El atentado contra un alcalde ucraniano complica la liberación de los inspectores europeos

Por Publimetro Colombia

Kiev, 28 abr (EFE).- El atentado perpetrado hoy contra el alcalde de la principal ciudad del este de Ucrania, Járkov, complica las negociaciones para liberar a los siete inspectores militares europeos secuestrados por las milicias prorrusas.

“Esto es un acto de terrorismo político. O dejamos de resolver nuestras diferencias con la ayuda de porras y balas o empujaremos al país al abismo de la desintegración consensuada”, aseguró Serguéi Tiguipko, candidato a la presidencia de Ucrania.

El alcalde de Járkov, Guennadi Kernes, que se ha mantenido durante las últimas semanas leal a Kiev, recibió esta mañana un disparo en la espalda, presuntamente realizado por un francotirador, cuando practicaba deporte en plena calle.

“Su estado es grave. Presenta una herida toracoabdominal. Varios órganos han resultado afectados”, afirmó Valeri Boiko, uno de los especialistas que operaron hoy al político ucraniano.

El médico destacó que el paciente “se encuentra en estado de shock”, pero que “la operación ha sido exitosa” y que “la hemorragia ya ha sido detenida”.

Según diversas fuentes, hasta dentro de unos días no se sabrá si la vida de Kernes, cuyo pulmón e hígado resultaron perforados por impactos de la bala, ya no corre peligro.

“Seguramente, era un rifle con mira telescópica de francotirador. Apuntaban al corazón. Es una feliz casualidad que no tengamos hoy un desenlace mortal”, opinó Mijaíl Dobkin, también candidato a la presidencia.

Kernes, de 54 años, se enfrentó al principio a las nuevas autoridades ucranianas al abogar por convocar un referéndum federalista en Járkov, como piden los prorrusos, pero tras recibir una reprimenda oficial se ha mostrado contrario a la sublevación contra Kiev que se desarrolla en el este rusófono del país.

De hecho, el Ministerio del Interior baraja entre otras versiones que el atentado fuera cometido por grupos prorrusos que se sienten traicionados por Kernes por su falta de apoyo al movimiento separatista en Járkov, al contrario de lo que ocurre en Donetsk o Lugansk.

El alcalde es miembro del Partido de las Regiones, que era encabezado hasta hace poco por el ahora depuesto presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, actualmente exiliado en Rusia.

A su vez, el director general de la Compañía Nacional de Televisión de Ucrania, Zurab Alasania, sugirió que Rusia podría estar detrás del intento de asesinato.

“Rusia determina y elimina los principales focos de resistencia”, aseguró.

Mientras, el empresario y favorito a la victoria en las elecciones presidenciales, Petró Poroshenko, aseguró que el atentado es un intento de abortar los comicios convocados para el 25 de mayo.

“Todas estas acciones están dirigidas a abortar las elecciones en Ucrania. Este es un escenario beneficioso para el agresor, que quiere que nuestro Estado sea débil”, dijo al reunirse con una delegación del Parlamento Europeo.

Este atentado dificulta aún más si cabe la liberación de los siete inspectores militares europeos que fueron detenidos el pasado viernes por las milicias prorrusas en Slaviansk, el bastión de la sublevación en la región minera de Donetsk.

Los ministros de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y Alemania, Frank-Walter Steinmeier, abordaron hoy este asunto en conversación telefónica, después de que Berlín instara a Moscú a ejercer su influencia sobre las milicias prorrusas para que liberen a los secuestrados “inmediatamente, sin condiciones y sin daños”.

“El Gobierno federal condena rotundamente esta toma de rehenes”, manifestó en rueda de prensa el portavoz de la Cancillería, Steffen Seibert, quien añadió que los inspectores “fueron detenidos ilegalmente y sin motivo”.

El secretario general de la OSCE, Lamberto Zanier, llegó el domingo a Kiev para agilizar la liberación de los inspectores apresados.

Los insurgentes prorrusos acusan a los inspectores (tres alemanes, un polaco, un danés, un sueco y un checo) de espiar en favor de la OTAN.

Esta acusación fue apoyada en parte por Rusia, cuyo embajador ante la OSCE, Andréi Kelin, calificó hoy de “irresponsable” y de “provocación” la presencia de los inspectores miliares en el este de Ucrania en un momento de tanta tensión.

Esos no son los únicos secuestrados, ya que, según el Ministerio del Interior, unas 40 personas permanecen retenidas por milicianos prorrusos de Slaviansk, entre los inspectores, militares ucranianos y otros activistas.

Los insurgentes siguen sin presentar demandas, aunque los medios locales apuntan que la retirada de las tropas ucranianas del sureste -que Rusia estima en 11.000 soldados, además de casi 400 tanques y blindados y 150 piezas de artillería- facilitaría la liberación de los secuestrados.

A su vez, Moscú denunciaba la “caza de brujas” lanzada por Kiev en el sureste de Ucrania contra los líderes separatistas prorrusos, como Pável Gúbarev, autoproclamado “gobernador popular” de Donetsk que ha sido detenido por las autoridades centrales.

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