Los ministros del APEC acuerdan impulsar el libre comercio y la lucha anticorrupción

Por Publimetro Colombia

Pekín, 8 nov (EFE).- La reunión ministerial de los países del foro económico Asia-Pacífico acordó hoy comenzar a trabajar en una iniciativa para impulsar un área de libre comercio en la región y en un plan para combatir la corrupción oficial.

Estas iniciativas, igual que otras que hoy recibieron el visto bueno ministerial, serán respaldadas en la reunión que los jefes de Estado y Gobierno de las 21 economías que componen el foro Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) celebrarán en Pekín el lunes y martes próximos.

Los ministros apoyaron iniciar el trabajo en un Área de Libre Comercio del Pacífico (FTAAP, por sus siglas en inglés), una idea que se viene discutiendo en la región desde hace muchos años, pero que China apoya con fuerza últimamente.

El documento aprobado por los ministros pide la elaboración de un estudio sobre la viabilidad de la iniciativa, según explicó en conferencia de prensa el ministro chino de Comercio, Gao Hucheng.

Para Gao, cuyo país es a la vez el anfitrión de la reunión y el principal promotor de la idea, el estudio constituye “una hoja de ruta que guiará un proceso sustantivo” durante 2015.

A pesar de que el lanzamiento del estudio recibió el consenso general, hay otra iniciativa para promover aún más el comercio en la región, la Asociación TransPacífico (ATP), formada por doce países (entre ellos Estados Unidos, Canadá, Australia, México, Chile y Perú), aunque las negociaciones celebradas en los últimos años no han arrojado resultados positivos.

La reunión de hoy también acordó aumentar la cooperación en la región Asia-Pacífico para combatir la corrupción de funcionarios.

“Es importante que los sistemas sean transparentes y rindan cuentas”, expresó sobre este punto en otra rueda de prensa el secretario de Estado de EEUU, John Kerry.

También se acordó doblar la proporción de energías limpias en el consumo energético de la región entre 2010 y 2030.

Para Kerry, hace falta “eliminar progresivamente” los subsidios a los combustibles fósiles más anticuados, en una aparente referencia al apoyo oficial que China todavía da al carbón.

Pekín, 8 nov (EFE).- El Gobierno chino ha blindado las calles de Pekín con 28.000 policías, agentes de seguridad y militares, y más de 80.000 voluntarios para que nada altere la cumbre del Foro APEC de los máximos líderes mundiales en la capital, en la que durante el lunes y martes se han suprimido las manifestaciones y las bodas.

“Es el acontecimiento más importante” que vive la capital desde los Juegos Olímpicos de 2008, destacó recientemente el viceministro de Seguridad Pública, Fu Zhenghua, quien volvió a comparar la cita con las Olimpiadas, un evento “que marcó la ciudad”.

Aunque en esta ocasión el número de visitantes es mucho más reducido, los actos contarán con la presencia de importantes figuras del panorama mundial como el presidente de EEUU, Barack Obama; el de México, Enrique Peña Nieto; o el de Rusia, Vladímir Putin, ante quienes Pekín quiere mostrar su mejor cara.

Las fuerzas de seguridad de China llevan dos meses realizando maniobras antiterroristas en estaciones de tren o en los enclaves donde se celebrará la cumbre, el lago Yanqi en el norte de la poblada ciudad, después de la serie de ataques vividos el último año, entre ellos, el perpetrado en el corazón de la capital, Tiananmen.

Para evitar incidentes similares, el Gobierno también ha instalado puestos de control de vehículos en los que, en más de un mes de funcionamiento, se han detenido a 1.003 sospechosos y se han confiscado más de un millar de cuchillos o explosivos ilegales.

A pesar de que las autoridades no precisen cuál es el blanco de estos controles, el Ejecutivo chino tiene puesto el punto de mira en “grupos terroristas” de etnia uigur, una comunidad asentada en la región noroccidental china de Xinjiang y a quienes Pekín atribuye los atentados que se producen en el país.

“Cada vez que China se prepara para acoger un evento internacional, el Gobierno activa estrictos controles e impone restricciones sobre todos los uigures. Cualquier persona de este etnia puede perder su libertad en base a las necesidades del régimen”, criticó a Efe Dilxat Raxit, una de las portavoces más conocidas del Congreso Mundial Uigur.

Dilxat denunció abusos contra su minoría étnica en la región de Xinjiang, que “está inundada de policía para evitar que nadie viaje a Pekín por el APEC”.

El régimen chino también trata de incentivar a los ciudadanos de Pekín a que participen en los controles y, vía internet, ha instado a cualquier persona a denunciar a sospechosos.

“La extrema seguridad impulsada me parece bien. A más seguridad, mejor para nuestro país. Yo estoy atento, y si veo a algún uigur haciendo algo sospechoso, denunciaré a la Policía”, señaló a Efe el conductor de uno de los famosos triciclos que habitualmente pasean a turistas y locales por la capital china.

No obstante, no sólo el terrorismo ha motivado grandes medidas de seguridad y control para la importante semana. También las posibles manifestaciones de ciudadanos descontentos que busquen la oportunidad de hacerse oír durante un evento como el APEC, que cubrirán periodistas de todos los puntos del globo.

