Los estudiantes salen a la calle retando las advertencias del Gobierno

Por Publimetro Colombia

Hong Kong, 4 oct (EFE).- Decenas de miles de ciudadanos prodemocracia salieron de nuevo hoy a las calles de Hong Kong en su séptimo día de protestas pese a las advertencias del Gobierno local de que utilizará “todas las medidas necesarias” para restablecer el orden en la ciudad a partir del lunes si no se dispersan.

Los manifestantes, que se concentraron en los alrededores de la sede del Gobierno, obedecieron a la llamada de los grupos de estudiantes que lideran las protestas y que horas antes les invitaban a participar en esta multitudinaria sentada.

Minutos antes de que comenzara, el jefe del Ejecutivo de Hong Kong, Leung Chun-ying, advirtió a través de un comunicado que el Gobierno y la Policía tomará “todas las acciones necesarias” para restablecer el orden social y que la ciudad pueda volver a la normalidad a partir del lunes, día laborable.

Leung condenó “duramente todos los actos de violencia” y aseguró hoy que la situación puede traducirse en un estado fuera de control con consecuencias “graves para la seguridad pública y el orden social”.

“El Ejecutivo y la Policía tienen el deber y la determinación de tomar todas las medidas necesarias para restablecer el orden social, para que el Gobierno y los siete millones de personas en Hong Kong puedan volver a su trabajo y a su vida normal”, sentenció el mandatario de la isla china.

En la multitudinaria concentración en la que participaron reconocidos artistas populares, así como los líderes de los tres grupos que se erigen como los dirigentes de esta masiva protesta -Occupy Central, la Federación de Estudiantes de Hong Kong y Scholarism-, no se anunció ninguna decisión por parte de los manifestantes en respuesta a las advertencias del Ejecutivo local.

En la reunión, se esperaba que los líderes estudiantiles aprovecharan la oportunidad de poder dirigirse a las masas para anunciar si deciden escalar sus protestas o si aún queda espacio para el diálogo con el Gobierno, después de que se suspendieran el viernes las negociaciones tras registrarse diversos ataques de grupos prochinos contra manifestantes en distintos puntos de la ciudad.

No ocurrió así, si bien en un comunicado posterior, el secretario general de la Federación de Estudiantes Alex Chow abrió la posibilidad de retomar el diálogo con el Gobierno sobre la reforma política en Hong Kong si las autoridades se comprometen a llevar a cabo una investigación detallada sobre la actuación policial durante los enfrentamientos entre partidarios y contrarios a las protestas.

Chow expresó el deseo de alcanzar un acuerdo con el Gobierno para que las protestas continúen en los alrededores de los edificios gubernamentales y a la vez los 3.000 empleados de la administración puedan volver a su trabajo.

Según los jóvenes, grupos antichinos orquestados por el Gobierno de Pekín atacaron a los manifestantes pacíficos e intentaron desmontar las tiendas que llevan instaladas desde hace una semana en varias localizaciones frente a la actitud “pasiva” de la Policía, que ha negado este extremo.

Este ambiente de tensión se produce cuando se cumple una semana desde que comenzaran las protestas en las calles de Hong Kong para pedir elecciones democráticas y el sufragio universal sin restricciones para los comicios que se celebrarán en 2017.

Las movilizaciones estallaron con el anuncio del Gobierno de Pekín que aseguraba que concedería el sufragio universal para Hong Kong si bien preseleccionando a los candidatos que se presentaran.

Los estudiantes comenzaron sus protestas con una huelga universitaria la semana pasada para luego pasar a lo que ya se ha denominado popularmente como la “revolución de los paraguas” en la que cientos de miles de ciudadanos han salido a las calles para pedir libertades democráticas sin restricciones para la isla.

Isabel Fueyo

Pekín, 4 oct (EFE).- Zhou Fengsuo, el quinto líder estudiantil más buscado por el régimen chino en la época de Tiananmen, asegura que los jóvenes que luchan hoy en Hong Kong por la democracia, como él hizo hace 25 años en Pekín, pueden lograr lo que ellos no consiguieron.

“Tener elecciones reales es posible si presionan lo suficiente”, afirma contundente Zhou desde Estados Unidos, país al que tuvo que exiliarse después de encabezar las históricas protestas de 1989 en Pekín que acabaron en la masacre de un número aún indeterminado de inocentes, entre cientos y miles.

Zhou muestra en su entrevista con Efe (vía skype) el simbólico uniforme que lleva desde hace una semana: camiseta negra y lazo amarillo, símbolo de las protestas de los jóvenes estudiantes de Hong Kong.

Entusiasmado y nervioso, el líder estudiantil de Tiananmen sigue las manifestaciones minuto a minuto, con el corazón en un puño y recordando los momentos en los que él, con 21 años y junto a otros compañeros, también puso contra las cuerdas al régimen chino.

“Todo me resulta muy familiar, hace 25 años que luchábamos por la libertad y la democracia en China, también de manera muy pacífica. Captamos la atención del mundo y ellos están haciendo lo mismo”, señala Zhou con una gran sonrisa, sin esconder su entusiasmo por los acontecimientos.

Para él, hay una diferencia fundamental entre las protestas de Tiananmen y las que se viven hoy en la que fue colonia británica: ahora los jóvenes están mejor preparados para la lucha, lo que puede llevarles a un final “muy distinto” al que él vivió.

“Son mejores que nosotros en muchas cosas. Han crecido en una sociedad libre, están muy formados sobre protestas no violentas con referentes como Gandhi o Martin Luther King, la sociedad de Hong Kong está más desarrollada y tienen el apoyo de ONG y de una prensa libre, además de las redes sociales”, explica.

Zhou, que pasó un año en prisión por atreverse a levantar la voz contra la dictadura, alaba la figura de Joshua Wong, el joven de 17 años que es hoy uno de los iconos de “la revolución de los paraguas” y que hace dos años consiguió detener la ley educativa que Pekín quería imponer en la isla.

“Es muy valiente y está extremadamente preparado. He estado siguiendo sus pasos hace ya más de tres años y estoy muy impresionado”, comenta a Efe Zhou, quien admite que lleva una semana sin poder conciliar el sueño, pensando en si esta será la oportunidad de apertura para China.

Es optimista, aunque augura que los estudiantes de Hong Kong “tienen una dura batalla por delante”, por lo que considera importante que se coordinen bien, después de que ya haya habido algunas diferencias entre organizaciones impulsoras del movimiento, que no tiene un líder claro.

“Deben tener un plan a largo plazo, poner en común las diferentes estrategias”, aconseja.

Zhou sabe de lo que habla. “En las protestas de Tiananmen pasamos por las mismas fases que está pasando Hong Kong. Primero, ignorados; luego, captamos la atención mundial, entonces, el Gobierno intentó separar a la sociedad y llamó a sus matones, como ha ocurrido ahora en Hong Kong”, relata.

Y advierte que “la tensión va a subir más que hasta ahora” porque “la violencia es su lenguaje favorito”, afirma respecto al régimen.

“No hay que subestimar su crueldad. Estamos frente al mismo régimen que sacó los tanques contra nosotros cuando el mundo estaba mirando”, sentencia Zhou.

Sin embargo, duda de que Pekín vuelva a cometer esa atrocidad en esta ocasión: “esta vez, el mundo está globalizado y saben que, si los sacan, será transmitido segundo a segundo”.

Y eso, incide, es otra arma de la que ellos no disponían hace un cuarto de siglo y que puede hacer triunfar a los “revolucionarios” de hoy. “Deben continuar con su pacifismo, pero sin perder de vista los paraguas”. Tamara Gil

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