Ucrania pide nuevas sanciones contra Rusia tras la tragedia de Mariúpol

Por Publimetro Colombia

Kiev, 25 ene (EFE).- Ucrania puso hoy en marcha su maquinaria diplomática para lograr que la comunidad internacional incremente la presión contra Rusia, a la que Kiev acusa de ser cómplice en el ataque con artillería perpetrado ayer, sábado, contra la ciudad de Mariúpol, que costó la vida a 30 civiles.

“Se ha pagado un precio demasiado caro en vidas humanas. Ha llegado la hora de unirnos para parar a los terroristas y obligar a Rusia a dejar de apoyarlos”, dijo hoy el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Pabló Klimkin.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, cuenta con el respaldo de Estados Unidos para convencer al resto de la comunidad internacional, sobre todo a una reticente Unión Europea, en la necesidad de nuevas sanciones contra Moscú, que según Ucrania está detrás de todas las decisiones que toman los separatistas prorrusos.

En una reunión urgente del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa (CSND) de Ucrania, Poroshenko reiteró su seguridad en que fueron los rebeldes los que atacaron ayer con lanzaderas de misiles un barrio residencial de Mariúpol, la segunda ciudad más importante de la región de Donetsk y leal a las autoridades de Kiev.

“La grabación de conversaciones telefónicas y por radio (de los rebeldes) que me ha presentado el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, en sus siglas en ucraniano, antiguo KGB), demuestra de manera irrefutable que el ataque fue perpetrado por los terroristas”, afirmó Poroshenko.

Al parecer, la inteligencia ucraniana ya ha detenido tanto a “los terroristas implicados” como a los que “han participado personalmente en el atentado”, anunció el jefe del SBU, Valentín Naliváichenko, quién aseguró que las pruebas que demostrarán la autoría del ataque serán presentadas mañana al mundo.

La misión especial de observadores de la OSCE para Ucrania que se desplazó al lugar de la tragedia constató que el ataque fue perpetrado por lanzaderas de misiles “Grad” (Granizo) y “Uragán” (Tornado), disparadas desde zonas controladas por los rebeldes prorrusos.

Los observadores internacionales señalaron que los misiles fueron lanzados desde una distancia de 19 y 15 kilómetros en relación al lugar donde impactaron, desde dos localidades al este y noreste de Mariúpol, que se encuentran en manos de los separatistas.

Ucrania quiere una respuesta contundente de la comunidad internacional y ya ha anunciado que se dirigirá al tribunal de la Haya para que juzgue “los crímenes contra la humanidad cometidos por los terroristas contra ciudadanos ucranianos entre 2014 y 2015” y para que también “declare como organizaciones terroristas” a las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en las primeras declaraciones de un alto cargo ruso después del ataque contra Mariúpol, culpó hoy a Kiev de la grave escalada de tensión que vive el este de Ucrania.

En conversación telefónica con su homólogo estadounidense, John Kerry, Lavrov señaló que la escalada de la situación “es consecuencia de los continuos ataques con artillería contra núcleos poblacionales por parte de las tropas ucranianas, que han violado flagrantemente los acuerdos de Minsk”.

Mientras, el relanzado conflicto armado entre las tropas ucranianas y las milicias separatistas se extiende ya a prácticamente todo el frente en el este de Ucrania, desde los alrededores de la ciudad de Lugansk hasta el litoral del mar de Azov.

Tras iniciar hace dos días una amplia ofensiva, los rebeldes “disparan con extraordinaria intensidad y en todas las direcciones contra las posiciones (ucranianas) con ayuda de la artillería, morteros, lanzagranadas, tanques y lanzaderas de misiles ‘Grad"”, reconoció hoy el portavoz de las fuerzas de Kiev, Andréi Lisenko.

Lisenko denunció la muerte de varios civiles en Debáltsevo -estratégico cruce de caminos declarado objetivo prioritario por los sublevados, a unos 55 kilómetros al noreste de la ciudad de Donetsk-, e informó de que los prorrusos concentran cada vez más combatientes y armas en esa zona.

En un cruce de informaciones y desmentidos que ya recuerdan los peores momentos de la guerra en Ucrania, las dos partes en conflicto han cifrado en varios centenares el número de muertos en el bando enemigo.

“En dos días, el número de terroristas liquidados ha alcanzado 600 personas”, dijo Poroshenko, al tiempo que el centro de prensa de la operación militar lanzada por Kiev cifraba en apenas cuatro soldados sus propias bajas mortales en las últimas 24 horas.

A su vez, el número dos del llamado Estado Mayor de los rebeldes de Donetsk, Eduard Basurin, ha señalado que en los últimos ocho días, casi 800 soldados ucranianos han perdido la vida en combates con las milicias.

Kiev, 25 ene (EFE).- Ucrania no permitirá la rotura de los acuerdos de paz firmados en septiembre en Minsk y trabajará para garantizar su completa aplicación, dijo hoy el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, al abrir la sesión urgente del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa (CSND) de su país.