La organización Chinese Human Rights Defenders (CHRD) ha confirmado que 37 activistas y peticionarios -ciudadanos que viajan a Pekín para reclamar justicia- han sido detenidos, enviados a cárceles negras e incluso forzados a “viajar”, si bien se teme que el número de afectados pueda llegar incluso a los doscientos.

“Pekín pone su mejor cara para el APEC, a expensas de silenciar a cualquier disidente, activista o peticionario encerrándoles o impidiendo que viajen a la capital. Sólo los líderes mundiales están invitados a Pekín mientras que las voces descontentas están prohibidas”, sentenció a Efe Wendy Lin, coordinadora en Hong Kong de CHRD.

Además, las autoridades también parecen temer las aglomeraciones, aunque sea por un motivo festivo o lúdico.

Durante la semana del APEC, los agentes de seguridad no permitirán que se vuelen cometas en algunos puntos de la ciudad ni que se registren nuevos matrimonios, pues se ha ordenado el cierre de las oficinas encargadas de estos asuntos.

Los enamorados y los amantes de las cometas tendrán que esperar hasta que Obama y el resto de líderes mundiales se marchen.

Shanghái (China), 8 nov (EFE).- Con un diseño exterior que recuerda a sus predecesores de los años cincuenta (los primeros de la República Popular China y de la propia marca), y una combinación de lujo y sobriedad oficial, el “Bandera Roja” L5 será el coche oficial para los líderes en la cumbre del foro APEC de Pekín.

A la cumbre de jefes de Estado del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se celebrará el lunes y el martes en Pekín y en el lago Yanqi, en las afuera, asistirán líderes como los presidentes de Rusia (Vladímir Putin) y Chile (Michelle Bachelet), o el mexicano Enrique Peña Nieto y el peruano Ollanta Humala, además del estadounidense Barack Obama.

Con la excepción de este último, que cuando viaja dentro y fuera de su país se desplaza siempre en su propia limusina Cadillac blindada, transportada a todas partes en un avión militar C-17, todos ellos serán conducidos en el modelo más caro de la única marca china de lujo, la estatal Hongqi (“Bandera Roja”): el L5.

Los Hongqi fueron, desde su aparición en 1958, los únicos coches de protocolo del país comunista en sus primeras décadas, desde la fundación de la República Popular, en 1949, y ahora el L5, presentado este mismo año, ha sido seleccionado como coche oficial para los líderes de la cumbre de la APEC.

Su séquito, entretanto, se desplazará en modelos Hongqi de corte más moderno (el H7), pero el L5 se ha consolidado como el vehículo oficial de los anfitriones chinos para recibir a mandatarios internacionales, desde que el presidente francés, François Hollande, fuera el primero en subirse a uno el año pasado.

También el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, fue trasladado en uno de ellos durante su reciente visita oficial a China a finales de septiembre pasado.

A estos coches se sumará ahora, en la cumbre, un despliegue de escoltas militares en motocicleta, una costumbre que China practicaba desde 1949 pero que cesó en 2004.

En octubre pasado, Pekín recuperó esta escolta protocolaria con la visita a la capital china del presidente tanzano, Jakaya Mrisho Kikwete, por lo que previsiblemente los líderes de la APEC llegarán al complejo del lago Yaqi rodeados de motociclistas y en un “Bandera Roja” L5.

Como es tradicional en la marca, cuyos primeros modelos transportaron en viajes y desfiles a los destacados líderes de la China comunista, especialmente a Mao Zedong o Deng Xiaoping, en el L5 el capó está coronado con una aleta de cristal rojo, símbolo de la bandera del partido que gobierna el país desde hace 65 años.

El coche oficial chino, con cristales antibalas, mide cinco metros y medio de largo, tiene un motor V12 de seis litros y 402 caballos de potencia y un depósito de combustible de 105 litros.

Su versión comercial, aunque no muy popular, se puede comprar por unos seis millones de yuanes (785.000 euros, 980.000 dólares).

Sus faros delanteros y su rejilla frontal recuerdan todavía a los automóviles de los años cincuenta y sesenta, cuando los primeros Hongqi fueron diseñados para trasladar a los padres de la “nueva China”.

Ahora, el cuerpo y la parte trasera del vehículo recuerdan claramente a algunos modelos de Rolls Royce.

La última vez que el país había acogido una cumbre de la APEC fue en 2001, en Shanghái, en plena decadencia de la marca (desde los noventa hasta su resurrección con el HQ3 en 2006), por lo que los coches oficiales fueron modelos Buick de Shanghai GM, la empresa mixta de General Motors con la fabricante estatal shanghainesa SAIC.

El renacimiento de Hongqi en los últimos años devuelve este símbolo protocolario de los huéspedes, de nuevo, a manos chinas, con las limusinas L5 para los líderes y los turismos híbridos H7 para los demás delegados que, a partir de mañana, empezarán a desplazarse por las calles de Pekín para la nueva cita de la APEC.

El H7, por cierto, también utilizado por Hollande en 2013 a su paso por Shanghái, basado en el Toyota Crown que fabrica en China la firma mixta FAW-Toyota, igualmente ligada a la matriz de Hongqi, la estatal FAW (en chino Diyi Qiche, algo así como “Coches La Primera”).

Con todo, los “Bandera Roja” siguen siendo más un símbolo para entidades oficiales que una marca popular: Hongqi fue la 67ª marca más vendida en el país en 2013, con un total de 2.534 unidades.

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