Al Asad, fuerte sobre el terreno, se postula para un tercer mandato en Siria

Por Publimetro Colombia

Beirut, 28 abr (EFE).- El presidente sirio, Bachar al Asad, se presentó hoy como candidato a las elecciones presidenciales del próximo 3 de junio, respaldado por los últimos avances del Ejército sobre el terreno en la que denomina “lucha contra el terrorismo”.

La candidatura de Al Asad para un tercer mandato no ha sido una sorpresa, ya que miembros de su Gobierno y él mismo lo habían insinuado en los últimos meses.

El encargado de anunciar que el mandatario se postulaba fue el jefe del Parlamento, Mohamed al Laham, en una sesión trasmitida por la televisión oficial.

En un comunicado, publicado en la cuenta de Facebook de la Presidencia siria, Al Asad subrayó que “las manifestaciones de alegría expresadas por los seguidores de los candidatos al puesto de presidente deben expresarse primero con conciencia nacional y, después, en las urnas en el plazo fijado”.

“Estamos viviendo un ambiente electoral por primera vez en la historia moderna de Siria”, se congratuló el jefe de Estado.

Nacido el 11 de septiembre de 1965, Al Asad, oftalmólogo de profesión, heredó el puesto de presidente de su padre, Hafez al Asad, fallecido el 10 de junio de 2000.

Tras la muerte de su progenitor, que estuvo al mando del país durante casi tres décadas, Al Asad fue declarado presidente por el Parlamento tras un referéndum en el que recibió una aprobación del 97,29 por ciento de los sirios, y juró el cargo el 17 de julio de 2000.

Siete años más tarde, Al Asad renovó su mandato en otro plebiscito en el que obtuvo el 97,62 % de los votos.

En declaraciones a Efe por teléfono, la opositora Rima Flihan, dirigente de la principal alianza política de la oposición, la Coalición Nacional Siria (CNFROS), deploró la candidatura de Al Asad porque, en su opinión, acaba con cualquier oportunidad de crear un Gobierno interino de transición entre el régimen y los opositores.

“Estas elecciones cierran la puerta a cualquier tipo de negociación”, zanjó Flihan, quien consideró que los próximos comicios “no serán elecciones de verdad” porque, añadió, las fuerzas del régimen “han destruido” gran parte de Siria.

Aun así, Al Asad se presenta a estas elecciones como el protector del pueblo sirio frente a los “terroristas” que amenazan la seguridad y la estabilidad del país.

Su principal aval son los últimos avances de las Fuerzas Armadas sobre el terreno en un conflicto que dura ya tres años y que ha dejado unos 150.000 muertos.

Recientemente, el Ejército ha recuperado el control de la estratégica región de Al Qalamún, fronteriza con el Líbano, y ha efectuado progresos en la provincia de Alepo, en el norte.

La ciudad de Alepo ha sido en los últimos diez días blanco de los bombardeos del régimen con barriles de explosivos que han causado casi dos centenares de muertos, según activistas.

No obstante, las autoridades denunciaron ayer la muerte de al menos 24 personas por el impacto de proyectiles de mortero, disparados por “terroristas”, en barrios bajo control gubernamental.

Al Asad es el séptimo aspirante que se postula a las elecciones de junio.

Sobre el resto, pocos datos se conocen: entre ellos, hay un miembro de la oposición tolerada, un exministro, una ingeniera mecánica, un profesor de Derecho, un asesor de organizaciones internacionales y un ingeniero.

Estas serán las primeras elecciones presidenciales en décadas a las que concurre más de un candidato.

La nueva ley electoral, aprobada en marzo, establece que los aspirantes deben tener como mínimo 40 años y la nacionalidad siria, ser hijos de padres sirios, no disponer de antecedentes penales y no estar casados con un extranjero.

En este punto surge el interrogante sobre la esposa del mandatario, Asma al Asad, nacida en Londres e hija de padres sirios, aunque no se sabe a ciencia cierta qué nacionalidad mantiene actualmente.

Además, los candidatos deben haber residido en Siria durante diez años consecutivos contando desde la fecha de registro como aspirantes, no pueden tener una segunda nacionalidad y deben obtener el apoyo de 35 diputados del Parlamento nacional.