“No permitiremos romper los acuerdos de Minsk. Todo debe basarse exclusivamente en ellos. Y ahora debemos garantizar su total e ineludible cumplimiento, también a través del Grupo de Contacto (Rusia, Ucrania y la OSCE)”, subrayó el gobernante ucraniano.

Dos días después de que los separatistas iniciaran una amplia ofensiva contra las tropas ucranianas en todo el frente que recorre el este del país, Poroshenko mostró preocupación por la declarada intención de los prorrusos de poner fin a las negociaciones y conquistar todo el territorio de las regiones de Donetsk y Lugansk.

El presidente ucraniano reiteró que Kiev se adhiere a los acuerdos firmados en septiembre en la capital bielorrusa “sobre la implementación del plan de paz, el cierre de la frontera (con Rusia), la liberación de los rehenes, la retirada de la artillería pesada y el alto el fuego”.

Los separatistas dejaron hoy claro que en las actuales circunstancias -en medio de combates que parecen recuperar la intensidad del pasado verano- la reanudación de las negociaciones de paz en Minsk se aleja como posibilidad factible a corto plazo.

“Creo que la convocatoria del Grupo de Contacto en Minsk no tiene sentido en las condiciones actuales”, dijo el jefe negociador en el proceso de paz de la autoproclamada República Popular de Lugansk, Vladislav Deinego.

Su homólogo en la vecina República Popular de Donetsk (RPD), Denís Pushilin, tachó de “cínicas” las palabras de Poroshenko sobre los acuerdos de paz y recordó que fue el presidente ucraniano quién ordenó “tomar el aeropuerto” de Donetsk, que según los prorrusos, “debía pasar bajo nuestro control” en virtud del Protocolo de Minsk.

Mientras, el presidente ucraniano reiteró hoy que el brutal ataque con artillería que se llevó ayer la vida de 30 civiles en la ciudad de Mariúpol fue perpetrado por los separatistas, y aseguró que Kiev dispone de pruebas para demostrarlo.

“La grabación de conversaciones telefónicas y por radio (de los rebeldes) que me ha presentado el Servicio de Seguridad de Ucrania (antiguo KGB), demuestra de manera irrefutable que el ataque fue perpetrado por los terroristas”, afirmó Poroshenko.

El líder ucraniano, que esta madrugada volvía a pedir incrementar la presión internacional sobre Rusia -a la que Kiev acusa de estar detrás de todas las decisiones que toman los separatistas- anunció durante la sesión del CSND que los ministros de Exteriores de la UE se reunirán mañana para tratar este asunto.

“Mañana tiene que celebrarse una reunión de los ministros de Exteriores de la UE, en la que se coordinarán los pasos a seguir para garantizar la seguridad de Ucrania e incrementar la presión sobre la Federación de Rusia”, aseguró Poroshenko.

Treinta civiles murieron ayer y casi un centenar resultaron heridos en un ataque con artillería contra una zona residencial de Mariúpol que se producía en medio de una amplia ofensiva lanzada por los rebeldes prorrusos en todo el este de Ucrania.

Kiev, 25 ene (EFE).- Ucrania guarda hoy luto nacional por los 30 civiles que murieron este sábado en Mariúpol tras el ataque con artillería contra un barrio residencial de esa ciudad del este del país.

A mediodía, hora local de Kiev (11.00 GMT), se guardará un minuto de silencio por las víctimas del ataque, cuya autoría ha sido atribuida por las autoridades ucranianas a los separatistas prorrusos que actúan en el este del país.

Las banderas permanecen a medio asta en los edificios oficiales del país y los eventos de ocio y competiciones deportivas han sido cancelados, mientas que la programación de las televisiones ha sufrido cambios.

Treinta civiles murieron ayer y casi un centenar resultaron heridos en un ataque con artillería contra una zona residencial de Mariúpol que se producía en medio de una amplia ofensiva lanzada por los rebeldes prorrusos en todo el este de Ucrania.

La misión especial de observadores de la OSCE para Ucrania que se desplazó al lugar de la tragedia constató que el ataque fue perpetrado por lanzaderas de misiles “Grad” (Granizo) y “Uragán” (Tornado), disparadas desde zonas controladas por los rebeldes prorrusos.

Los observadores internacionales señalaron que los misiles fueron disparados desde una distancia de 19 y 15 kilómetros en relación al lugar donde impactaron, desde dos localidades al este y noreste de Mariúpol, que se encuentran en manos de los separatistas.

Los sublevados, sin embargo, negaron ayer la autoría del ataque y aseguraron no disponer en la zona de lanzaderas de misiles capaces de alcanzar la periferia de Mariúpol, segunda ciudad más importante de la región de Donetsk, convertida en su capital provisional por el Gobierno regional leal a Kiev.

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