglés, citó al poeta Paul Celan, también víctima del Holocausto, y dijo: “Solo en la lengua materna uno puede decir su propia verdad. En una lengua extranjera, el poeta miente”.

Rivlin aseguró que “la masacre de naciones y comunidades no nació en la Alemania nazi y no se acabó con la apertura de las puertas de Auschwitz-Birkenau, Majdanek y Buchenwald” y que “el mal no es propiedad de una religión específica o no es atribuible a un país o a un grupo étnico específicos”.

“En estos días debemos preguntarnos honestamente: ¿es nuestra lucha, la lucha de esta Asamblea contra el genocidio, lo suficientemente efectiva? ¿Fue efectiva en Bosnia? ¿Fue efectiva en prevenir los crímenes en Khojaly? ¿O los de los talibanes contra los afganos? ¿Es hoy efectiva en Siria o afrontando las atrocidades de Boko Haram en Nigeria?”, preguntó.

“Me temo que la Convención de Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio que entró en vigor hace 64 años ha quedado como un documento simbólico”, respondió.

“Durante años, esta Asamblea identificó sionismo con su gran enemigo, el racismo”, dijo Rivlin en referencia a la resolución número 3379 aprobada por la ONU en 1975 y anulada en 1991. “Sin embargo, como israelíes, estamos expuestos a este tipo de comparaciones sin fundamento constantemente”, recordó.

También hubo discursos del vicepresidente de la Asamblea General, Denis Antoine, y del representante especial de Estados Unidos para los Asuntos Exteriores, David Pressman, quien llamó al compromiso individual para denunciar las muestras de intolerancia del día a día.

“Nos debemos recordar a nosotros mismos que seis millones de judíos no hubieran podido ser exterminados sin la complicidad de la pasividad de los individuos”, dijo.

Sin embargo, el momento más emotivo llegó con la participación de Jona Laks, que sobrevivió junto a su hermana gemela a los campos de concentración y a los experimentos médicos del doctor Josef Mengele y recreó hoy minuciosamente su dramática experiencia.

“El Holocausto significó el fracaso de 2.000 años de civilización occidental. No solo murió mucha gente, sino que el concepto de humanidad de esfumó”, dijo.

“El mensaje es no olvidar, no olvidar nada. La vida humana es sagrada y tenemos que hacer todo lo posible por evitar tragedias de este tipo. Estoy aquí ante ustedes como recuerdo de los días en que el pueblo judío pagó con su sangre la ignorancia del mundo”, concluyó.

La ceremonia contó con música de la violinista Miri Ben-Ari y el cantante Shimmy Miller y celebró, asimismo, el décimo aniversario del Programa de Divulgación del Holocausto de las Naciones Unidas, creado para que los países miembros desarrollen programas educativos que mantengan viva la memoria de la tragedia en las generaciones venideras como medida de prevención para futuros genocidios.

Mateo Sancho Cardiel

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