Estos dos puntos dificultan que concurran a la votación gran parte de los opositores, que están exiliados.

La candidaturas aceptadas finalmente y declaradas validas serán anunciadas cinco días después del cierre del plazo de registro, previsto para el 1 de mayo.

Beirut, 28 abr (EFE).- La Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza opositora del país, instó hoy a la comunidad internacional a actuar para acabar con el régimen de Bachar al Asad, después de que el presidente presentara su candidatura para la reelección.

En un comunicado, la CNFROS consideró que el fin del régimen supondría el primer paso hacia “el cumplimiento de las aspiraciones del pueblo sirio de libertad, justicia y democracia”.

En opinión de la coalición, el anuncio de la candidatura de Al Asad “forma parte de una farsa nacional en la que el régimen está demostrando que está desconectado y es irrelevante respecto a lo que ocurre sobre el terreno”.

Recordó que el mandatario “es el responsable de la muerte de más de 200.000 civiles (según sus propios datos), del desplazamiento dentro y fuera de Siria de más de 9 millones de ciudadanos y de la destrucción de la economía y las infraestructuras del país”.

La CNFROS acusó al régimen de haber usado armas químicas contra inocentes y de haber enviado “milicias sectarias”, en referencia al grupo libanés Hizbulá y las brigadas chiíes Abu Fadel Abas, contra los sirios.

El jefe de Estado presentó hoy su candidatura a los comicios presidenciales convocados para el próximo 3 de junio.

Al Asad, en el cargo desde julio de 2000, es el séptimo aspirante que se postula a la votación, la primera en décadas en la que pueden concurrir varios candidatos.

Sin embargo, la ley electoral estipula que los aspirantes deben haber vivido en Siria diez años consecutivos antes de la fecha de su registro como candidatos y no disponer de otra nacionalidad, con lo que se imposibilita que se presente gran parte de los dirigentes opositores, porque muchos de ellos residen en el extranjero.

Ginebra, 28 abr (EFE).- La Organización Internacional para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) calcula que hay unos 2.000 ciudadanos de sus países miembros que participan como “combatientes extranjeros” en el conflicto en Siria.

“El fenómeno de los combatientes extranjeros no es nuevo, pero ha alcanzado una escala sin precedentes”, declaró el presidente y ministro suizo de Asuntos Exteriores, Didier Burkhalter, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la organización.

En una conferencia de la OSCE sobre terrorismo, en la ciudad suiza de Interlaken, Burkhalter instó a los países a actuar para atajar el aumento del número de extranjeros que se trasladan a una zona de conflicto para combatir por uno u otro bando.

El fenómeno puede ser revertido sea en la etapa de “partida” del combatiente, en la de “tránsito”, mientras está en el país donde se libra el conflicto o, en última instancia, cuando retorna a su país de origen o residencia.

La primera cuestión a resolver es por qué un ciudadano abandona su país para participar en acciones violentas en otro, dijo Burkhalter, quien defendió la necesidad de resolver las “raíces” del problema -pobreza, aislamiento social y radicalización religiosa- para poder prevenirlo.

Otro momento para detener a los combatientes extranjeros se presenta en los países de tránsito, sea en su viaje de ida o vuelta del país en guerra, para lo cual resulta indispensable la cooperación internacional.

Para los que han llegado a su destino, el presidente suizo pidió que se les pueda hacer responsables de sus acciones, particularmente cuando han cometido violaciones del derecho internacional humanitario.

Los combatientes extranjeros constituyen también un peligro mayor cuando regresan a sus países, cuyas autoridades deben contar con los medios legales para procesarlos.

“La OSCE puede asistir a los países participantes para que sus nuevas estrategias y planes de acción para combatir el terrorismo incluyan medidas relacionadas con los combatientes extranjeros”, ofreció Burkhalter.

En materia de terrorismo, la OSCE propone que los países convengan en que no habrá pago de rescate por el secuestro de sus ciudadanos en el extranjero, particularmente si los autores son grupos extremistas o terroristas.

“Hay suficiente evidencia de que el pago de rescates financia actividades terroristas y alienta más secuestros (…). Necesitamos estar seguros de que los terroristas no vean el secuestro de nuestros ciudadanos como una valiosa fuente de ingresos”, declaró el presidente helvético.

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